Se incrementa actividad telúrica después de sismo 19S

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Ciudad de México. Victor Espíndola jefe de la Oficina de Análisis del Sismológico Nacional informó que después del sismo del 19 de septiembre del 2017 se ha tenido un notorio incremento en la actividad telúrica dentro de la Ciudad de México.

Sobre el aumento en la actividad sísmica después del temblor de septiembre del año pasado, refirió, que bajo el Eje Volcánico o Franja Volcánica Tras Mexicana, sobre la que el sitúa el Valle de México, “se tiene una gran cantidad de pequeñas fallas activas que sufren vibraciones generando pequeños desplazamientos”.

De acuerdo con el catálogo de la Página Web del Sismológico Nacional, de enero de 2017 al 19 de julio de 2018 se han presentado 36 sismos de baja intensidad en la capital del país, de ellos 11 se registraron antes del 19 de septiembre del año pasado, muchos de los cuales ocurrieron en la zona que comprende la delegación Magdalena Contreras.

Explicó que después de esa fecha se han registrado 25 temblores, lo que significa que hubo un aumento de poco más del doble que antes del 19 de septiembre de 2017, a pesar de ello “nunca ha habido en la Ciudad de México un sismo intermedio, un sismo de Magnitud 4, los sismos que ocurren dentro de la Ciudad de México son de 2.8 o 3 grados de Magnitud”, indicó.

Esto no quiere decir, agregó, que “que no pueda ocurrir dentro de la Ciudad de México un sismo muy fuerte, un sismo intermedio que por la densidad poblacional que existe en la capital genere problemas, en 1912 ya hubo en Acanbay un sismo de Magnitud 7 que causó daños pero la población no era la misma que se tiene actualmente”.

Insistió en que como no podemos predecir cuándo ocurrirán los sismos de gran Magnitud, “lo único que nos queda es la prevención, no nos queda de otra”. Enfatizó la necesidad de crear un catálogo de edificios que puedan ser vulnerables por haber sido construidos antes de 1985, asimismo se dé seguimiento a los de reciente construcción ya con el nuevo Reglamento de Construcciones de la Ciudad de México.

Existe la creencia de que si un edificio aguanto el sismo de 1985 ya nada lo tira pero realmente lo que ocurre es que el material de construcción puede ya no resistir tanto desplazamiento y es cuando se caen”. Se requiere una revisión general de todo, cada particular que vive en un edificio podría empezar por organizarse para reforzar las estructuras de los inmuebles y de esta manera prevenir daños mayores.

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