La tecnología se basa en dispositivos de encapsulación implantables de células secretoras de insulina que los expertos han probado en modelos de rata. Los resultados se han publicado en la revista 'Nature communications' y podrían replicarse para otras enfermedades crónicas.
Los precios, mal regulados y carecen de transparencia, critica. 90% del mercado está controlado por las farmacéuticas Eli Lilly, Novo Nordisk y Sanofi.