Hace cuatro años empezaron a partirse y deformarse las losas: comerciantes
Miércoles 27 de agosto de 2025, p. 29
Oquedades en la explanada de la estación Aquiles Serdán del Metro, contigua a la calle 16 de Septiembre, en Azcapotzalco, obligó al cierre de uno de los accesos en tanto personal de Sistema de Transporte Colectivo (STC) realiza las reparaciones correspondientes.
Aunque la paraestatal informó que la rehabilitación de las losas dañadas por una de las cavidades podría concluir en las próximas horas, trabajadores refirieron que falta determinar qué ocasionó el deslave de tierra bajo el piso de concreto, junto a la jardinera que rodea la cúpula que cubre las escaleras subterráneas, pero aseguraron que la estructura no presenta ninguna afectación y el servicio se mantiene con normalidad.
El STC informó que “se realizan trabajos de demolición y retiro de la losa de cemento, así como labores posteriores para colar nuevamente y dejar en buenas condiciones la zona de ingreso”, confinada con cinta de precaución.
Comerciantes del lugar explicaron que las losas del piso comenzaron a partirse y deformarse desde hace más de cuatro años; en temporada de lluvias el agua escurría por entre las grietas y suponen que como ha llovido mucho este año la tierra abajo se deslavó más y “se alcanzaba a ver por el piso que se levantó un hueco, como una grieta, con la lluvia se bajó más, como unos tres metros. Ya abrieron todas las coladeras, pero no saben por dónde se va la tierra”, comentó Caro, una de las comerciantes de la zona.
Explicaron que además las raíces de los árboles en la esquina de la explanada, en 16 de Septiembre y privada de 16 de Septiembre, levantaron también el piso y con la lluvia el agua forma un charco que obliga a quienes salen o entran al Metro a dar un rodeo.
La principal oquedad se ubica entre el acceso de una de las dos escalinatas de la explanada y la jardinera de la cúpula, pero trabajadores de uno de los puestos de comida de la plaza señalaron que del otro lado de esa misma entrada, junto a un poste de PVC que cubre otro de metal galvanizado, hay otra oquedad por la que también se filtra el agua de lluvia y donde ayer se observaban tres huecos en diagonal al muro de la escalinata a lo largo de unos tres metros.
Comentaron que a veces se han hecho más grandes, pero sólo le ponen un cono para que la gente los esquive y los vuelvan a tapar.