Viernes 8 de agosto de 2025, p. 4
En pleno Tokio, Hajime Kinoko observa a una joven atar los brazos de su modelo con cuerdas conectadas a cadenas suspendidas del techo. No se trata de una práctica de disciplina, dominación, sumisión, sadismo y masoquismo, conocida como BDSM, sino de una expresión artística cuyas raíces se remontan a siglos atrás: el shibari –el arte de las cuerdas–, un estilo japonés de atadura sujeto a reglas técnicas y estéticas muy elaboradas. No sólo implica atar, sino que involucra una experiencia estética.
Kinoko, vestido con camiseta negra y pantalones deportivos, es uno de los artistas japoneses más conocidos en este arte que descubrió en la década de los años 2000, cuando aprendió a modelar el cuerpo femenino y encontró su propio estilo, basado en la belleza. Sus actuaciones atrajeron rápidamente a un público cada vez mayor y aportaron una nueva perspectiva.
Al respecto, el artista comentó: “Veo la unión no sólo de personas, sino también de objetos o espacios... como una forma de pintura sobre lienzo: es simplemente otro tipo de expresión”.
Su trabajo no se limita al cuerpo humano. Entre sus creaciones, el artista envolvió una casa con cuerdas azules en el distrito de Shibuya. “El edificio era magnífico, pero le faltaba algo. Quería que la cuerda encajara de forma natural, como una grieta que se abre lentamente”, mencionó el artista.
Entre sus otras creaciones, Hajime Kinoko instaló en 2023 enormes cubos de cuerda roja suspendidos del techo de un elegante centro comercial en el centro de Tokio, e incluso erigió un “santuario shibari” en medio del desierto, durante el festival estadunidense Burning Man en 2017.
Hace 20 años organizó por primera vez un taller en Londres, para después fundar su propia escuela, Ichinawakai. “Cuando vi a gente atando a otros sin saber lo que hacían, comprendí que era necesario enseñar. El shibari puede ser peligroso”. Él enseña a nuevas generaciones este arte con la intención de transformar la sociedad. “Aún existen guerras y divisiones. Me gustaría que la gente se ayudara más. Y el shibari es una forma de crear conexiones”.












