Opinión
Ver día anteriorDomingo 28 de abril de 2024Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
 
La marcha de la economía mexicana: última
R

ecibí comentarios críticos de mi opinión sobre la compra de activos a Iberdrola. Sí, la de 8 mil 539 megavatios (básicamente ciclos combinados) por 6 mil 200 millones de dólares. Una capacidad a la que, en principio, le resta una vida útil de 15 años. Con posibilidades de operar a una capacidad máxima del orden de 90 por ciento.

Sin embargo, debemos comprender que pudiera operar no sólo menos años, sino a menor capacidad. ¿Por qué?, pues porque cualquiera que sea el siguiente gobierno –como pareciera ser–, se alentará y fortalecerá la penetración de renovables; entonces los ciclos combinados operarán tendencialmente menos, hasta quedar básicamente como respaldo de la intermitencia y la volatilidad de esas renovables. Ya sólo por esto, la transacción con Iberdrola resultará elevada. Y no sólo –como indiqué– con base en el valor en libros o en el valor razonable fijado por expertos o, finalmente, el valor de remplazo.

Lo más probable es que poco a poco se identifique la debilidad de esta operación y el error político de identificar el control nacional con la propiedad del 54 por ciento de la capacidad de generación instalada. Por lo demás y sin haber hecho nada, absolutamente nada, en los primeros tres años de gobierno (con mayoría calificada), para recuperar el sentido original del 27 constitucional. ¡Qué pena! Y no estoy en contra de la participación privada, pero sí de regularla muy bien, como también hay que regular la operación de la CFE.

Iniciemos hoy con los comentarios que también he recibido, pero en torno a mis notas sobre el endeudamiento de Pemex, CFE, México, Estados Unidos y el mundo. Diversos. Nos permitirán ingresar en el estudio y la clarificación de algunas perspectivas interesantes de la llamada economía heterodoxa. Sí, la que algunos autores como Jean, Kregel, Randall Wray, James Galbraith, Duncan Foley, Anwar Shaikh, Paul Davidson, Ben Fine, Cyrus Bina, Fred Moseley y en México, entre otros, Arturo Huerta, Carlo Panico, Alejandro Valle de nuestra UNAM. Sí, son algunos autores de las vertientes integradas en esta visión crítica (Institucionalistas, Economía Social, Marxistas Críticos, Poskeynesianos).

Se trata de visiones que, junto con varios profesores y con la nueva directora de nuestra Facultad de Economía, nos hemos comprometido a analizar y proponer críticamente a nuestros estudiantes en una Facultad decidida a renovarse. En una UNAM que necesita fortalecer y profundizar su visión crítica y su lucha contra la desigualdad.

Por el bien de una Nación, que tiene frente a sí, propuestas muy limitadas y en ocasiones erróneas del quehacer público y de las políticas públicas a impulsar para superar desigualdad y pobreza, miseria e injusticia. ¿Qué comentarios recibí? ¡Es malo endeudarse! ¡Es bueno tener superávit! ¡Y malo tener déficit! ¡El gobierno es como un hogar, no debe endeudarse! ¡El superávit del gobierno ayuda a la inversión privada! ¡Los déficits fiscales hacen subir las tasas de interés y desplazan a la inversión privada porque compiten por el escaso ahorro nacional! ¡Los déficits fiscales significan impuestos más altos en el futuro! ¡El gobierno no puede gastar de más! ¡El gasto público es inflacionario!¡ Además –para sólo mencionar uno más– los déficits fiscales conducen a un gobierno grande y debemos tener un gobierno chico!

Son observaciones que respaldan la visión ortodoxa de la economía y de la política económica, que incluso son señaladas por autores heterodoxos como falacias del pensamiento dominante. Justamente el que han seguido los anteriores gobiernos, pero también el actual e incluso el siguiente –por lo que se ve en los debates–, a decir de los programas y discursos de las campañas electorales, que en este sentido no guardan diferencias sustantivas. Por eso, la tarea universitaria es urgente. ¡No hay reposo! ¡Lo veremos! De veras.