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Mi libro sobre tango condensa lo agradecido que estoy con México, expresa César Olguín

El bandoneonista ambientó la presentación de su obra con dos temas // Es acerca de esa música que vino de allá para acá y de los tangueros que llegaron, afirmó Juan Arturo Brennan

 
Periódico La Jornada
Lunes 15 de abril de 2024, p. 6

Pepe Fuelle sigue fracasando con todo éxito.

Es la frase que acuñó desde hace tiempo este artista de la música oriundo de Río Cuarto, Argentina, quien llegó a México hace 45 años trayendo consigo sus creaciones y ejecuciones con un instrumento que recoge aire y lo lanza convertido en belleza.

Pepe Fuelle es también conocido como Don César o Maestro Olguín, llamado así por sus amigos cercanos, digamos, con los que comparte en México los asados (reunión tradicional para degustar carne, vino y demás).

En realidad se llama César Olguín, fundador de la Orquesta Mexicana de Tango, que la tarde noche del sábado, en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, regaló dos piezas con su eterno acompañante, el bandoneón, para llevar a los presentes a un viaje intangible a una milonga en un arrabal bonaerense cercano a Río de la Plata.

No venía preparado para tocar su bandoneón que, estoico, lo esperaba en el escenario de la sala, como en décadas, para ser manipulado. Las dos canciones fueron para contextualizar sonoramente la presentación de su libro Aunque pase mucho tiempo: El tango en México, escrito a lo largo de casi cuatro años para aglutinar parte de la historia de ese género, patrimonio intangible de la humanidad.

El texto, único en su tipo, incluye biografías de personajes relevantes, tanto nacionales como extranjeros ligados al tango a partir de los principios del siglo XX. Contiene contexto, fotos, documentos inéditos, semblanzas de músicos, intérpretes, cantantes, bailarines, productores, compositores y discografías, así como entrevistas. Tiene un capítulo dedicado a Astor Piazzolla en México.

Olguín tiene décadas de difundir en nuestro país al tango, “que abarca la vida, el amor, las traiciones, el sufrimiento, el odio y la muerte…”, a decir del autor de 28 discos, que, como solista, se ha presentado con orquestas que incluyen a la de Cámara de Bellas Artes, la Filarmónica de la Universidad Nacional Autónoma de México, entre muchas otras.

Es voz autorizada del instrumento de lengüetas sueltas y ahora, se ha vuelto también un cronista de la historia del género en nuestro país. No es una historia de esta música, apenas es un fallido intento de condensar parte de lo agradecido con México. No hay que leer demasiado para darse cuenta de que no soy escritor, lo que no me exime de responsabilidad, pero si hubiera necesidad de un calificativo, sería el de cronista o recopilador, sostuvo el bandoneonista.

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▲ El autor de 28 discos, en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.Foto Yazmín Ortega Cortés

En la reunión, César agradeció a los que de distintas maneras modos y lugares han colaborado para que este texto diera luz.

Antes de dar la palabra a su amigo Juan Arturo Brennan, periodista musical, guionista y colaborador de este diario, parafraseó al escritor argentino Jorge Luis Borges: el tango hace su voluntad con nosotros.

Sirva esta frase para rescatar otra de la obra, que es contundente, señaló Brennan, y proviene de uno de los tangueros “más grandes de todos los tiempos: Osvaldo Pugliesse, quien decía que ‘la soberanía nacional también se defiende con la cultura’”.

Este libro, resumió Brennan, es sobre el tango que vino de allá para acá y de los tangueros que llegaron y sus ramificaciones y extensiones. Uno de sus atractivos, agregó, son “las mixturas entre el tango y otras músicas, y las mixturas entre los tangueros y otros músicos, parte sabrosa porque nos permite imaginar a qué sonaban. También uno puede aprender, entre líneas, porque César no lo deja ver con mucha claridad –pero estoy seguro que lo piensa–, es que el tango nuevo y el viejo son una sola cosa. Lo único de ahí es que está el lado conservador que dice que el tango nuevo no lo es y el progresista que asegura que es uno solo”.

Destaca, asimismo, la cantidad de fichas biográficas, las citas, declaraciones; la iconografía harto interesante y divertida. Hay muchas fotos de gauchos pamperos que hacían tango, y que me hicieron corto porque desde que comencé a aprender sobre el tango, lo relacioné con música urbana; sin embargo, ver estas figuras hay una vertiente histórica interesante de explorar: el tango en el campo.

En la presentación, Germán Palomares, locutor y promotor musical, subrayó que César Olguín, además de exigente, disciplinado, ambicioso artísticamente, con ésto, se erige como una figura indiscutible de la música de nuestro país.