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Ahora las mujeres hacen el mejor cine porno y los hombres somos objetos sexuales: Siffredi

La vida del actor más prolífico de ese ambiente se ha vuelto una serie dirigida por Francesca Manieri

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▲ En la imagen, Rocco Siffredi, quien hizo más de mil 300 películas con clasificación X.Foto tomada del Facebook
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▲ Alessandro Borghi, quien lo personifica en Supersex.Foto cortesía de Netflix
 
Periódico La Jornada
Martes 12 de marzo de 2024, p. 7

James Mottram., Rocco Siffredi es una de las estrellas de cine para adultos más prolíficas del mundo y ha aparecido en más de mil 300 películas con clasificación X. Ahora, su vida se ha convertido en una nueva y provocativa serie dramática que desde el miércoles está en Netflix.

Siffredi es un emblema, un ícono, el gallo de la cultura occidental, afirma Francesca Manieri, la cineasta detrás del drama. Mi objetivo era poner a los hombres delante de ellos mismos. Esto es lo que llamamos el sistema falocéntrico, en el que la maldición es el centro del pensamiento antes que todo. Entonces, ¿qué se puede hacer ahora, (en) 2024, para comprender la relación entre hombres y mujeres? ¿Y cómo pueden los hombres ponerse frente a la imagen de su maldición simbólica y tratar de deconstruir todo esto?

Estos son los ojetivos de Supersex, serie de siete partes, inspirada en la vida de Siffredi, quien se retiró del sexo ante las cámaras en 2004, regresó a la acción cinco años después y afirmó haber vuelto a dejar de actuar en 2022. En la edición, Rocco, interpretado por Alessandro Borghi, es un niño que crece en Ortona, Italia, y que asciende como un cohete en la industria del cine para adultos.

Renombrado Rocco Siffredi en honor al personaje de Alain Delon en la película de gánsteres Borsalino (1970), protagoniza el éxito de 1987 titulado provocativamente Sodopunition pour dépravées sexuelles y se convierte en una estrella.

Siffredi, hoy día de 59 años, reflexiona con cierta incertidumbre sobre los acontecimientos de su vida. “Tienes familia, esposa, hijos y nunca deja de pensar: ‘¿hice lo correcto o no?’” Las lágrimas comienzan a brotar...

Entre los conocedores del género, Siffredi se encuentra junto a John Holmes y Ron Jeremy como uno de los mejores actores porno, pero sugiere que tuvo un costo. “Tenía miedo porque comenzó en un negocio en el que todo el mundo decía: ‘¿qué carajo estás haciendo?’ Le dicen a mi familia: ‘¿por qué le permitiste hacer esto?’ Respondí: ‘quiero ser este tipo’. ‘Quiero hacer esto toda mi vida. Nunca cambiaré’”.

La única persona a la que no quería lastimar era su madre, “porque ella ya sufrió demasiado. Pero cuando dijo: ‘no te preocupes, hazlo’ (contra todos, incluso miembros de la familia), comenté: ‘estoy listo para joderme al mundo’”.

Ciertamente la pasó bien con miles de parejas (durante un tiempo, experimentó adicción al sexo). La pregunta es, después de #MeToo, ¿puedes siquiera hacer un drama convincente y poco irónico sobre una estrella porno de la vida real?

Profundizar en el núcelo de la masculinidad, el plan

Supersex es producto de una mujer: Manieri se identifica como feminista. Sostiene que su plan era profundizar realmente (en) el núcleo de la masculinidad, mientras desglosaban la vida de una leyenda. Si la serie logra esto, es discutible. El programa se presenta como una sórdida respuesta europea al clásico de la industria porno Boogie Nights, de Paul Thomas Anderson. La banda sonora nos trae éxitos de los años 80 con escenas de Rocco teniendo relaciones sexuales en un club de sexo parisino. Es allí donde llama por primera vez la atención de su ídolo, Gabriel Pontello (Johann Dionnet), estrella francesa y director de películas para adultos, quien lo introduce en el mundo más amplio del entretenimiento con clasificación X.

Como se cuenta en un flashback, el joven Rocco descubre el erotismo a través de una revista de fotografía softcore llamada Supersex, en la que aparece Pontello. Asimismo, el programa profundiza en la relación de Rocco con su hermano mayor, Tommaso (Adriano Giannini), y con la pareja de éste, Lucia (Jasmine Trinca), quien se convierte en trabajadora sexual en las calles de Pigalle en París.

A pesar de los elementos melodramáticos y campistas de Supersex, fue profundo para Siffredi. “Cuando vi la serie, siete horas, toda a la vez… fue bastante difícil”, asegura. Mi mente iba muy rápido. Tantos recuerdos, tanta felicidad, pero también mucho dolor. Añadió que tuvo fricciones con Manieri cuando estaban construyendo el programa, que en los créditos iniciales se describe como basado vagamente en su vida; estima que 70 por ciento de esto es cierto. Ella es tan profunda, quiere saber qué había dentro de mí... Al principio estaba un poco asustado.

Siffredi, que también ha dirigido y producido porno, ha pensado mucho en esto. Hemos tenido al menos dos generaciones diferentes que han crecido con la pornografía, para bien y para mal, asienta. En cierto modo es bueno, porque la gente es menos problemática que yo cuando era joven. Luego (en) la otra dirección, el porno se vuelve cada vez más, digamos, colorido... cualquier tipo de porno (que puedas desear) está ahí. Y muchos niños miran. Y probablemente no entiendan lo que ven. Nadie les está explicando... (pero) no considero que esto sea mi responsabilidad, eso es seguro. Somos entretenimiento para adultos.

Como señala Manieri, el porno es un fenómeno imparable en la era digital. Lo que podemos hacer, como cultura e industria, es preguntas al respecto y reflexionar sobre el hecho de que el porno en los años 70 era vanguardista, muy futurista, recuerda. Al principio estaba estrictamente relacionado con el poder de la sexualidad. Hoy es diferente, sostiene. “En esta serie… queríamos reflexionar no exactamente sobre el porno, sino acerca de lo que el porno esconde”.

Siffredi parece pensar que la pornografía ha cambiado para mejor, argumentando que la mayoría de las películas para adultos ahora están dirigidas por mujeres. Cuando empecé no era así, rememora. “Si antes llamábamos ‘objetos’ a las mujeres, hoy llamaría objetos a los hombres, porque hoy el porno lo hacen mujeres”. Ahora cree que éstas ejercen más control cuando eligen hacer pornografía o incluso gestionar sus propias carreras a través de sitios como Onlyfans.

Sin embargo, ofrece una advertencia sobre cualquier posible estrella del cine para adultos. Piénsalo tres veces, tal vez cuatro o cinco, antes de decidir hacer algo como esto, destaca. “Yo (nací) para hacer esto, pero mucha gente piensa: ‘oh, vamos, voy, gano dinero, me hago famoso’. No es así”.

Supersex se transmite desde el miercoles en Netflix.

© The Independent

Traducción: Juan José Olivares