Política
Ver día anteriorMartes 14 de noviembre de 2023Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
Celebran cumpleaños 70 de López Obrador a ritmo de la tambora

Frente al pueblo yaqui, pide a sus colaboradores ser precavidos en los 10 meses que restan de su mandato

Enviado
Periódico La Jornada
Martes 14 de noviembre de 2023, p. 14

Huírivis, Guaymas, Son., El son de la tambora recibió al presidente Andrés Manuel López Obrador al llegar a esta milenaria región indígena de México. En varias ocasiones el mandatario ha pisado estos territorios, pero esta vez fue distinta.

Los acordes de Las Mañanitas sonaron alto y no era para menos, los pobladores le prepararon una emotiva celebración por su septuagésimo cumpleaños –el último que festejará como mandatario– y que pasó, como describió el gobernador Alfonso Durazo, a ras de suelo.

El propio titular del Ejecutivo destacó que este onomástico lo festejaba haciendo lo que me gusta: a lado de la gente de a pie, con su pueblo. Y cuatro pequeños (tres niñas y un niño) lo abrazaron mientras le cantaban Las Mañanitas.

En medio de la algarabía de cientos de pobladores, López Obrador se reunió con autoridades tradicionales y conoció un largo informe de sus colaboradores sobre los avances del Plan de Justicia para el Pueblo Yaqui que, se indicó, reporta 80 por ciento de avance y consta de 20 acuerdos que se agrupan en tres ejes: restitución de tierras, la construcción del Acueducto Yaqui y de un distrito de riego, así como el desarrollo para el bienestar de las comunidades.

Desde este pueblo, uno de los ocho que conforman la etnia, se dijo confiado en que habrá continuidad en la transformación, pero llamó a sus colaboradores a ser precavidos y aplicarse en los 10 meses que le quedan de mandato para cumplir todos los compromisos de su gobierno.

La verdad es que estoy seguro que va a haber continuidad, pero es mejor actuar de manera precavida; va a haber continuidad porque el pueblo está apoyando la transformación, pero no debemos de confiarnos, tenemos que avanzar lo más que se pueda.

Así, pidió a todos los que participan en el plan para los yaquis acelerar las acciones y obras para que antes que termine el sexenio se resarza a estos pueblos históricamente relegados, agredidos y discriminados.

Horas antes, en la mañanera que se celebró en el 60 Batallón de Infantería de Ciudad Obregón, cabecera del municipio de Cajeme, el Presidente enfatizó la importancia del plan para la justicia de estos pueblos.

¿Por qué tenemos tanto reconocimiento a los pueblos yaquis? Por varias razones: primero porque tenemos mucho respeto a todos los pueblos originarios de México, a todos; segundo, porque los pueblos yaquis fueron los que más sufrieron de la represión en el porfiriato. En esa época, agregó, se les declaró una guerra de exterminio para quitarles sus tierras y sus aguas.

Esto incluyó el asesinato de más de 15 mil habitantes de esta etnia. Fue como una segunda conquista, bárbara, inhumana, no sólo los asesinaban, sino los deportaban también a trabajar como esclavos en las haciendas henequeneras de Yucatán, en las plantaciones de caña del sureste, y murieron muchos, familias completas, lo que representa una acción que avergüenza al país, inhumana, una mancha negra en la historia de México.

En ese marco, reporteros sonorenses le hicieron ver que, si bien los avances en el plan de justicia para los yaquis se ven con gusto, no hay logros similares para otras etnias del estado, como los mayos y los seris, a lo que el mandatario sólo acotó: Lo vamos a ver.

Ya en la comunidad de Huíviris –cercana al Mar de Cortés–, cientos de personas aguardaban la llegada del mandatario, encabezadas por los representantes de las autoridades tradicionales.

Cuando López Obrador por fin llegó en compañía de varios de sus secretarios y colaboradores, muchos se arremolinaron para intentar captar la foto del recuerdo. Se trataba de la selfi cumpleañera que quienes lograron obtener presumieron ante sus pares.

La Danza del Venado fue parte del ritual para celebrar al Presidente, además de que le entregaron varios regalos ligados a la cultura yaqui, como un tambor Kúba’i.

En respuesta, y como parte del plan de justicia, el jefe del Ejecutivo retornó 24 objetos sagrados del Masso Koba –usados desde tiempos inmemorables en esta tradicional danza– que fueron sustraídos hace años de estas comunidades y que el gobierno de Suecia retornó a México. Simbólicamente se presentó la cabeza del venado.

Ya en la reunión con las autoridades yaqui y el resto de los pobladores, se informó que se han restituido 32 mil hectáreas de tierras arrebatadas a estas comunidades –y se busca que sean alrededor de 20 mil más–; que el acueducto presenta un avance de 70 por ciento, el cual se inaugurará a finales de febrero, y que el manejo del distrito de riego se entregará el 1º de diciembre.