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Vuelve a fracasar Núñez Feijóo en obtener la presidencia de España

Se abre la puerta para que el rey encargue a Pedro Sánchez formar gobierno

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▲ El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, y la portavoz de esa agrupación, Cuca Gamarra, salen del Congreso de los Diputados luego de no conseguir los votos suficientes para formar gobierno.Foto Afp
Corresponsal
Periódico La Jornada
Sábado 30 de septiembre de 2023, p. 20

Madrid. Con 172 votos a favor, 177 en contra y una anulación, la candidatura a la presidencia del gobierno español de Alberto Núñez Feijóo, del derechista Partido Popular (PP), fue rechazada de forma contundente ayer, en dos votaciones consecutivas.

La mayoría progresista y nacionalista en el Congreso de los Diputados sepultó las posibilidades de un gobierno de coalición entre el PP y la extrema derecha de Vox, una formación que, entre otras cosas, niega la violencia machista, el cambio climático, promueve la ilegalización de los partidos independentistas y abandera el legado de la dictadura franquista.

La segunda parte del debate parlamentario de investidura transcurrió según lo previsto: Núñez Feijóo pronunció un breve discurso inicial, ya sin derecho a réplica, en el que insistió en pedir el voto de los diputados para su investidura.

Reiteró en señalar el acuerdo antidemocrático y mentiroso que supondría que una vez rechazada su investidura, como ocurrió, se consumara un gobierno de coalición de las fuerzas de izquierda con las bancadas independentistas vascas, catalanas y gallegas.

Ellos defienden, según el líder del PP, ideologías que van desde el comunismo libertario y defensor de la lucha obrera, como EH-Bildu o una parte de Sumar, hasta la formación de una república catalana socialdemócrata, como es el caso de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), además de los dos partidos de tradición democristiana y conservadora, que son el Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Junts per Catalunya (JxCat).

Además, en su discurso final hizo una serie de preguntas a Pedro Sánchez relacionadas con el futuro inmediato de las negociaciones para gobernar el país, sobre todo las dos cuestiones que pusieron sobre la mesa las formaciones nacionalistas: si es o no partidario de la amnistía general a todos los procesados por delitos relacionados con las actividades del proceso separatista que se inició en enero de 2013 y culminó con la declaración fallida de independencia de octubre de 2017, y también en función de los reclamos nacionalistas, si estaría dispuesto a apoyar una eventual consulta ciudadana, vía referendo, sobre la autodeterminación o la independencia de Cataluña del resto del Estado español.

Núñez Feijóo aseguró que no está a favor de ambos puntos e invitó a Sánchez a hacer uso de la palabra y explicar su postura, pero de nuevo el líder socialista se negó a subir a la tribuna y cedió el espacio al diputado y ex alcalde de Valladolid, Óscar Puente.

Una vez rechazada la investidura de Feijóo, el rey Felipe VI iniciará el próximo lunes una ronda de contactos con los partidos para proponer a un nuevo candidato, que será con toda seguridad el actual presidente en funciones, el socialista Pedro Sánchez, quien todavía tiene que sellar sus acuerdos con el resto de grupos para alcanzar la mayoría. A las reuniones no asistirán ni ERC, ni EH-Bildu ni JxCat.

El socialista tiene garantizados los apoyos del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), con 121 diputados, y el de la coalición de 15 partidos de izquierda, Sumar, con 31 escaños. Es decir, que tendría sólo 152 apoyos, si bien es probable que finalmente se sumen a su causa el resto de grupos nacionalistas vascos, catalanes y gallegos, que en conjunto suman 26 diputados, lo que le permitiría sacar adelante la investidura.

Cataluña condiciona apoyo

En Barcelona, en el Parlamento autonómico, se produjo la otra votación relevante del día, en la que se aprobaron dos mociones presentadas por las formaciones nacionalistas en las que se insta a los grupos parlamentarios catalanes, con representación en el Parlamento español, a que no den apoyo a una investidura de un futuro gobierno español que no se comprometa a trabajar para hacer efectivas las condiciones para la celebración de un referéndum y a la necesidad de una ley de amnistía para dejar sin efecto aquello que se había tipificado como infracción penal o administrativa en relación con la defensa del ejercicio del derecho a autodeterminación de Cataluña.

Así se inician las negociaciones finales que o culminan en un acuerdo progresista y plurinacional, o, en caso de fracasar, abren la puerta a unos nuevos comicios generales en enero próximo.