Número 158 Suplemento Informativo de La Jornada Directora General: Carmen Lira Saade Director Fundador: Carlos Payán Velver
INFIERNOS AMBIENTALES

Puebla

Granjas Carroll: despojo y contaminación ambiental

Movimiento Social Independiente de Veracruz (MOSIV-CNPAMN), Movimiento para la Defensa del Agua y de la Tierra (MODAT-CNPAMN) y Ejidos de Veracruz y Puebla

De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la Cuenca Libres Oriental la integran 22 municipios de Puebla, así como otros en los estados de Tlaxcala y Veracruz. En varias ocasiones se han intentado instalar en la Cuenca diversas empresas y mega proyectos tanto nacionales como transnacionales, por lo que, quienes vivimos aquí, nos encontramos en un peligro constante de despojo. Además, es ya conocida la sobreexplotación de recursos, así como las disputas por el agua y el territorio. En los gobiernos anteriores, tanto estatales, como federales, en contubernio con las empresas, se planeó que se asentaran granjas y agronegocios en el territorio de las comunidades que tienen la posesión de la tierra: en propiedad privada, bienes comunales o núcleos ejidales.

Durante el Gobierno de Vicente Fox, las empresas siguieron expandiéndose; ejemplo de ello son las granjas de cerdos, donde es evidente la contaminación y despojo, además de los daños a la salud que causan en la población por los desechos que generan. La empresa de origen estadounidense Granjas Carroll lleva varios años en México, se dedica a la cría y comercialización de cerdos. Estas Granjas se encuentran en la Cuenca y tienen pozos de agua concesionados para sus actividades. Desde que llegaron a nuestra región, nos hemos percatado de la sobreexplotación del agua y la contaminación que causan las heces fecales de los cerdos; también creemos que puede haber rastros de contaminación química por tantas hormonas que utilizan para que un cerdo, a los tres meses de nacido, esté listo para el sacrificio, cuando en condiciones normales tarda seis.

Respecto al despojo del territorio, en el municipio de Cuyuaco pretenden instalar cinco granjas en diferentes lugares, cada una con una extensión de 40 hectáreas y para ello se han estado valiendo de la Procuraduría Agraria en el estado de Puebla. Campesinos y ejidatarios han sido amedrentados al decirles que si no venden sus tierras, van a ser objeto de persecución y encarcelamiento. Ha ido a campo Carmina Castro Torres de la Procuraduría, además han invalidado cartas de usos y costumbres en las comunidades. Pareciera que lo único que le interesa a la empresa es expandirse para tener un mayor beneficio económico para el país de origen. En Santa Cruz Coyotepec, a un lado de Ciudad Serdán, hace algunos años Granjas Carroll también quiso apropiarse de tierras ejidales, pero los pobladores lograron impedirlo. Dado que estaban pagando 150 mil pesos por hectárea, las personas de esa región se organizaron y comenzaron a comprar la tierra para evitar la invasión. En Tlaxcala anunciaron recientemente que van a instalarse, han adquirido tierras y en Perote, Veracruz ya tienen muchos años operando.

La contaminación, despojo y violación a los derechos humanos en estas regiones es latente. Un grave problema es que los pozos de agua potable y de riego se están secando en las comunidades de El Sabinal, Santa Lugarda, Libres y Oriental, entre otras. Para obtener agua y lograr sobrevivir, las comunidades se vieron en la necesidad de perforar seis metros más bajo tierra para encontrar el líquido. En la comunidad de Morelos, el pozo también se ha secado. Esto se puede verificar empíricamente en cualquier momento en la región. No necesitamos un estudio geohidrológico para determinar que se están terminado el agua, aunque no estaría mal que se hiciera. Estas granjas son las responsables de la sobreexplotación del acuífero y por lo tanto de la sequía, al igual que la empresa agroindustrial Driscoll´s, productora de frutillas.

Dadas las circunstancias, nos hemos defendido de la invasión de las empresas extranjeras, porque cuando compran tierras de forma ilegal, violan el artículo 80 de la Ley Agraria, que indica que solo se le puede vender a ejidatarios, avecindados de la misma comunidad o núcleo ejidal. Sin embargo, la Procuraduría Agraria ha violado ese artículo, otorgando facilidades a las empresas. Hasta ahora creemos que no ha pasado a dominio pleno ningún ejido de la región, donde Granjas Carroll pretende despojarnos de nuestro territorio.

Las empresas y el gobierno poblano siguen actuando de manera ilegal y se aprovechan de las circunstancias de pobreza en las que nos encontramos como campesinos, ya que al no haber un presupuesto digno que fomente el desarrollo del campo por parte del gobierno estatal y federal para tener lo básico para nuestra actividad, el autoconsumo o para comercializar un poco de semilla, muchos ejidatarios se han visto obligados a malbaratar sus tierras y venderlas a las grandes empresas, ya que porque bajo estas circunstancias, no es rentable la agricultura.

En Puebla, los conflictos por el agua cada vez son mayores y se derivan del aumento en la demanda a causa de la expansión industrial. Las acciones privatizadoras del agua y la tierra han sido, desde hace varios sexenios, la prioridad para satisfacer las necesidades económicas y de expansión de las empresas, sin importarles las afectaciones sociales, ambientales y de salud que causen a las comunidades. Debido a ello nos hemos organizado en grupos de resistencia para enfrentar el despojo, defender nuestro derecho al agua, al territorio y a un medio ambiente sano.

Nos hemos movilizado muchas veces para pedirle al gobierno estatal y federal que cancelen las concesiones de agua y territorio hechas por los gobiernos anteriores con Peña Nieto, Calderón y Fox. Sabemos que el gobierno federal no puede cancelarlas, pero sí incidir, motivar y proponer al Congreso Estatal y Federal para que esto suceda y que la Secretaría del Medio Ambiente, tanto estatal como Federal, verifiquen y apliquen la ley para que las Manifestaciones de Impacto Ambiental se hagan debidamente, porque las empresas no cumplen con los requisitos mínimos. Las secretarías del Medio Ambiente se han prestado, en los dos niveles de gobierno, a consentir a las empresas y hacen caso omiso a las necesidades de agua que tenemos las comunidades campesinas e indígenas que vivimos en los territorios, donde las grandes empresas pretenden asentarse o expandirse. También se debe impedir que la Conagua entregue más concesiones y permisos de perforación de pozos a las empresas y en cambio se ratifiquen las concesiones de agua en ejidos y comunidades, así como permisos para perforar pozos profundos e impulsar la actividad agrícola de las comunidades en la Cuenca Libres-Oriental. Es de vital importancia que se transparente quiénes son los concesionarios que sobreexplotan el acuífero y lo están secando. •