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México SA

Cae PIB 0.3 por ciento anual // ¿Otros datos?; no, otra lectura

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ara nadie es una sorpresa el resultado de 2019: muchos discursos, tanto públicos como privados, no solucionan el grave problema estructural que tiene la economía mexicana, que arrastra casi cuatro décadas de inercia y un modelo totalmente fallido para el país (no así para el grupúsculo en el poder).

Ayer el Inegi sólo confirmó lo que todo el mundo sabía: en 2019, el producto interno bruto (PIB) en el último trimestre del año (octubre-diciembre) no reportó variación en términos reales frente al trimestre previo con cifras ajustadas por estacionalidad; por componentes, las actividades secundarias disminuyeron uno por ciento y las primarias 0.9 por ciento, mientras que las terciarias aumentaron –por llamarle así– 0.3 por ciento.

Con ese resultado, siempre con base en la Estimación Oportuna del PIB del propio Inegi, en su comparación anual, con series desestacionalizadas, el producto interno bruto registró un retroceso real de 0.3 por ciento en el trimestre en cuestión respecto al periodo octubre-diciembre de 2018. Por actividades económicas, el producto interno bruto de las actividades secundarias descendió 1.5 por ciento, en tanto que el de las primarias avanzó 1.9 por ciento y el de las terciarias 0.1 por ciento (las cifras definitivas se divulgarán el próximo 25 de febrero).

La desaceleración económica que comenzó en el segundo trimestre de 2018 pasó la factura a la nueva administración gubernamental y esta, pese a circo, maroma y teatro, no pudo encender los motores de la reactivación. El resultado, pues, nada satisfactorio.

El Inegi divulgó muy temprano la información, tanto que el presidente López Obrador alcanzó a comentarla en la mañanera de ayer –no sin antes reiterar que él tiene otros datos– y dijo que el resultado ya se esperaba, pero están cambiando los parámetros para medir si tenemos bienestar en México, en nuestra sociedad. Y como tengo otros datos, puedo decirles que hay bienestar, puede ser que no se tenga crecimiento, pero hay desarrollo y hay bienestar, que son distintos.

Y fue más allá: “acuérdense que estos parámetros los establecieron, ya existían desde luego, pero los volvieron como la base, como el fundamento para medir el desarrollo durante el periodo neoliberal. A mí no me importa mucho porque, repito, crecer puede significar que haya más dinero en unas cuantas manos, es decir, en el periodo neoliberal ni siquiera hubo crecimiento, pero lo poco que hubo de crecimiento se acumuló en unas cuantas manos.

Entonces, es muy importante que haya una mejor distribución del ingreso y que los beneficios lleguen a todos. Eso es lo que me tiene tranquilo, porque abajo hay más capacidad de compra, no hay crisis de consumo. Me importa mucho la economía familiar. Ahora, como hay más dispersión de recursos para la gente pobre, están teniendo posibilidad de comer mejor.

De cualquier suerte, el mandatario dijo que “sí va a haber crecimiento; bueno, por eso precisamente ayer integramos el gabinete para fomentar el crecimiento económico, pero no es lo único. Esto a veces no se interpreta bien o no se acepta por la tecnocracia, pero son visiones distintas; además, no es fácil, después de 36 años de predominio de un modelo económico –que, dicho sea de paso, fracasó– medir de otra forma, tomar más en cuenta el bienestar, tomar más en cuenta el desarrollo. Pero sí estoy enterado de toda información”.

La diferencia, pues, no es precisamente que el presidente López Obrador tenga otros datos, sino que tiene otra lectura de estos, pero lo cierto es que sin crecimiento económico (y una mejor distribución del ingreso y la riqueza) difícilmente, por no decir imposible, habrá desarrollo. Este puede fomentarse desde el gobierno por medio de becas, subsidios y otras herramientas, pero cada año que transcurraserá más complicado sin sustentabilidadproductiva.

Las rebanadas del pastel

Éramos muchos y parió la abuela: ayer, la Organización Mundial de la Salud declaró emergencia internacional ante el brote del nuevo coronavirus en China, presente ya en una veintena de países.