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Negocios y empresas

Las limitaciones del T-MEC

L

as guerras comerciales para proteger un sector de la economía son cosa de todos los días, más con políticos proteccionistas como Donald Trump. Por ello hay que cuidar hasta el último detalle de los acuerdos que se firman, para no dar pretexto alguno a sanciones por no cumplir con una cláusula determinada.

De la noche a la mañana México aceptó un agregado vinculado con el nuevo acuerdo comercial que se firmó con Canadá y Estados Unidos, en el que se echó la soga al cuello. Se trata de una cláusula sencilla en la que el gobierno mexicano permite la presencia de agregados laborales de otros países, con el objetivo de que vigilen que se cumpla la reforma laboral.

Lo que este apartado significa es que Estados Unidos y Canadá pueden intervenir en la política económica, en la política comercial y en la política laboral de México, lo que se traduce en la pérdida de soberanía en esos aspectos y en la manipulación de las condiciones laborales de las empresas en favor de los intereses extranjeros.

En los próximos meses comenzará a operar el nuevo acuerdo comercial trilateral y también se renegociarán cerca de medio millón de contratos colectivos de trabajo, para ajustarlos a la reforma laboral, lo que implicará luchas por el poder entre múltiples sindicatos. Pero el problema es que con la vigilancia e intervención de los agregados laborales, cualquier cosa puede suceder. Lo más probable es que presionen para que ganen aquellos que estén en favor de los intereses foráneos.

Si en el sector automotriz, por poner un ejemplo, se fija en el acuerdo comercial un salario mínimo por hora que resulta fuera de rango en México y no se cumple, el gobierno de Estados Unidos puede frenar las exportaciones de autos, acero, aluminio o cualquier otro bien, lo que en la práctica será una nueva medida proteccionista justificada por los agregados laborales. Ese es el tipo de limitaciones que se pueden presentar.

A final de cuentas, lo que interesa al gobierno de Estados Unidos no es el trabajo de los mexicanos, sino la defensa de sus trabajadores y empresas. Con el nuevo agregado relacionado con la reforma laboral ahora tiene un nuevo pretexto para controlar a México.