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El presidente, en guerra con el Congreso

Intenso debate demócrata sobre un impeachment contra Trump

Controlado por republicanos, el Senado estadunidense pretende congelar pesquisas contra el magnate

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▲ Los negocios del presidente Donald Trump perdieron más de mil millones de dólares de 1985 a 1994, reportó ayer el New York Times. La imagen, ayer en el aniversario de Be Best, el programa de Melania Trump para los jóvenes.Foto Ap
Corresponsal
Periódico La Jornada
Miércoles 8 de mayo de 2019, p. 22

Nueva York. El régimen de Donald Trump se sigue negando a cooperar con órdenes del Congreso para comparecer y entregar documentos que requiere en sus investigaciones de un amplio abanico de temas que van desde obstrucción de la justicia hasta corrupción, nutriendo una batalla que promete continuar hasta las elecciones de 2020, mientras se intensificó el debate entre demócratas sobre si iniciar un proceso de impeachment contra el presidente.

Este martes, la oficina de asuntos legales de la Casa Blanca giró instrucciones a su ex abogado Donald McGahn para no entregar documentos al Comité Judicial de la Cámara de Representantes.

McGahn fue testigo clave en la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre posible colusión y obstrucción de la justicia de Trump y sus socios.

La Casa Blanca invocó el privilegio ejecutivo, que en algunos casos permite mantener en el ámbito confidencial comunicaciones internas del Ejecutivo, como justificación para no entregar los documentos solicitados. Sin embargo, ese privilegio no está en la ley y es más una norma aceptada.

Esto fue apenas el ejemplo más reciente de la estrategia de no cooperación con el Congreso: sólo en los últimos días el procurador general, William Barr, se ha negado comparecer ante el Comité Judicial y tampoco quiso facilitar una versión no censurada del informe de Mueller. El secretario del Tesoro rehusó entregar las declaraciones de impuestos de Trump solicitadas por una orden de la Cámara de Representantes, y tambien ha tratado de obstaculizar pesquisas de los negocios privados del presidente, entre muchos ejemplos más.

El régimen ha dejado en claro que va a tratar de evitar que todo ex funcionario del Ejecutivo testifique ante el Congreso, incluso el presidente declaró hace una semana: estamos combatiendo toda citación (orden legislativa).

Por ahora, eso implica prolongar la batalla con la cámara baja, de mayoría demócrata. El Senado, aún en manos republicanas, pretende congelar investigaciones legislativas, y su líder, Mitch McConnell, declaró este martes que, en el asunto de la investigación Mueller, el caso está cerrado.

Es bastante común que los presidentes resistan y hasta se nieguen a colaborar con el Poder Legislativo en torno a ciertos asuntos, pero expertos subrayan que Trump está llevando esto a un nivel sin precedente, pues está afirmando que no cooperará con ningún intento del Congreso de supervisar a su gobierno.

Ante ello, expertos constitucionalistas han expresado alarma al señalar que se trata de un asalto sin precedente a algunos de los fundamentos de esta democracia. Un editorial del New York Times afirma que al declarar la guerra contra la supervisión legislativa, Trump no está buscando mantener el equilibrio entre los poderes. Está buscando cómo destruir la balanza.

Nancy Pelosi, presidenta de la cámara baja, y la demócrata electa más poderosa del país, declaró ayer que estas provocaciones y decisiones de no responder a las órdenes del Legislativo podrían ser violaciones que ameriten un impeachment.

Sin embargo, Pelosi reiteró que no quiere proceder en esa dirección por ahora, al advertir que Trump está intentando provocar a los demócratas a proceder con la destitución, ya que ante eso lograría consolidar sus bases. Pelosi ha argumentado en el pasado que un impeachment podría beneficiar más a los republicanos políticamente antes de la elección de 2020, y que al final tendría nulas posibilidades de que culmine, dado que los demócratas no controlan el Senado.

Pero muchos de sus colegas no están de acuerdo. La senadora y candidata presidencial Elizabeth Warren reiteró su llamado a un proceso de impeachment durante un discurso ante el Senado.

La demócrata afirmó: “hicimos un juramento para proteger y servir a la Constitución de Estados Unidos, y la manera de hacer eso es iniciar ahora un impeachment contra este presidente”. Agregó que si cualquier otro ser humano en este país hiciera lo documentado en el informe Mueller, sería arrestado y encarcelado.

Mientras, entre el caos y el conflicto cotidianos de este régimen, el presidente provocó ayer el desplome de las bolsas de valores al amenazar con una guerra comercial con China, al tiempo que mantiene su retórica bélica contra Irán y Venezuela, y por otro lado giró instrucciones para dificultar aún más el proceso de asilo.

Todo esto mientras se queja de cómo, a pesar de ser un gran presidente, es tan mal tratado.

Como comentó el influyente comediante Stephen Colbert, en referencia a las noticias desde Londres, Estados Unidos tiene su propio bebé real: Donald Trump.