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Recomienda Calzonzin inspector

Lanza AMLO programa de becas contra la deserción en bachillerato

Existe un presupuesto de más de 17 mil millones de pesos y cada beneficiario de institución pública recibirá mil 600 pesos bimestrales

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▲ El presidente Andrés Manuel López Obrador, durante su gira de este sábado por el estado de México.Foto La Jornada
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Periódico La Jornada
Domingo 10 de febrero de 2019, p. 3

Tejupilco, Mex., Con el propósito de combatir la deserción escolar en el nivel bachillerato, el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, dio inicio al programa de becas Benito Juárez para Educación Media Superior, destinado a 4.1 millones de estudiantes.

Por falta de apoyos y de recursos económicos, cuatro de cada 10 jóvenes de preparatoria y bachillerato no concluyen sus estudios. Para el esquema hay un presupuesto de más de 17 mil millones de pesos y cada becario de institución pública recibirá mil 600 pesos bimestrales.

Desde este municipio, el titular del Ejecutivo federal recomendó la película Calzonzin inspector (Alfonso Arau, 1974), para evitar que los funcionarios caigan en la simulación, al contar que el viernes –en el contexto de su visita a Ciudad Altamirano, Guerrero– habló vía telefónica con el encargado de conservación de carreteras de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes –cuyo nombre omitió– para comentarle las malas condiciones del camino.

“Ayer [viernes] que pasé hacia Altamirano, la Tierra Caliente, le hablé por teléfono al de la Secretaría de Comunicaciones, al encargado de conservación del camino. Le dije: Oye, yo no ando en avión, no tengo helicóptero, ando a ras de tierra, como la gente, y está muy mal el camino. Me dijo: ‘Sí, señor Presidente, ya tenemos un plan para la conservación de ese camino desde Toluca hasta Altamirano’.

Hoy [ayer] que regreso, ya me encuentro a una cuadrilla de trabajadores echando chapopote, tapando los baches. La verdad me dio pena, porque eso es la mala costumbre, nada más porque saben que va a llegar el Presidente.

En su discurso, López Obrador señaló que se entregarán más de 11 millones de becas en general para estudiar –lo que implicará 41 mil millones de pesos, cifra que destacó cuando mencionó que por el combate al huachicol estima un ahorro por lo bajo de 50 mil millones de pesos.

Dijo que la beca para estudiantes de preparatoria, bachillerato, normales y planteles técnicos es para que no abandonen la escuela, además de explicar que ese nivel de escolaridad coincide con la adolescencia, que es una de las edades de mayor tentación y riesgo.

Ante miles de mexiquenses, que desde temprano comenzaron su arribo al deportivo municipal, López Obrador resaltó que en su gobierno, para la educación no hay límite; hasta que se canse el ganso.

Esteban Moctezuma Barragán, titular de la Secretaría de Educación Pública, explicó que en México, más de 37 millones de personas, de entre 12 y 29 años, representan 31 por ciento de la población total, y uno de cada tres mexicanos está en el rango de jóvenes, por lo que el reto para que todos estudien es muy grande.

Acompañado por el gobernador del estado, Alfredo del Mazo, el Presidente anunció que en el municipio Luvianos se construirá una universidad, y aseguró que los jóvenes hasta 29 años que no pudieron continuar sus estudios pueden ser contratados en comercios o empresas con un sueldo de 3 mil 600 pesos mensuales, a través del programa Jóvenes Construyendo el Futuro.

La película

Para regocijo de los asistentes, López Obrador aseguró que habrá mantenimiento para la carretera Toluca-Ciudad ­Altamirano.

Y recomendó, a quienes no la han visto, la película Calzonzin inspector, buenísima, para que ningún funcionario simule, que ya no se le engañe al pueblo.

Sobre el filme, citó: Cuando iba a llegar una autoridad a un pueblo, inmediatamente hasta patines les ponían a los militares retirados, los vestían de honor y, si visitaban el hospital, sacaban a los pobres enfermos que no eran atendidos... ponían camas nuevas, metían de enfermos a puro pesista, para que el jefe llegara y viera que el hospital estaba bien atendido; ponían ­equipos.

Y si no había agua, continuó, llenaban los tanques con pipas. “Nada más se iba el presidente o el personaje y volvía todo: para afuera los llamados enfermos y ya no había agua, y no había nada. Toda una simulación.

Esto era muy común, equipaban, ya se iban; inauguraban, se llevaban el equipo, pero ya cortaban el listón. Eso ya no, afirmó.