17 de noviembre de 2018     Número 134

Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER

Suplemento Informativo de La Jornada

Repechique: cuidar el bosque
para defender el territorio

Citlali Quintana Zapién  Centro de Capacitación y Defensa de los Derechos Humanos e Indígenas, A.C.


Comunidad Bosques de San Elías-Repechique. FOTOS: CONTEC

Repechique. No nos resulta extraño este nombre a quienes, en todo el país, optamos por la vida desde la defensa y cuidado de los territorios. Desde 1940, con diversas estrategias, esta comunidad rarámuri ha luchado por el reconocimiento de su territorio ancestral y por el cese del aprovechamiento del bosque por parte de mestizos externos a la comunidad.

En la comunidad de Repechique, como en la mayoría de los territorios de las comunidades de la Sierra Tarahumara, el Estado, a través de la Secretaría de la Reforma Agraria y después la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, sobrepuso ejidos, formó una comunidad agraria y legalizó la propiedad de particulares chabochis que nunca ejercieron posesión, negándose hasta hoy a reconocer el derecho al territorio y autodeterminación de la comunidad.

La lucha, además del reconocimiento legal del territorio, siempre ha sido por su bosque. Antes de contar con una estrategia jurídica, la comunidad realizó innumerables bloqueos, plantones, denuncias ante el Ministerio Publico, quejas ante el municipio y búsqueda de asesoría legal con diferentes organizaciones, empezando por la asesoría del antes Instituto Nacional Indigenista, el Frente Democrático Campesino y, actualmente, la Consultoría Técnica Comunitaria.

Estas organizaciones ofrecieron diferentes estrategias de lucha a la comunidad. “El Frente Democrático Campesino implementó proyectos productivos como la cría de gallinas para huevo, la producción de lombricomposta, invernaderos, junto con el reclamo del territorio ante los tribunales agrarios” mencionó en entrevista Luis Pérez, joven líder de los últimos años del proceso de defensa, “pero el cuidado del bosque es el que nos ha permitido estar siempre al pendiente y vigilantes de lo que pasa en el territorio. Fue así que en 2006 nos dimos cuenta de que había un nuevo cerco en el territorio de Repechique y que en este cerco se estaban haciendo estudios para la construcción de un aeropuerto”.  

“Antes, pasaron por la comunidad diferentes proyectos, como la carretera, proyectos para abastecer de agua a otras comunidades y la gente de la comunidad se enojaba, pero no sabía que podíamos hacer algo, que teníamos derechos como el de la consulta y los derechos que nos reconoce el Convenio 169 de la OIT”, relata Luis.

“Empezamos a ver que la empresa Transcanada puso señalamientos en nuestra comunidad por donde querían pasar el gasoducto, pedimos información a la empresa y nos dimos cuenta de las afectaciones que tendríamos. Se forzó por parte de algunas comunidades y organizaciones para que hubiera una consulta, pero vimos que no estaba siendo bien hecha y que las demás comunidades no respondían, tal vez porque las otras comunidades no sabían cómo era su derecho a la consulta. Decidimos salirnos de la consulta y notificamos a la empresa que no queríamos el gasoducto, la empresa respetó y el gasoducto pasó por otro lado”.

“Que el municipio y otras autoridades no nos reconozcan como comunidad y que por lo tanto no nos consideren en los proyectos que vemos que ejecuta en otras comunidades, nos ha permitido mayor autonomía y autodeterminación que las comunidades que dependen mucho de esos proyectos”, reflexiona Luis.


Replantear la política forestal y ponerle un alto a la devastación de los bosques de la
Sierra Tarahumara de Chihuahua, México.

La comunidad, con el apoyo jurídico de la Consultoría Técnica Comunitaria, empezó en 2014 a promover diversos amparos reclamando el derecho al territorio de Bosques de San Elías Repechique. Por la falta de consulta sobre aprovechamientos forestales otorgados a particulares que se ostentan como propietarios, la falta de consulta en la construcción del aeropuerto y el respeto a la autodeterminación para que el gasoducto no pasara por su territorio; los logros obtenidos por la comunidad como resultado de la presentación de los amparos son el reconocimiento de su personalidad jurídica para hacer estos reclamos, el reconocimiento del interés legítimo debido a que esas obras les afectan y el pago de la reparación del daño por la construcción del aeropuerto a través de un fideicomiso público. La empresa constructora del gasoducto se vio obligada a cambiar la ruta para no pasar por la comunidad, los aprovechamientos forestales fueron suspendidos temporalmente por los juicios. Esta suspensión, sin embargo, es violada constantemente por los particulares.

La organización de la comunidad permitió que Bosques de San Elías Repechique, a diferencia de otras comunidades, por donde el gasoducto el Encino-Topolobampo pasó impunemente, lograra que la empresa desviara el trazo para no que no fuese afectado su territorio y su bosque. Este mega-proyecto intentó pasar por Bosques de San Elías Repechique cuando la comunidad ya estaba organizada, tenía conocimiento de su derecho a la consulta aun sin tener títulos de su territorio. Reclamaron su derecho a decir no, aun cuando este no está reconocido ni en el convenio 169, y forzaron a la empresa a respetar esta decisión.

Con mucho esfuerzo, constante movilización, denuncias ante Profepa y Semarnat y el apoyo de diferentes organizaciones, la comunidad ha logrado proteger su bosque, y con esa experiencia y organización resistir a mega proyectos como el aeropuerto y el gasoducto, mejor que cualquier otra comunidad de la Sierra Tarahumara.

Actualmente hay un amparo promovido en 2018, solicitando el reconocimiento del derecho ancestral de la comunidad sobre su territorio y otorgamiento de títulos, así como la cancelación de los permisos de aprovechamiento forestal. Se volvió a negar el trámite y la comunidad interpuso una queja que se espera sea prontamente resuelta por la Suprema Corte de Justicia de la Nación ordenando al juzgado dar trámite al amparo presentado.

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