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La artista cubana abrirá en el MUAC su exposición Hablándole al poder

Tania Bruguera lleva la emoción por el arte a la eficacia política

Revisar su trabajo es importante, porque siempre busca cómo crear resquicios en las estructuras de poder, sostiene en entrevista con La Jornada Lucía Sanromán, curadora de esa retrospectiva

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Elementos de la policía montada, londinense, frente a la entrada principal de la Tate Modern; a la derecha, Tania Bruguera durante la lectura de una obra de Hannah Arendt, trabajos de la artista cubana mostró en la capital británica, en 2015, incluidos en la exposición que mañana se abre en el Museo Universitario Arte Contemporáneo de la UNAMFoto cortesía del MUAC
Alondra Flores Soto
 
Periódico La Jornada
Jueves 10 de mayo de 2018, p. 3

Los sistemas de poder pueden ser reinventados con el anhelo de la inclusión. Una y otra vez la artista cubana Tania Bruguera (La Habana, 1968) lo incita con su obra, la cual ocupará el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC) desde este viernes con la muestra Hablándole al poder, articulada con proyectos creados de 1985 a 2017.

Me parece importante revisar el trabajo de Bruguera, porque ella siempre busca cómo crear resquicios dentro del sistema en el que opera, para que el proyecto sea más flexible a la intervención de un individuo políticamente más activo, explica Lucía Sanromán, directora de artes visuales del Centro de las Artes Yerba Buena de San Francisco, Estados Unidos.

La curadora de esa retrospectiva, en entrevista con La Jornada, apunta que en su colaboración con Bruguera por varios años ha sido relevante entender que el arte puede tener una función social mucho más amplia de la que podemos pensar si simplemente dejamos que las instituciones del arte contemporáneo se lo queden. El arte cambia la subjetividad de una manera poderosa, pero también puede ayudar a gestionar otras posibilidades para las personas.

En una intersección entre el activismo y el perfomance, por más de tres décadas Bruguera ha abordado las estructuras de poder para idear nuevos modelos utópicos y brindar alternativas que transformen las formas de ejercerlo. El resultado se ha materializado en movimientos sociales, periódicos, escuelas e incluso la provocadora campaña presidencial de Bruguera para las elecciones en Cuba en 2018, define el museo ubicado en San Francisco, donde el año pasado se exhibió por primera vez la retrospectiva de la cubana.

En opinión de Sanromán, para Tania Bruguera es fundamental que “presentar su trabajo de arte en una institución como un museo no se debe aplanar o dejarlo atrapado en el tiempo. Se tiene que actualizar y ser vigente con el momento y el espacio. Por eso, que ocurra en una institución como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y plantear una educación alternativa dentro de las salas es un gesto importante. Se trata de insertar el arte en la vida diaria, no sólo que sea útil, sino que tenga una función social más activa, algo que la artista aprendió durante su educación en Cuba, idea que toma desde el constructivismo ruso.

La cultura es una herramienta social para combatir el miedo

En enero de 2008 el publico que entró a la Tate Modern, en Londres, se encontró con un par de policías montados sobre caballos, quienes utilizaron técnicas para someter a las multitudes, ya sea en un partido de futbol o en una manifestación política, gritando órdenes para quedarse inmóviles, avanzar hacia algún punto, bloqueando las salidas y usando el cuerpo del equino para imponerse. La experiencia no debe vivirse como una obra de arte, sino como un ejercicio de control de la autoridad.

Susurro de Tatlin número 5, performance de Bruguera, es parte de la selección de obras (que se muestra en video) en el MUAC. La policía montada es algo que vimos en las fotos de 1968, en 1938 y en 2000; es una imagen del poder históricamente recurrente en una acción muy especifica de control, explica la artista en un video realizado por la galería británica. Es una forma de volver a la audiencia consciente del momento que estamos viviendo.

Mesas, sillas, un micrófono y un arma de fuego fueron parte de la acción en 2009 con la pieza Autosabotaje. Bruguera leyó un manifiesto de su autoría en el cual afirma que la cultura es una herramienta social para hacer algo sobre el miedo y el deseo de recomenzar, “porque sobrevivir es un proceso de desaparición, desestabilización de valores y de definición de aspectos sociales que sean prioritarios. Al terminar cada sección del texto jugaba a la ruleta rusa con una pistola calibre 38.

La responsabilidad de la cultura no está en dar estrategias de sobrevivencia, sino en darle sentido a la sobrevivencia, apunta en el texto, incluido en el MUAC, que circula libremente en Internet.

En esta constante conversación frente al poder, el centro para las artes Yerba Buena retomó principalmente los proyectos a largo plazo de Bruguera, en los que llama a transformar el efecto emocional y simbólico del arte hacia la eficacia política, como difunde el MUAC a punto de inaugurar la exposición el 11 de mayo, acto en el que al medio día la artista disertará sobre su iniciativa en el Ágora de ese recinto de la UNAM.

Un salón de naranja deslumbrante recibe al visitante en la sala del MUAC, donde a la par de la muestra, se pondrá en marcha la Escuela de Arte Útil, uno de los proyectos centrales de Tania Bruguera, en el que incita a hacer del arte una herramienta y que inició en 2003 en la puerta de su casa, en La Habana.

En la sala del MUAC varios artistas impartirán clases durante ocho semanas, incluida la creadora cubana, para dar a conocer bases conceptuales del arte útil, a las que puede acudir el público en general. Sin embargo, hay una convocatoria dirigida a artistas en formación para crear obras las cuales quedarán inscritas en un archivo digital de esa iniciativa.

Los proyectos de Bruguera buscan transformar los efectos emocionales y simbólicos de la eficacia política al crear instituciones y plataformas democráticas más incluyentes, como la escuela de arte disidente o un partido político para migrantes, que actualmente recaba firmas para pedir al papa Francisco que otorgue a indocumentados y refugiados de todo el mundo la ciudadanía del Vaticano. Hasta ahora han obtenido 15 mil firmas de apoyo. Las fronteras matan, ¿deberíamos abolir nuestras fronteras?, cuestiona.

El artista debe dar su espacio, un espacio de privilegio social, porque es donde se puede re-imaginar y después re-construir una relación de poder, es el ideario con el que Bruguera llega al MUAC.