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Mañana psicotrópica, de Alexandro Aldrete, se exhibe en la Cineteca

Si el mundo es un desastre, pasarla bien es valorable
Foto
Fotograma del largometraje de Alexandro Aldrete
 
Periódico La Jornada
Domingo 7 de enero de 2018, p. 8

La relación jóvenes-drogas es tema viejo debido al reiterativo modo de tratarlo. Mañana psicotrópica es un filme que aborda el asunto de manera desprejuiciada, festiva, pero real, según Alexandro Aldrete, el propio director y guionista de esta cinta.

Oliendo a perro fue el debut como director de cine de Aldrete. Al respecto señala Fue una peliculita que hicimos en cooperacha con amigos, en 2008. Nos tardamos como tres años para el estreno. Ahora, está en plena promoción de Mañana sicotrópica, de la cual el solo título revela la trama.

El combate al narco

A la pregunta de si hubo un motivo especial para realizar esta cinta, Aldrete responde: “Yo tenía la inquietud de escribir y dirigir una película que tratara el uso de drogas como recreativo; pero batallé con encontrar un gancho para retratarlo y que no fuera una película como hay muchas. Un punto muy decisivo para encontrarlo fue el estallido de la guerra contra el narco. En Monterrey se sintió mucho en noviembre de 2010. Fue como el peor momento. Y mi salida, en onda terapéutica, fue escribir esta película lejos de la idea de que los mariguanos son tontos; como que esto no se me hacía fiel a lo que sucedía. Yo quería mostrar un lado más espiritual, fraternal, de amistad. No esa cosa espantosa que está pasando.”

Después, añade, “también, quise retratar un proceso como de reconciliación, de renacimiento en uno de los personajes sin depender de los diálogos: no quería que ninguno exclamara ‘me estoy sintiendo mejor’, sino más bien, que se entendiera como una experiencia comunal usar drogas entre este grupo de amigos. Quise que la película fuera transcurriendo y que se entendiera un proceso de renacimiento. Sobre todo, del personaje principal.”

Se le hace notar que para algunos espectadores podría parecer una apología; el cineasta acepta, sin dudar. “No hay de otra. Creo que el debate sobre las drogas, fuera de cualquier película, es muy complejo. También creo que el discurso mediático es muy negativo respecto a cómo lo retratan, y en algún momento parecía que el consumidor estaba siendo satanizado. Y cuando hablo del consumidor me refiero a esos chavitos que son clasemedieros. Como que echarle la culpa a estos chavos de la guerra del narco es una barbaridad. Se me hace un pensamiento bastante infantil y como voltear la mirada para donde no es. No está bien dejarles el peso de la responsabilidad de esta situación a adolescentes que están encontrando su lugar en el mundo. No se me hacía humano. Entonces, si se interpreta como una apología, es el riesgo que corres por no jugar con el discurso oficial. Estoy tratando de decir una cosa un poco distinta.”

En Mañana psicotrópica existe una secuencia donde los participantes a una fiesta enarbolan su propia bandera con clara alusión a venerar sustancias ilegales. El director explica: “Lo discutimos mucho antes de filmarlo. A mí se me hace un momento que describe muy bien la acción de la juventud contra los símbolos y esa solemnidad impuesta que es ponzoñosa; es putrefacto tener tan alto cosas que no significan nada.

Y nuestra bandera sí significa lo que es la fraternidad, la diversión y creo que es un acto de protesta. Parte del impulso de la cinta era no tener vergüenza de que un acto rebelde es divertirse; sé que se puede interpretar como muy superficial porque lo único que hacen estos chavos es pasársela bien. Y es que si el mundo es un desastre, pasársela bien es valorable. Y algo que no quisiera el sistema, es que nos la pasáramos bien.

Mañana psicotrópica se exhibe en la sala 4 de la Cineteca Nacional a las 14:15 y 18:30 horas.