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La tasa de crecimiento, menor al 1.8% del periodo 2005-2011, dice

Tiene el país 29.9 millones de trabajadores informales: IBD
 
Periódico La Jornada
Martes 26 de diciembre de 2017, p. 12

En el pais hay 29.9 millones de trabajadores informales, aunque la tasa de crecimiento media anual en el sector fue de 0.4 por ciento en el periodo 2012-2017, cifra menor al 1.8 por ciento que registró de 2005 a 2011. No obstante, lo anterior no significa que los puestos de trabajo informal decrezcan o se estén convirtiendo en formales, sino que el ritmo de crecimiento es menor.

Asimismo, la reducción de la informalidad no significa un cambio de tendencia en el comportamiento de las variables económicas, destaca el Instituto Belisario Domínguez (IBD), del Senado.

En el análisis La informalidad: entre el avance de la estadística y el rezago de la política pública, realizado por el IBD, se destaca que los cambios recientes parecen estar dentro del margen de variación de los indicadores considerados, pues de 2005 a 2007 la tasa de informalidad laboral se había reducido dos puntos porcentuales y la baja registrada en los cinco años anteriores, de 2012, con 59.8 por ciento, a 2017, con 57.2 por ciento, ha sido de 2.6 unidades porcentuales, sólo seis décimas más que el descenso previo a la crisis.

Advierte el IBD que si bien el descenso de las tasas es un comportamiento deseable, podría revertirse si la economía mexicana enfrenta una nueva recesión en los próximos años, como se ha observado con los efectos de la crisis de 1995 y 2009, e incluso con la desaceleración de 2001.

Según el documento, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) ha señalado que “en 2015 la medición de la economía informal mostró que 23.6 por ciento del producto interno bruto (PIB) es informal y se genera por 59.7 por ciento de la población ocupada en condiciones de informalidad.

Sector formal genera 76.4%de PIB

Detalla que 76.4 por ciento del PIB lo genera el sector formal, con 42.1 por ciento de la población formal ocupada. Es decir, por cada cien pesos generados de PIB del país, 76 pesos los producen 42 por ciento de los trabajadores ocupados formales, mientras 24 pesos los generan 58 por ciento de personal informal, precisa el análisis.

Del 23.6 por ciento del PIB generado por el empleo informal, se tiene, de acuerdo con datos del Inegi, que 11.3 por ciento corresponde a negocios no registrados de los hogares dedicados a la producción de bienes o servicios. El 12.3 por ciento restante corresponde a las modalidades del empleo no formal, que se refieren a todo trabajo que aun cuando labora para unidades económicas distintas a las de micronegocios no registrados, carece de amparos legal e institucional (seguridad social, prestaciones sociales).

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, desde 2011 y 2015 ,ha manifestado que la informalidad es un síntoma de la baja productividad, pero a la vez causa de la misma. Los mecanismos por los cuales ese fenómeno refuerza la baja productividad consisten, en parte, en que las pequeñas empresas informales al ocultar sus actividades, limitan su crecimiento y dificultan la integración vertical y horizontal eficiente, refiere el estudio.

Precisa: “Por su situación estas empresas carecen de acceso al financiamiento, a los servicios públicos, a la aplicación de derechos de propiedad y a los programas formales de capacitación.

Además, la evasión fiscal asociada al empleo informal podría limitar las inversiones gubernamentales necesarias para lograr un crecimiento importante de la productividad; además, esas empresas utilizan bienes y servicios públicos sin contribuir a los ingresos fiscales que los financian”. Agrega el estudio que las empresas informales con baja productividad podrían además contribuir a la reproducción de condiciones de una competencia injusta, pues la evasión fiscal es un elemento que les ayuda a reducir sus costos, lo que les permite conseguir participación en el mercado de sus competidores formales más productivos y podría entorpecer el proceso de la salida del mercado de las empresas poco prósperas.

Apunta que ese fenómeno es motivo de preocupación y debería estar en el centro de la discusión de las políticas públicas, pues incide en el desarrollo económico nacional y está ligado a dificultades para disminuir la pobreza y lograr mejor distribución del ingreso. Subraya el documento, que según especialistas, la baja productividad acumulada en pequeñas empresas informales, es la causa principal del débil crecimiento económico nacional.

La contribución porcentual del valor agregado bruto de la economía informal en el PIB ha caído en 12 años: en 2003 representaba 27.3 por ciento, y 23.6 en 2015.