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Penultimátum

Derrota en Alabama

L

os españoles llegaron en 1539 a Alabama. Luego lo harían ingleses y franceses. En busca de apoderarse de su territorio, y según su conveniencia, hicieron alianzas con los grupos humanos que llevaban siglos en la región. Finalmente, y luego de varios tratados y ocupaciones violentas entre las tres potencias, Alabama pasó a ser parte de lo que hoy es Estados Unidos.

Virtualmente todo el siglo XIX estuvo marcado por la lucha de los colonos blancos contra los antiguos pobladores (chickasaw, choktaw, la nación cherokee y los creek), los que más resistieron a ese despojo y fueron diezmados en matanzas que no se olvidan. Luego llegarían de África los negros, a trabajar como esclavos.

Hoy Alabama cuenta con poco más de 5 millones de habitantes, es uno de los estados más pobres del vecino país y tan dividido racialmente que el ser negro es un estigma.

Fue en Montgomery, la capital del estado, donde Rosa Park se negó en 1955 a ceder su asiento en un camión a un blanco. Encarcelada por ese delito, desató el descontento generalizado de los hoy llamados afroamericanos y la aparición del líder que encauzaría la lucha por los derechos civiles: Martin Luther King.

Luego, en 1963, el gobierno del presidente Kennedy tuvo que enviar la Guardia Nacional para garantizar que los estudiantes negros pudieran acceder a la Universidad de Alabama, hasta entonces coto exclusivo de los blancos. Libros, películas, documentales han contado lo de la lucha contra la segregación racial en ese y otros estados, sin faltar las referencias al Ku Klux Klan.

En Alabama nacieron escritores como Harper Lee, Joseph Baldwin, Sidney Lanier, Mary Johonson y Hellen Keller. También personajes siniestros, uno de los cuales ha sido noticia últimamente: Roy Moore, ex presidente del Tribunal Supremo de ese estado y quien durante su trabajo siempre hizo gala de racismo extremo. Propuesto por el Partido Republicano para ocupar un escaño en el Senado, durante su campaña fue acusado de cometer varias agresiones sexuales. Sin embargo, el presidente Trump y su círculo cercano lo apoyaron. Aun así, lo derrotó en las urnas Doug Jones, su rival demócrata.

Perdió por esa acusación y por su intolerancia. Contra él votaron no pocos militantes de su partido. El final no pudo ser peor para los republicanos: no ganaron en un estado que creían suyo y la elección fue vista como una consulta popular sobre el gobierno de Trump. Y además, perdieron un escaño en el Senado, decisivo ante el estrecho margen con el que cuenta el partido en esa cámara.

Moore es enemigo del matrimonio homosexual y el aborto. Partidario de una América Grande, la de los fundadores, en la que las familias estaban unidas aunque hubiese esclavitud. Además, sostiene que la Biblia prevalece sobre la legalidad.