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Philip Glass en México
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Manuscrito de Philip Glass e instrumentos wixárikas, durante una sesión de trabajo en Real de CatorceFoto Arturo Bejar/ cortesía Philip Glass
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Leonard Cohen y Philip Glass en 2007, durante los ensayos de Book of Longing, obra de teatro musical basada en poemas de Cohen. Imagen incluida en el libro Palabras sin música, de Philip Glass, que será presentado el jueves 30 de noviembre a las 19 horas en el Museo Nacional de AntropologíaFoto Lorca Cohen
 
Periódico La Jornada
Sábado 25 de noviembre de 2017, p. a16

El compositor estadunidense Philip Glass ofrecerá un par de conciertos, 2 y 5 de diciembre, en el Claustro de Sor Juana, y el 30 de noviembre presentará su libro autobiográfico en el Museo Nacional de Antropología.

Desde el 31 de enero, día de su cumpleaños, todo 2017 se han multiplicado los conciertos para festejar sus 80 años. En esa fecha estrenó su Novena Sinfonía y no ha dejado de estrenar partituras desde entonces.

Bachtrack, la base de datos más completa y fidedigna de la música de concierto, ubica a Philip Glass, con Arvo Pärt y John Adams, entre los compositores vivos cuya música se interpreta en vivo con mayor frecuencia en el planeta.

Uno de los estrenos mundiales más relevantes, recientes, ocurrió el 28 de septiembre, cuando Simone Dinnerstein dio a conocer en público el Concierto Número 3 para Piano y Orquesta, cuyo movimiento final es una meditación, en homenaje a Arvo Pärt.

El 9 de noviembre en Lyon, Francia, las hermanas Katia y Marielle Labèque estrenaron, también como parte de las celebraciones por los 80 años del autor, su Doble Concierto para Dos Pianos.

Y el propio Philip Glass culminó hace unos días gira por Finlandia, con su ciclo Complete Piano Etudes, en Malmö, Helsinki y Aarhus, donde realizó el estreno mundial de una pieza para piano solo.

Nos ocuparemos ahora de su disco más reciente: Partitas for solo cello, editado por la disquera que él fundó para difundir su obra: Orange Mountain Music (OMM, juego de siglas con el mantra budista OM, pues es sabido que Philip Glass practica el budismo).

Esta nueva grabación establece a su vez un nuevo viraje en su vasta producción. Nuevamente la crítica especializada muestra su desconcierto pero aplaude unánime la nítida musicalidad que emana.

Partitas for solo cello salió al público el 22 de junio en versión digital (iTunes y Spotify). El intérprete es Matt Haimovitz. El disco en formato cedé aún no ha sido editado, pero la atención de las publicaciones más relevantes en el mundo de la cultura musical (The New Yorker, Gramophone) lo distinguen ya como lo más relevante.

Un romance con Wendy Sutter, violonchelista de la prestigiada orquesta de vanguardia Bang on a Can, dio nacimiento a la Partita Número 1, grabada por ella en el disco Songs and Poems, de 2007 y que por cierto Matt Haimovitz también interpreta en este nuevo álbum, pues Glass recupera aquellas obras para enmarcarlas en un apartado importante, como en su momento lo hizo con sus Partitas for solo violin.

Russell Platt escribió en The New Yorker una comparación de ambas grabaciones; califica de violencia luminosa la versión de Wendy Sutter y atribuye a Haimovitz un tono rumiante, oscuro y encubierto.

El consenso es aplastante: detrás de estas obras para violonchelo solo de Philip Glass está la clara influencia de Johann Sebastian Bach, en especial de sus Seis Suites para Chelo Solo y su monumental El Clave Bien Temperado.

En su libro Palabras sin música, publicado por Malpaso ediciones y que Philip Glass presentará en el Museo de Antropología el próximo jueves 30, deja bien en claro que Bach es el non plus ultra, el alfa y el omega, la piedra de toque y el modelo inigualable: articuló el lenguaje de la música en la forma más rica, compleja y completa que cualquier otro compositor haya logrado.

La escucha de estas obras para violonchelo solo constituye una experiencia removedora, conmocionante, apaciguadora, revitalizante. Algo semejante a lo que el escucha experimenta cuando está ante las Seis Suites de Bach.

El espíritu que anima este disco es el de la poesía. De eso se encargó Leonard Cohen cuando en 2006 trabajó con Philip Glass y el resultado fue otro disco hermoso: Book of longing (El libro de los anhelos), a partir del tomo de poemas que escribió Leonard Cohen al salir de un monasterio budista donde meditó durante ocho años.

El término resonancia y sus derivados resonante, resonar, se extienden al escuchar, ya en trance, este nuevo disco de Philip Glass. Tantos minutos del ronronear de un violonchelo, de arcadas como relámpagos, de cuerdas vibrantes, de gritos y susurros bergmanianos, de misterios develados, culminan en asombro. Semejante al asombro que sigue despertando la escucha del Aria Inicial de la Suite Uno de Bach, cuya equivalencia yace en la pieza titulada sutilmente Tissue No. 7, siento Tissue enlaces de seda entre cada movimiento de esta obra monumental.

Para quienes rechazan a priori la obra de Glass, este nuevo disco es una nueva oportunidad de disfrutar música de real valía.

La hondura orgánica que dota este sonido vegetal, poroso, contrasta, tira por la borda las ideas preconcebidas que privan sobre Glass, para quien la tecnología es un modelo emocional y en consecuencia al mostrar sonidos desnudos en estas arcadas increíbles en el violonchelo, cimbra.

Recomiendo escuchar las Seis Suites de Bach con Pablo Casals y enseguida adentrarse en el disco de Philip Glass. Hallaremos, entre otros sortilegios, una continuidad pasmosa en la línea del tiempo de la música, una manera de entender el misterio del sonido del violonchelo, tan profundo, tan cercano a la voz humana desde su antecesor, la viola da gamba, tan pleno de poesía.

En su libro Words Without Music: A Memoir, traducido como Palabras sin música, Philip Glass escancia imágenes y recuerdos que al escribirlos dejan de ser sólo míos y enfrenta las preguntas esenciales que han guiado su vida: ¿De dónde viene la música? ¿Qué es la música? para llegar a conclusiones: hoy cuando compongo no pienso en música, pienso música, mi cerebro piensa música, no piensa palabras.

El compositor Philip Glass pidió al autor del Disquero presentar su libro, lo cual es un privilegio enorme y un reconocimiento bondadoso. La presentación, por supuesto con la presencia del autor y otros comentaristas, será el jueves 30 de noviembre a las 19 horas en el auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología.

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