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19/S: El dolor y la esperanza

Mantiene en vilo a 600 familias, que esperan información oficial sobre la zanja

Grieta de 50 metros parte casas en Morelos
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Para evitar el desvío de víveres, donadores escriben leyendas en los productos y acuden a las zonas afectadas por el sismo para entregar en mano la ayuda a los damnificadosFoto Rubicela Morelos
Rubicela Morelos
Corresponsal
Periódico La Jornada
Domingo 1º de octubre de 2017, p. 18

Tlaquiltenango, Mor.

El sismo del 19 de septiembre provocó una enorme grieta en la colonia Marcelino Manzanares de este municipio, que partió en dos algunas casas y derribó otras, situación que mantiene alarmadas a más de 600 familias. La zanja va de oriente a poniente en las inmediaciones del río Yautepec.

El ayudante municipal, Uri Cabrera Arteaga, informó que al menos 100 de las 600 casas de la zona fueron derruidas por el sismo. A la orilla del río se abrió una grieta considerable, dijo.

Explicó que 12 días después de que se produjo la abertura aún no tienen un dictamen de Protección Civil de los gobiernos del estado o del federal.

“Todavía no sabemos por qué se abrió, no tenemos un dictamen de expertos, nos preocupa que sigan abriéndose más por las lluvias.

Como autoridad comunitaria, sí quisiera que vinieran expertos y nos explicaran por qué se produjo. A mí me pregunta la gente si ya la reporté al municipio, y ya lo hice, pero parece que todavía no acaban de atender a otras personas, que también salieron afectadas por el temblor, dijo el funcionario equivalente a comisario.

Para los pobladores de esta localidad, ubicada a 110 kilómetros al sur de Cuernavaca, el miedo no ha pasado, duermen y despiertan con el temor de que en cualquier momento la tierra se abra más y se coma o parta en dos sus casas.

Eugenia Martínez y su hijo afortunadamente no estaban en el momento del temblor, sin embargo, la barda, el patio y el pozo de agua de su vivienda resultaron dañados por la grieta. No tenemos a dónde ir y si nos vamos nos van a robar lo poquito que tenemos, lamentó. ¡Qué nos van ayudar los del gobierno!, comentó Eugenia mientras muestra las zanjas.

A Pedro Cerezo Valles, de la colonia Ampliación Celerino Manzanares, la oquedad le partió en dos su casa, con sus propios recursos y amigos la demolieron y ya retiran el escombro.

Por la pérdida total, trabajadores del Fondo de Desastres Naturales pasaron el viernes a pegarle un folio a su casa destruida; ayer que la derrumó por completo se pegó el folio en su pantalón como calcomanía, porque no confía en que esa institución le ayude a levantar su casa.

En la casa de Pedro la grieta es de dos metros y de ahí sigue hacia los cultivos, rumbo a Jojutla, que es circunvecina.

Los que colocaron la calcomanía, según ellos, la profundidad de la rajadura es de 50 metros; pero nos dijeron que los expertos deben explicar qué pasa aquí.

Los pobladores se consuelan porque no hubo pérdidas humanas.

Desconfianza no detiene donaciones

Las personas que donaron víveres para los afectados por el sismo del 19 de septiembre en Jojutla, Morelos, optaron por escribir leyendas a los productos o acudir a entregarlos directamente a los damnificados con el fin de evitar, explican, que las dependencias del gobierno del estado se las apropien.

Juan Alberto Hernández, del estado de Guanajuato, llegó en su camioneta al centro de Jojutla, donde se instaló un centro de acopio ciudadano, para entregar los víveres de manera directa.

Además, en los productos escribieron con plumón indeleble la palabra: donativo, incluso colocaron el nombre de la escuela donde los alumnos reunieron los alimentos para las familias afectadas.

Los alumnos les pusieron esos letreros para que nadie del gobierno (de Morelos) lucre con ellos o los ocupe para las próximas elecciones, explicó Juan Alberto, al tiempo que repartía los productos entre damnificados.

Mencionó que su intención fue llegar al centro de acopio de la sociedad civil en la cabecera municipal de Jojutla, pero varias personas comenzaron a pedir pañales para bebé, leche en polvo y jabón, por lo que mejor se los entregó él mismo.

Creo que repartir la ayuda de manera directa es mejor, así uno se va contento; además, vamos a tomar unas fotos para que vean los niños que los entregamos a los afectados por el desastre, expresó Juan Alberto.

En tanto, el vocero del Movimiento Magisterial de Bases, Alejandro Trujillo, informó que el viernes pasado integrantes de esta organización escoltaron un camión con víveres procedente de Michoacán, que fueron reunidos por los maestros de la sección 18 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

La unidad de carga, precisó, llegó al municipio de Jonacatepec, donde se entregó la ayuda a las familias afectadas, así como a otras localidades de la zona oriente de Morelos.

Otros voluntarios procedentes de Michoacán también entregaron de manera directa la ayuda a la población afectada, y de igual forma escribieron leyendas con plumones indelebles.