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Con proyecciones gráficas, el DJ Richie Hawtin estrenó espectáculo tecnológico

Radiohead salvó a Coachella; se mantuvo en el escenario pese al mal sonido
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Por un momento, Yorke, de Radiohead, pareció no darse cuenta de que el público no lo escuchabaFoto Afp
 
Periódico La Jornada
Domingo 16 de abril de 2017, p. a10

Indio

El viernes pasado, la banda británica Radiohead salvó al festival de Coachella del desastre, al mantenerse sobre el escenario pese a un inicio de concierto repleto de fallas de sonido.

El emblemático grupo del rock alternativo, que encabeza por tercera vez la apertura del prestigioso festival en el desierto de California, tocó dos canciones casi completas sin amplificación y sin que su vocalista, Thom Yorke, advirtiera que el público no podía escucharlos.

Después de retirarse dos veces del escenario para arreglar el sonido, el grupo siguió interpretando sus mejores canciones, incluida Creep, con la que los británicos debutaron en 1992 y que tocan esporádicamente.

Los problemas técnicos son extremadamente raros para una banda de la talla de Radiohead, una de las favoritas de la crítica, o para Coachella, una de las actividades culturales más lucrativas del mundo y reconocida por su cuidadosa organización.

Sin embargo, este es el último de los inesperados problemas en un festival de primer nivel, que se suma a una embarazosa metida de pata durante la entrega de los Óscar y las fallas de sonido en los Grammy.

Radiohead abrió de manera poderosa bajo un mar de rayos de luz y estrellas (una piscina en forma de luna) que aludía al título de su último álbum, A Moon Shaped Pool.

A la tercera canción, la banda aumentó la energía con Ful Stop, y una pantalla de cráteres que daban la sensación de un aterrizaje lunar, pero los problemas de audio se volvieron demasiado notorios con pitidos discordantes sobre la música.

El sonido se apagó completamente dos canciones después en 15 Step, cuando el guitarrista Jonny Greenwood pareció notar el problema. Pero Yorke, encerrado en sí mismo con los ojos cerrados y un monitor de sonido en la oreja, no se daba cuenta de que la multitud podía verlo pero no escucharlo.

Cosas similares sucedieron de nuevo con Let Down, del álbum OK Co (1997).

Usualmente poco conversador sobre el escenario, Yorke asumió la responsabilidad de los problemas de sonido y expresó a la multitud su agradecimiento por quedarse.

Me gustaría decirles un chiste que aliviara el humor o algo así, pero esto es Radiohead, así que a la mierda con esto, dijo, haciendo una broma sobre la reputación de sombría que tiene la banda.

Sin audio en varias melodías posteriores, Radiohead no renunció a los efectos característicos de banda. El sonido, afortunadamente, funcionó a lo largo de los truenos de guitarra de Greenwood en Creep.

Los problemas estuvieron presentes pese a la creciente confianza que había este año en la tecnología del festival de Coachella, donde drones capturaron imágenes de la muchedumbre; la recepción de la señal de celulares se mantuvo casi constante y los espectadores realizaron un viaje de 360 grados por el espacio bajo una cúpula planetaria.

Un artista que se centró en la tecnología durante el festival fue DJ Richie Hawtin, quien estrenó un nuevo espectáculo en vivo con proyecciones gráficas utilizando un inusual estilo techno.

Stormzy, quien forma parte del emergente estilo grime de Londres, lanzó su enérgica interpretación que iba atrayendo a la multitud mientras caía el sol de la tarde.

“Esto es grime. Es como el hip-hop, pero mucho más rápido”, explicó en una sucinta introducción del género y bromeando con la idea de que probablemente la audiencia no creía que un artista británico pudiera ser rapero.

No me importa si ustedes no entienden mi acento, dijo al describir la acogida como gloriosa ocasión.

Skepta, quien podría considerarse la mayor figura del grime y ganador del prestigioso galardón británico Mercury Prize, fue también invitado a tocar en Coachella, pero canceló la cita, argumentando problemas con su visado.

Los organizadores esperan que cerca de 250 mil personas asistan al festival de Coachella, que se realiza entre viernes y domingo de dos semanas consecutivas y con una programación idéntica. La ciudad de Indio, en California, autorizó este año que la asistencia aumentara 25 por ciento.

La estrella del sábado es Lady Gaga, y Kendrick Lamar lo será el domingo.