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Pasado impecable, requisito para el candidato priísta

El partido tendrá que ir en alianza a comicios mexiquenses

Quiere ser gobernadora del estado de México. También es diputada. Días antes de que el tricolor emita la convocatoria para la postulación, exige piso parejo en la elección del candidato. Su principal propuesta, dice, es reconstruir la sociedad a partir de las familias

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Las preocupaciones más importantes son la seguridad pública y el empleo, subraya la legisladoraFoto Francisco Olvera
 
Periódico La Jornada
Martes 13 de diciembre de 2016, p. 10

El priísta que pretenda ser candidato a la gubernatura del estado de México deberá cumplir un requisito básico: tener las manos limpias y un pasado impecable, subraya Carolina Monroy del Mazo, aspirante a ser nominada para la contienda electoral más importante de 2017.

La razón es contundente: el estado de México es la entidad más poblada del país (16.1 millones de habitantes) y tiene el padrón electoral más grande (11.1 millones de potenciales votantes, al cierre del año pasado), así que sus resultados son considerados preludio o al menos aporte básico para los comicios presidenciales de 2018.

La convocatoria para elegir al candidato priísta será emitida en breve, quizá antes de que termine el año. Cada día cuenta en la disputa por esa entidad, siempre gobernada por el tricolor.

Monroy, ex alcaldesa de Metepec, espera una contienda interna equitativa, condiciones parejas. Tiene una historia de 31 años en el servicio público, que se inició como analista en la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. Actualmente es diputada federal y secretaria general del PRI, partido del que tomó las riendas durante un tiempo, tras la salida de Manlio Fabio Beltrones.

Es una mujer multifuncional. Debe cumplir 100 por ciento varias tareas: responsabilidades como lideresa del partido, legisladora y madre de tres hijos.

Me formé sola, vengo desde abajo. No me faltó ni un escalón (en la administración pública). Empecé a trabajar desde los 16 años, puntualiza cuando se le pregunta cómo se siente cuando sin más argumentos alguien la califica únicamente de la prima de... (parentesco con el presidente Peña Nieto. Ambos nacieron en Atlacomulco) o la esposa de...

Recurrir a ese argumento, señala, me parece francamente bajo. No estoy de acuerdo en que una línea de parentesco, cercana o lejana, te reste. Me acompañan los hechos. No soy hija de mis tíos. Soy Carolina Monroy, y me hice sola.

A continuación, un extracto de la entrevista con La Jornada.

–¿Qué significa para su partido la contienda de 2017 en el estado de México?

–Para el PRI son igualmente importantes las tres gubernaturas que se renovarán: Coahuila, estado de México y Nayarit, así como las elecciones municipales en Veracruz. Serán unos comicios complejos, muy difíciles. Es un momento relevante, la antesala de 2018, año en el que el país tendrá la elección más grande de su historia.

–¿Cómo debería ir el PRI a la elección del estado de México?

–En alianza. Ésta deberá darse con partidos afines. Esa será la constante del tricolor, porque no sólo se trata de un interés pragmático, por ganar, sobre todo en esto que se ha vuelto una moda y se limita a ganarle al PRI, sino de garantizar buenos gobiernos.

–¿Cómo enfrenta, como mujer, el reto de 2017?

–Somos iguales (a los hombres) en talento, sensibilidad, habilidad, fuerza de trabajo, inteligencia, preparación, capacidad. Hay de todo: hombres también de cualidades excepcionales, pero difícilmente las mujeres fallamos a nuestra palabra. Lo que ya no vale, lo que insulta, es que un tema de género pueda ser limitante para contender, ganar y ser gobierno. Espero que ese discurso esté lejos. Es cuestión de ideas, propuestas, no de género.

(En México sólo ha habido siete gobernadoras. Cinco del PRI y dos de izquierda. Del tricolor, Griselda Álvarez, Colima; Beatriz Paredes, Tlaxcala; Dulce María Sauri e Ivonne Ortega, Yucatán; Claudia Pavlovich, Sonora, y las perredistas Amalia García, Zacatecas, y Rosario Robles, jefa de gobierno del Distrito Federal).

–¿El estado de México es la joya de la corona?

–Es el estado de los grandes retos. Tiene cerca de 15 por ciento de la población nacional, pero abarca 1.5 por ciento del total del territorio del país. Cuenta con diversidad. Es una potencia económica, con una economía superior a la de algunos países de Centroamérica.

–¿Cuál es el reto?

–Para lograr el desarrollo social es indispensable el crecimiento económico, para que la gente genere potencial propio. No creo sólo en la asistencia, sino en la productividad de las personas.

–¿Cuál sería su principal propuesta?

–La reconstrucción de la sociedad a partir de sus familias. El gobierno está obligado a dar el primer paso. Cuando fui presidenta municipal, eso hice. Una gran convocatoria social, y el resultado fue extraordinario.

–El tema está ligado a la seguridad…

–Las principales preocupaciones son la seguridad pública y el empleo. Ello se relaciona con un tema muy particular del que poco se habla: exceso en el consumo de alcohol, lo cual está provocando y condicionando, por ejemplo, la violencia intrafamiliar. Doy un dato: de cada 100 jóvenes que delinquen, 93 lo hicieron bajo el efecto de una droga. ¿Cómo lo detienes? Desde la familia. Hay muchas mujeres solas que necesitan el acompañamiento de su gobierno para sacar adelante a sus familias.

–¿Propondría una especie de censo para ver cómo está cada familia?

–Los estudios están hechos. Se requieren políticas públicas muy claras: cómo auxiliar a las familias, pero en serio. La sociedad necesita orden y una respuesta pública contundente.

–¿Qué hacer ante el problema de la violencia contra las mujeres? El estado de México tiene una alerta de género vigente.

–Avanzar en prevención y capacitación de agentes del Ministerio Público y policías para que actúen con base en protocolos especiales; investigación policial; la parte científica de la indagatoria, y garantizar el acceso de las mujeres a la justicia. Asimismo, sanción al victimario, castigos más severos y refugios especiales, donde las mujeres puedan llegar a salvar su vida y la de sus hijos. Por otro lado, cualquier esfuerzo público puede ser limitado si una mujer no tiene la posibilidad de generar un ingreso propio. Si una mujer no tiene autonomía económica, será muy difícil que salga del círculo de la violencia. Necesitamos que ellas puedan desarrollar sus habilidades y tengan acceso inmediato a créditos que les permitan generar ingresos.

–En términos del proceso electoral, ¿qué opina de que el PRI compita contra una alianza PRD-PAN?

–La posibilidad existe, pero hemos decidido ocuparnos de lo propio. Se trata de ser serios y responsables. No sólo de ganar, sino de convencer al ciudadano con ideas y proyectos viables. No podemos seguir con asuntos aspiracionales, con un lenguaje que nadie entiende. La honestidad, la decencia, el trabajo, la eficacia, son requisitos básicos. No se trata de llegar y prometer que seré honesta y trabajadora, sino de haberlo probado. Un estado tan grande no es un terreno para llegar a ensayar.

–En el caso específico de la contienda interna, ¿hay condiciones de equidad?

–Con mucho respeto digo que el partido, en el ámbito local, está obligado a ser mucho más equilibrado. Se debe garantizar un escenario que permita una condición pareja para los aspirantes.

–¿En qué sentido no hay ese piso parejo?

–Lo saludable es generar las mejores condiciones para todos. Es obligatorio, ético, generar equilibrios. En mi estado somos formados en política de manera muy institucional. Respetamos la autoridad establecida, nos sumamos a las decisiones como si fueran propias, y así seguiremos.

Estarán compitiendo, en la interna priísta, de acuerdo con expresiones explícitas: Carolina Monroy y Ana Lilia Herrera, esta última senadora con licencia y funcionaria del gobierno mexiquense; Carlos Iriarte, dirigente del PRI en el estado de México y diputado federal; Ernesto Nemer, funcionario federal (titular de la procuraduría del Consumidor), y Alfredo del Mazo, ex alcalde de Huixquilucan y diputado federal.

–¿Qué no le deberá faltar al abanderado del PRI?

–El primer requisito es tener las manos limpias, un pasado impecable en su vida pública y personal. Además, capacidad probada, seriedad, contundencia, ideas y proyecto.

–¿Por qué estar interesado en gobernar la entidad con mayor población y grandes problemas?

–Me anima una vocación. Cada uno nace con habilidades y vocaciones. En la política, para que haya resultados, debe haber vocación, emoción, compromiso total y entregar la vida al servicio público. No hay espacio ni tiempo para otra cosa.