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Trabajadores señalan falta de inversión y vigilancia; deterioro e insalubridad

Centro Mexicano de la Tortuga en Mazunte, abandonado

El número de ejemplares ha disminuido a causa de mala alimentación y deficiente atención veterinaria, aseguran

Las instalaciones podrían ser adquiridas por una empresa privada

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Trabajadores del Centro Mexicano de la Tortuga, ubicado en Mazunte, Oaxaca, pidieron la intervención del presidente Enrique Peña Nieto y del gobernador Gabino Cué Monteagudo ante el descuido del lugar por falta de recursos, que derivó en la muerte de 33 quelonios entre 2014 y 2015Foto Diana Manzo
 
Periódico La Jornada
Martes 23 de febrero de 2016, p. 26

Mazunte, Oax.

En el abandono y deterioradas por el paso del tiempo se encuentran las instalaciones del Centro Mexicano de la Tortuga (CMT) –único de su tipo en México–, donde existe un descuido absoluto en el cuidado y mantenimiento de las especies por parte de los responsables del lugar, denunciaron trabajadores.

Revelaron que entre 2014 y 2015 al menos 33 tortugas murieron por la falta de atención eficiente, ya que permanecían en estanques sucios y se les alimentaba únicamente con calamar, cuando son animales que requieren una dieta balanceada.

Los empleados, quienes pidieron el anonimato por temor a represalias, explicaron que el inmueble –dependiente de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) región sur-sureste, con sede en Chiapas– abrió sus puertas al público en 1994.

Se localiza en la comunidad de Mazunte (te pido por favor que desoves, en náhuatl), agencia del municipio de Santa María Tonameca, y fue creado ante la inminente desaparición de diversas especies de tortugas y para hacer conciencia ecológica entre los ciudadanos.

Abarca una superficie de cuatro hectáreas en las que laboran 45 trabajadores en las áreas de mantenimiento, sanidad, administrativa y difusión. En la actualidad alberga a unas 500 tortugas de cerca de 20 especies, terrestres, de agua dulce y marinas.

También aloja tres campamentos tortugueros (Escobilla, Morro Ayuta y Barra de la Cruz), los cuales se encuentran en malas condiciones debido a la falta de atención por parte de los administradores del CMT, según los denunciantes.

En un recorrido (el precio del boleto es de 31 pesos) se observa de entrada un amplio letrero oxidado con la leyenda Centro Mexicano de la Tortuga y carteles de bienvenida decolorados.

Conforme se avanza se aprecian estructuras viejas y sin mantenimiento, así como estanques sucios y cubiertos con lama. En el acuario apenas se miran los ejemplares, debido a la falta de aseo de los ventanales.

Ante la falta de señaléticas, los empleados del CMT colocaron en botes de plástico llenos de arena flechas de manera elaboradas rústicamente y pintadas de rojo para guiar a los visitantes. En los espacios donde están las tortugas terrestres apenas se observan debido a la acumulación de hojas de árboles.

En el libro de visitas hay comentarios de turistas que critican lo deteriorado que está el inmueble, como éste, del 21 de diciembre pasado: Conforme pasa el tiempo este centro va perdiendo su esencia. Está muy abandonado, el gobierno debe urgentemente aplicar mayores recursos para preservar y agrandar los programas de preservación. Lo exijo en nombre de mis hijos y futuras generaciones.

Los trabajadores se quejaron de que desde hace más de 10 años no visita el CMT ninguna autoridad de la Conanp, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales o la Auditoría Superior de la Federación para que revise las condiciones en que se encuentra el centro.

Nadie supervisa las entradas; en temporada alta llegan a visitar este sitio entre mil y mil 500 personas al día, y en temporada baja entre 150 y 200 visitas, reprochó uno de los empleados.

La decadencia

Los trabajadores del CMT explicaron que fue a partir de 2008 cuando la infraestructura del inmueble comenzó a deteriorarse. En ese entonces, Manuel Rodríguez Gómez, quien era el director del centro, anunció la remodelación y ampliación de las instalaciones, con una inversión, en una primera etapa, de 120 millones de pesos.

Señalaron que para la supuesta remodelación que se llevaría a cabo se derrumbaron las áreas médica, de laboratorio y quirófano, por lo que hoy la curación y necropsia de las tortugas se realizan en espacios insalubres y no aptos para este tipo de prácticas.

Detallaron que el proyecto planteado por Rodríguez Gómez se realizaría en tres etapas, por lo que en ese entonces viajó a varios destinos, entre ellos Shangai, para conocer los más modernos acuarios. Sin embargo, las obras del proyecto de la primera etapa quedaron convertidas en un elefante blanco.

Entre 2014 y 2015 Rodríguez Gómez tramitó con el gobierno de Oaxaca y con la Secretaría de Turismo federal la asignación de nuevos recursos para la segunda y tercera etapas de la remodelación y consiguió 17 millones de pesos.

Sin embargo, a la fecha el edificio se sigue cayendo, los estanques de las tortugas están deteriorados y la población de tortugas disminuyó por la mala alimentación.

Exigimos y pedimos con urgencia una auditoría general de todo lo que sucede en el CMT; no es posible que los encargados hayan abusado del poder que les da este noble lugar, demandó uno de los inconformes.

Actualmente Érika García Campos funge como directora del centro, pero los quejosos sostienen que no tiene la capacidad para administrar el inmueble, por lo que piden su remoción.

Advirtieron que existe la posibilidad de que el centro sea adquirido por una empresa privada, pero nosotros, como empleados de muchos años, deseamos que a la tortuga se le siga viendo como una especie en peligro de extinción y no como un negocio para unos cuantos.

Los empleados del CMT pidieron al presidente Enrique Peña Nieto y al gobernador de Oaxaca, Gabino Cué Monteagudo, su intervención para que se saque a este centro del abandono.

En su página de Internet, el CMT precisa como sus objetivos promover el óptimo estado de salud de las distintas especies de tortugas marinas, dulceacuícolas y terrestres, mediante la aplicación de técnicas de medicina preventiva y correctiva adecuadas a las características del propio centro.