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A lullaby to the sorrowful mystery, de Lav Diaz, aborda la independencia de esa nación

Concursa en Berlín película filipina más de ocho horas de duración

El actor Don Cheadle debutó como director en el festival europeo con una biopic de Miles Davis

Corresponsal
Periódico La Jornada
Viernes 19 de febrero de 2016, p. 9

Berlín.

En competencia por el Oso de Oro del Festival Internacional de de Cine de Berlín, ayer se presentó una cinta de esas que en la capital alemana suelen llamar monstruofil, por la monumentalidad del trabajo.

Con ésta, la Berlinale batirá curiosas marcas, como la de la película más larga jamás presentada a concurso: A lullaby to the sorrowful mystery, del director filipino Lav Diaz, que en ocho horas y 2 minutos cuenta la lucha de su pueblo contra España.

Canción de arrullo para el trágico misterio, según la traducción libre, pues no existe versión en español, se proyectó en el Berlinale Palast con una hora de pausa, suceso sin precedente en la competencia por el Oso de Oro.

Realizada en blanco y negro, en lengua filipina, en español e inglés, el trabajo del reconocido director Lav Diaz fue ampliamente elogiado.

La calidad del trabajo de Diaz es indiscutible. Es un documento histórico que trata la lucha de Filipinas por la independencia de España en el siglo XIX.

En tanto algunos cuestionaban que la cinta filipina concursara en la Berlinale, otros alababan la decisión de Kosslik de incluir este tipo de películas como una lección para otros encuentros fílmicos.

Diaz (1958) es un cineasta filipino conocido por el carácter monumental de sus películas, cuya duración va más allá de toda convención. Ha realizado filmes hasta de 11 horas. Dado que su trabajo resulta imposible de ver en salas de cine, la difusión de su quehacer es fundamental.

Su trabajo ha sido reconocido en festivales internacionales como Locarno, Toronto y ahora en Berlín; en España se realizó recientemente una retrospectiva de su trabajo. También se asegura que Diaz ha abierto camino a otros realizadores filipinos, como Brillante Mendoza

En conferencia de prensa Lav Diaz comentó que A lullaby to the sorrowful mistery fue un trabajo que comenzó en 1998.

A pregunta de La Jornada respecto de la difusión en su país de su trabajo y la posibilidad de ser incorporado en el sistema educativo nacional, para que los niños en las escuelas accedan a la historia de su país, Diaz respondió: Es una muy buena propuesta, pero lamentablemente no hay nada de eso. Los productores Paul Sorieno y Grace Balbuena agregaron: Hemos venido casi 2 mil personas a acompañar a Lav a Berlín; estamos muy agradecidos con el festival por habernos permitido presentar la película sin cortes. En Filipinas el público simplemente está interesado en otro tipo de realizaciones, en comedias de Hollywood y cosas así. Por otro lado, nuestro trabajo no recibe apoyo del gobierno. Diaz tiene mucho reconocimiento en el extranjero, pero no en Filipinas.

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Don Cheadle, actor y director de Miles Ahead.Foto Xinhua
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El cinefotógrafo alemán Michael Ballhaus, quien recibió el Oso honorario por trayectoriaFoto Ap

En A lullaby to the sorrowful mystery hace un recorrido por ese capítulo de la historia filipina, la lucha por la independencia entre 1896 y su declaración en 1898.

Diaz se centra en destinos individuales, en figuras cuidadosamente escogidas con papel fundamental en el contexto histórico, una visión intimista que transporta al espectador a entender parte de la historia de ese país. Para el público mexicano o latinoamericano resulta de una familiaridad sorprendente y al mismo tiempo aleccionadora.

Los aspectos de la colonización española, las acciones independentistas e incluso algunos de los personajes encuentran constantes paralelismos en la historia de México.

En el encuentro también se presentó Miles Ahead, película sobre el gran músico de jazz Miles Davis, la cual el actor estadunidense Don Cheadle tardó seis años en concretar.

Ha sido una tarea hercúlea, dijo el actor (Hotel Ruanda), quien coescribió, financió, dirigió y protagonizó este biopic. La idea del filme surgió cuando un familiar de Miles Davis anunció en 2006, durante el acto en el que se acogió al músico en el Salón de la Fama del Rock and Roll, que el único que se podía poner en la piel de Davis era Cheadle.

Alejado de fórmulas habituales

El actor aceptó el desafío y construyó un biopic sin recurrir a la fórmula habitual de reconstruir su vida, sino centrándose en dos partes de su trayectoria: entre los años 50 y los 60, y en los años de silencio creativo del músico, a finales de la década de 1970.

Cheadle, que exhibe su película fuera de concurso, quiso indagar cómo alguien tan prolífico, determinante para la música, permaneció tanto tiempo en silencio. Su música, dijo el actor, me dio una suerte de lienzo para pintar la historia. La música de Davis es la banda sonora de mi vida, agregó Cheadle, quien de pequeño tocó el saxofón y que para la película aprendió a tocar la trompeta hace cuatro años.

A pesar de su escasa experiencia detrás de la cámara, Cheadle (Kansas, 1964) se preparó para su primer largometraje de director practicando con algunos capítulos de series televisivas, pero también conversó ampliamente con los cinerrealizadores con los que ha trabajado, como Steven Soderbergh.