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29 FIL de Guadalajara

El ex rector de la UNAM fue investido con el doctorado honoris causa de la UdeG

Tiene que haber responsables de los abusos oficiales, señala De la Fuente

Antes que un estorbo, el humanismo y las disciplinas sociales son una necesidad para entender la ciencia, dice

Ayotzinapa, Tlatlaya y Tanhuato, secuelas de un modelo educativo inacabado, opina

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Juan Ramón de la Fuente ayer, en el paraninfo Enrique Díaz de León, donde recibió el honoris causa de manos de Tonatiuh Bravo Padilla, rector de la Universidad de GuadalajaraFoto Arturo Campos Cedillo
Corresponsal
Periódico La Jornada
Martes 1º de diciembre de 2015, p. 5

Guadalajara, Jal.

Al recibir el doctorado honoris causa de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Juan Ramón de la Fuente –ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)– pidió que las universidades reflexionen sobre su papel social y no se olviden del humanismo ni de las ciencias sociales en su modelo educativo, pues antes que un estorbo son una necesidad para entender la ciencia.

Para el estudio de la vida los científicos se ocupan del sustento biológico, pero los humanistas se interesan por las acciones y los valores que rigen a los seres humanos. Por ello sostengo que la ciencia y el humanismo son complementarios, dijo De la Fuente, durante el acto efectuado en el paraninfo Enrique Díaz de León de la UdeG.

Confirió a las universidades, a la educación, la raíz para sortear los problemas que aquejan a la nación y se dijo identificado con los planteamientos respecto de que las universidades deben ser un proyecto público “apoyado por el sector privado y dinamizado por el sector social.

Pero educar es más que eso, educar es forjar seres humanos libres, autónomos, creativos, comprometidos, aptos para el ejercicio de la democracia, y para comprender la situación donde están inmersos, agregó.

Dijo que la descomposición social tiene también parte de su origen en el bajo nivel de discusión en torno a esta utopía educativa.

Este modelo educativo inacabado ha tenido consecuencias funestas, como las desapariciones y abusos oficiales cometidos en Ayotzinapa, Tlatlaya y Tanhuato, un grave problema donde tiene que haber responsables para que así se logre dejar a salvo el estado de derecho necesario en el país.

En ese acto el rector de la UdeG, Tonatiuh Bravo Padilla, destacó las contribuciones a la siquiatría, la neurosiquiatría y la salud pública como médico, científico, profesor y funcionario gubernamental de quien fue rector de la UNAM durante dos periodos entre 1999 y 2007.

Abrumado por tantos elogios

De la Fuente se dijo abrumado por los elogios y la calurosa recepción en el recinto universitario y afirmó sentirse muy comprometido por un reconocimiento que han recibido Fernando del Paso, Hugo Gutiérrez Vega, fallecido el pasado 25 de septiembre; Miguel León-Portilla y Adolfo Sánchez Vázquez (1915-2011), entre otros, otorgados por una institución admirable y respetable que ha sabido ser incluyente con los históricamente excluidos.

Para Juan Ramón de la Fuente es el honoris causa número 18 que ha recibido de instituciones de educación superior de México y el extranjero.

Ese honoris causa es el primero de cuatro que serán otorgados esta semana por la UdeG, que este martes lo entregará a Elena Poniatowska, luego al historiador Jean Meyer y finalmente al escritor y periodista Eduardo Galeano (post mortem).