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Crisis humana en Europa
Endurece Hungría su ley migratoria

El premier Viktor Orban afirma que los habitantes del continente están en riesgo de convertirse en minoría

La legislación aprobada prevé militarizar fronteras y aumentar las sanciones a los traficantes de personas

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Una familia de migrantes se resiste a ser desalojada por la policía húngara, ayer, en la estación ferroviaria de Bicske, unos 40 kilómetros al oeste de BudapestFoto Reuters
 
Periódico La Jornada
Sábado 5 de septiembre de 2015, p. 2

Budapest.

El Parlamento de Hungría adoptó este viernes de forma urgente nuevas leyes antinmigrantes en respuesta a la llegada masiva de refugiados e indocumentados que pasan por el país para llegar a Europa Occidental. El primer ministro húngaro, Viktor Orban, decretó el estado de crisis y advirtió que los europeos corren el riesgo de convertirse en una minoría en su propio continente, al defender la postura de su país contra los ­inmigrantes.

Aprobada con 140 votos a favor –33 en contra–, la nueva legislación abre la posibilidad de desplegar al ejército en las fronteras y sanciona la inmigración ilegal con hasta tres años de prisión, también castiga a los traficantes de personas con hasta 20 años de cárcel.

En el paquete figura la creación de zonas de tránsito en la frontera serbia para alojar a los refugiados hasta que se termine de estudiar su petición de asilo.

Orban reprochó a Alemania por estimular la ola migratoria al flexibilizar su reglamentación y crear una falsa promesa para los migrantes.

Budapest suspendió desde el martes su tráfico ferroviario internacional, lo que propició que más de mil migrantes varados desde hacía días en Hungría salieran a pie de la estación de ferrocarril Budapest-Keleti rumbo a Austria, ubicada a 175 kilómetros.

La marcha de los migrantes por márgenes de la autopista hacia Viena iba encabezada por una persona que portaba una bandera de la Unión Europea (UE). A su lado avanzaba un hombre con muletas que llevaba en el pecho una imagen de la canciller alemana, Angela Merkel.

Paralelamente, 300 migrantes escaparon de un campamento de acogida en Roszke cerca de la frontera con Serbia, lo que llevó a las autoridades húngaras a cerrar parcialmente un paso fronterizo cercano.

En Bicske, siguieron atrincherados en un tren 500 migrantes que se negaron a ser trasladados a un campamento para refugiados para ser registrados. Muchos se oponen a que se les matricule en Hungría, ya que temen no poder luego abandonar el país, pues, según la legislación de la UE, una vez que los refugiados son anotados en el primer país comunitario que pisan, esa nación debe procesar su solicitud de asilo.

Hungría enfrenta una llegada de refugiados sin precedente, la mayoría huye de la guerra y la pobreza en Medio Oriente, África y Asia. Muchos son sirios. Según la Organización de Naciones Unidas (ONU), tan sólo el jueves llegaron 3 mil 300 migrantes, en agosto llegaron al país 50 mil.

Al cierre de esta edición, Austria y Alemania aceptaron recibir a miles de inmigrantes que Hungría condujo a su frontera en ­autobuses.

Merkel sostuvo que su país puede lidiar con un flujo récord de refugiados e inmigrantes este año sin subir impuestos y logrando un presupuesto equilibrado sin asumir nueva deuda, señaló a diarios locales. Alemania espera 800 mil refugiados e inmigrantes este año.

El primer ministro británico, David Cameron, prometió que su país aceptará miles de refugiados sirios que se encuentran en campamentos apoyados por la ONU y anunció en una rueda de prensa en Madrid que Reino Unido aportará 100 millones de libras esterlinas (153 millones de dólares) adicionales para responder a la crisis humana siria que empuja a millones hacia Europa.

Debemos utilizar nuestro presupuesto de ayuda para paliar la pobreza y el sufrimiento, señaló Cameron, quien coincidió con el jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, en diferenciar entre refugiados e inmigrantes económicos que llegan a Europa, y pidieron una política global para abordar la crisis migratoria.

El próximo 14 de septiembre, la Comisión Europea (CE) propondrá a los 28 países miembros de la UE asumir una cuota de 160 mil demandantes de asilo. La CE ya logró apoyos de Alemania y Francia que respaldan la idea de albergar y analizar las peticiones de asilo según la población del país, su riqueza y su índice de desempleo, entre otros aspectos.

En Turquía, durante la reunión del G20, el secretario general de la OCDE, José Ángel Gurría, apoyó la propuesta de Alemania y Francia.

Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia se oponen al sistema obligatorio de reparto por cuotas de solicitantes de asilo propuesto por la CE, no obstante República Checa y Eslovaquia propusieron abrir un corredor ferroviario para los refugiados sirios entre Hungría y Alemania, si Budapest y Berlín estaban de acuerdo.