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Segunda fuga de El Chapo

El capo ha logrado evadir a la justicia y atentados de sus rivales

De la lista Forbes, otra vez a la de los más buscados

Para las autoridades es un criminal con marcados rasgos narcisistas

 
Periódico La Jornada
Lunes 13 de julio de 2015, p. 6

El legendario narcotraficante Joaquín El Chapo Guzmán Loera nació el 4 de abril de 1957 en el poblado de La Tuna, municipio de Badiraguato, Sinaloa. Durante cuatro años consecutivos ocupó la lista de los hombres más poderosos y millonarios a escala mundial publicada por la revista Forbes, ya que, según la publicación, su fortuna llegó a los mil millones de dólares.

En los años 80 del siglo pasado emigró de Sinaloa a Jalisco, donde operaba bajo el mando de Miguel Ángel Félix Gallardo, el último capo que detentó el control de todos los territorios del país para el trasiego de drogas.

Una vez que Félix Gallardo fue capturado en 1989 en Jalisco, Guzmán Loera fue partícipe de la disputa por la herencia de su patrón, y desde 1991 se alió con su compadre Héctor El Güero Palma Salazar y enfrentó a los hermanos Arellano Félix.

El perfil sicológico que elaboró el gobierno federal sobre Guzmán Loera destaca que criminológicamente es un delincuente profesional, con capacidad criminal alta, adaptabilidad social media-alta, un índice de estado peligroso alto, y una conducta antisocial con marcados rasgos egocéntricos y narcisistas.

La rivalidad de El Chapo con los Arellano Félix también fue legendaria. El propio Guzmán Loera ha declarado que se enemistó con ellos porque en 1991 mandaron matar a su compadre Armando López El Rayo, por lo que la primera mitad de los años 90 la dedicó a emprender una guerra abierta en su contra.

Un año después, cuando caminaba por la avenida Mariano Otero, en Guadalajara, el capo del narcotráfico eludió un atentado de los Arellano Félix, quienes en noviembre de 1992 fueron, a su vez, víctimas de un ataque en la discoteca Christine de Puerto Vallarta, el cual se atribuyó a Guzmán Loera.

Antes de que la Armada de México lo capturara, la madrugada del 22 de febrero de 2014 en Mazatlán, Sinaloa, El Chapo ya había sido detenido en dos ocasiones previas.

En 1991 fue aprehendido en la ciudad de México. Su inmediata liberación le costó la cárcel, dos años después, al ex jefe de la policía capitalina, Santiago Tapia Aceves, y al ex comandante Fulvio Jiménez Turegano, quienes lo dejaron ir.

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Imagen de Joaquín Guzmán Loera tras ser reaprehendido el 22 de febrero del año pasado en Mazatlan, SinaloaFoto Víctor Camacho

El 23 de mayo de 1993, según la versión oficial, los Arellano Félix decidieron ejecutar al sinaloense en el aeropuerto de Guadalajara, pero el comando encabezado por un gatillero apodado El Güero Jaibo se equivocó de vehículo y asesinó al cardenal Juan Jesús Posadas. Se inició entonces una era de magnicidios en México y se desató una veloz cacería sobre Guzmán Loera.

El 9 de junio de 1993 finalmente fue detenido en Guatemala y entregado a la Procuraduría General de la República (PGR), autoridad que lo recluyó en el penal federal del Altiplano, en Almoloya de Juárez, estado de México.

El 22 de noviembre de 1995 fue trasladado al penal de Puente Grande, Jalisco, tras ganar un amparo para su reubicación en un lugar cerca de su familia.

Lo increíble pasó el 19 de enero de 2001. El Chapo logró escapar del penal de Puente Grande después de bloquear el sistema de videovigilancia y salir oculto en un vehículo del servicio de lavandería.

Desde entonces, el capo estuvo a salto de mata. Estados Unidos ofreció 5 millones de dólares por su captura, y México 30 millones de pesos.

Durante las administraciones de los panistas Vicente Fox y Felipe Calderón, El Chapo no pudo ser recapturado.

Desde el inicio del sexenio del priísta Enrique Peña Nieto, su gabinete de seguridad se empeñó en su búsqueda. El gobierno federal sólo esperaba que cometiera un error.

El día tan esperado llegó en febrero de 2014. La Armada de México ya lo tenía ubicado y el 22 de ese mes lo capturó en un departamento en Mazatlán, Sinaloa, cuando dormía en compañía de su actual esposa, dos de sus hijas y un guardaespaldas.

Hoy El Chapo vuelve a encabezar la lista de los criminales más buscados a escala mundial.