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El señor de la peluca blanca y ondulada
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Periódico La Jornada
Sábado 28 de marzo de 2015, p. a16

Dentro de tres días se cumplirá el 330 aniversario del nacimiento del más importante compositor en la historia. Es la razón que explica la profusión desatada en las recientes semanas de publicaciones, estudios, análisis y consenso: su vigencia es cada vez más evidente.

El Disquero se suma a la celebración y recomienda una serie que esplende en los anaqueles de novedades discográficas: veritasX2, del sello Erato, caracterizado por la calidad de sus publicaciones.

Tal colección discográfica se especializa en música barroca y algunos periodos anteriores y posteriores a esa era y es sencillamente demoledora su supremacía, variedad y su trazo del arco completo de la música de ese periodo, donde brillan compositores plenos de exquisitez creativa y elevadas miras, como Guillaume de Machault, Dowland, Biber, Vivaldi, Munrow, Monteverdi, Ockeghem, Charpentier, Haendel, Tallis, Corelli, Palestrina, Rameau, Marais...

No es casual que el único compositor que se repite en muchos títulos de esa extensa serie, veritasX2, sea precisamente quien resulta ser el mejor, el más influyente, el non plus ultra, el decisivo: Johann Sebastian Bach (Eisenach, 31 de marzo de 1685-Leipzig, 28 de julio de 1750).

Hay que decir, como sucede con otros sellos, como el alemán ECM, que uno puede recomendar cualquiera, todos y cada uno de los discos que lleven ese sello, sin temor a equivocarse. Así sucede con la serie veritasX2: no hay disco malo, todos ellos tan diferentes, únicos, complementarios.

La nomenclatura de la serie veritasX2 obedece a que se trata, en todos los casos, de álbumes dobles (X2).

Elijamos, por lo pronto, seis títulos, de los muchos dedicados al genio de Bach:

JSB Missae, con los Coros y la Orquesta del Collegium Vocale; Ghent, con la dirección de una eminencia: el belga Philippe Herreweghe. Cuatro cantantes solistas (soprano, alto, tenor y bajo) completan la instrumentación para interpretar cuatro Misas de Bach, las numeradas BWV (Bach Werke Verzeichnis: catálogo de las obras de Bach, en alemán) 233 a 236, además de un Sanctus, el BWV 238.

JS Bach Mass in B minor, mientras tanto, reúne a los mismos intérpretes pero separa, por su importancia, popularidad y preponderancia, una de las misas bachianas, la que escribió el señor de la peluca blanca y onduladita en la tonalidad de Si menor. Además de esta obra de particular belleza, este cidí agrega, en su volumen segundo y a manera de contraste y equilibrio, tres obras poco frecuentadas: Symbolum Nicemun; otro Sanctus (coral) y el aglutinante Osanna, Benedictus, Agnus Dei et Dona nobis pacem.

Otro: dadas las tradiciones, viene muy al caso por estas fechas de Semana Santa: JS Bach St. John Passion, con el Taverner Consort, con el tenor Rogers Covey-Crump como Evangelista y el tenor David Thomas como Jesús. Todos bajo la dirección de otra eminencia: Andrew Parrot. Notable esta lectura docta de La Pasión Según San Juan (la de Mateo se cuece aparte; su espectacularidad fue entendida a la perfección, por ejemplo, por el gran melómano Martin Scorsese, quien pone a actuar la música de Bach en la gloriosa secuencia final de su película Goodfellas, traducida como Buenos Muchachos).

Otra obra de Bach que suele ser utilizada como de temporada, en realidad se puede escuchar en cualquier momento, pues se trata de una obra de arte que rebasa toda idea utilitaria: el Oratorio de Navidad: JS Bach Christmas Oratorio, nuevamente con los intérpretes mencionados en los párrafos anteriores. Decir que la obra comprende los dos discos compactos de este título no es suficiente para mensurar sus dimensiones colosales. Es arte en grande.

Enseguida, palabras aún mayores: CPE BACH, es el título del disco. Su contenido: Symphonies Cello Concertos. Los intérpretes: La Orquesta del Siglo de las Luces. El director: Gustav Leonhardt. El solista: Anner Bylsma. Trabuco.

Se trata de los más grandes especialistas, tanto el conjunto instrumental, Orchestra of the Age of Enlightenment, como el director, Gustav Leonhardt, reconocido como el más grande clavecinista de la historia, como el solista, el holandés Anner Bylsma, máxima autoridad en el violonchelo barroco y quien en este disco pulsa un instrumento construido por el laudero Matteo Gofriller en Venecia, circa 1695.

Dejamos a lo último lo primero: JS BACH Chromatic Fantasia and Fugue. Toccatas, con el maestro Pierre Hantaï sentado frente a ese dispositivo nutriente de belleza: el clavecín, o clavichémbalo o harpsichord. Una maravilla de disco.

Desde la portada misma, todo es un acierto: un detalle del cuadro titulado Conqueror, por el gran melómano Paul Klee (1879-1940), imagen que corresponde por completo al cosmos que suena en estos dos discos alucinógenos, con una cantidad trimillonaria de notas que salpican como un géiser magnífico, un manantial inagotable, una teoría del caos y su contraparte: la armonía.

Eso, armonía. Está probado que la música de Bach cura. Su efecto pacificador, su capacidad de armonizarlo todo, es contundente. Su lógica matemática, su cercanía con lo perfecto, lo invisible, lo divino. Su maravillosa manera de cantar las maravillas de la vida, hacen de Johann Sebastian Bach el compositor más grande de la historia.

¡Feliz cumpleaños, papá Bach!

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