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México SA

Deuda, a paso veloz

Crece 16 por ciento

Sin pasivos laborales

A

l ritmo que lleva, la deuda pública tiende a convertirse, una vez más, en un asunto explosivo porque, amén de que la economía de plano no levanta, en apenas 18 meses (del cierre de 2012 al término del primer semestre de 2014) del nuevo gobierno el débito con cargo al presupuesto federal aumentó poco más de 876 mil millones de pesos, sin considerar la más reciente decisión del Congreso de subir a esta cuenta los abultados pasivos laborales de Pemex y la CFE, que en su momento nadie tuvo la cortesía de fondear.

En tan breve periodo la deuda del sector público federal aumentó poco más de 16 por ciento. En contraste, la economía creció menos de 1.1 por ciento en 2013 y un tanto similar, en el mejor de los casos, durante el primer semestre de 2014. En el lapso de referencia el débito a cargo de los mexicanos se incrementó a un ritmo promedio mensual cercano a 49 mil millones de pesos, o si se prefiere mil 633 millones por día.

Así, en el periodo de referencia la deuda del sector público federal pasó de representar el 33.1 por ciento del producto interno bruto a 37.3 por ciento, un aumento de 4.2 puntos porcentuales, o si se prefiere casi cuatro veces más que la tasa de crecimiento económico. Ello, insisto, sin considerar la más reciente cortesía del Congreso.

De acuerdo con el más reciente informe que la Secretaría de Hacienda envió al Legislativo, al cierre de junio de 2014 el saldo de la deuda del sector público federal llegó, en números cerrados, a 6 billones 229 mil millones de pesos (incluye el débito del gobierno federal, los organismos y empresas y la banca de desarrollo), mientras el saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público (un concepto más amplio de la deuda pública, al incluir todos los instrumentos de política pública que pudieran implicar endeudamiento a cargo del sector público, según la propia definición de la SHCP) se aproximó a 6.8 billones de pesos, equivalente a 40.8 por ciento del PIB.

Sólo en el segundo trimestre de 2014 el sector público federal realizó erogaciones por concepto de costo financiero de su deuda interna por 115 mil 118.3 millones de pesos. Así, el total erogado por este concepto en el primer semestre fue de 130 mil 145.5 millones de pesos. Por otra parte, durante el segundo trimestre se efectuaron erogaciones por mil 462.3 millones de dólares para cubrir el pago por concepto de intereses, comisiones y gastos asociados a la deuda pública externa, por lo que durante el primer semestre el monto pagado ascendió a 3 mil 285.6 millones de dólares.

Si sólo se considera el saldo de la deuda externa del sector público federal, entonces el acumulado se aproxima a 145 mil millones de dólares. La SHCP lo detalla de la siguiente forma: al cierre del segundo trimestre de 2014 se ubicó en 144 mil 907.4 millones de dólares, monto superior en 13 mil 957.7 millones al registrado al cierre de 2013. Como porcentaje del PIB este saldo representó 11.3 por ciento, esto es 1.1 puntos porcentuales por arriba de lo observado en diciembre de 2013.

La evolución de la deuda pública externa neta fue resultado de los siguientes factores, detalla Hacienda: un endeudamiento externo neto de 12 mil 819.1 millones de dólares; los activos internacionales del sector público federal asociados a la deuda externa presentaron una variación negativa de 794.9 millones de dólares, y cambios contables positivos por 343.7 millones de dólares, que reflejan por una parte, los ajustes por el intercambio de deuda y, por otra parte, la variación del dólar con respecto a otras monedas en que se encuentra contratada la deuda.

Así, en el saldo contractual de la deuda externa registrado al 30 de junio de 2014 las amortizaciones del sector público federal durante el resto del año (julio a diciembre de 2014) serán por 5 mil 202.6 millones de dólares. De este monto, 51.2 por ciento se encuentra asociado a las amortizaciones proyectadas de los créditos directos y pasivos Pidiregas; 28.3 por ciento correspondería a las amortizaciones de líneas vinculadas al comercio exterior y a vencimientos de deuda con organismos financieros internacionales, y 20.5 por ciento se refiere a los vencimientos de deuda de mercado de capitales.

Por lo que toca a la deuda del gobierno del Distrito Federal, la Secretaría de Hacienda detalló que al finalizar el segundo trimestre de 2014 tal débito reportó un saldo de 64 mil 33 millones de pesos, generando así un desendeudamiento nominal temporal de 2.4 por ciento y un desendeudamiento real temporal de 3.4 por ciento con respecto al cierre de 2013, cuando la deuda se situó en 65 mil 592.8 millones de pesos.

En términos del PIB local, la deuda pública del gobierno del Distrito Federal representó un 2.2 por ciento al cierre del primer trimestre de 2014, siendo este porcentaje menor al promedio nacional, que se situó en 2.9 por ciento. El bajo nivel de deuda respecto al tamaño de la economía del Distrito Federal, una de las más dinámicas del país y la que más contribuye al crecimiento del PIB nacional, hace que su financiamiento sea sostenible. Ese hecho aunado a una estructura de deuda confortable, tanto en su perfil de vencimientos como en composición entre deuda a tasa fija y variable y de un manejo responsable, hace que las finanzas públicas del gobierno se encuentren en una situación financiera estable.

Hacienda puntualiza que durante abril-junio de 2014 el pago por servicio de la deuda del Distrito Federal fue de mil 825.5 millones de pesos, de los cuales mil 140.8 millones de pesos corresponden a costo financiero y 684.7 millones de pesos al pago de amortizaciones. Al segundo trimestre de 2014 no se realizó ninguna colocación de crédito.

Oficialmente todo va muy bien, pero son los mexicanos quienes cargan con el cada día más voluminoso monto de la deuda pública, el cual será aderezado con los pasivos laborales de Pemex y CFE, sin olvidar el creciente débito de estados y municipios. Todo ello en una economía que de plano se rinde.

Las rebanadas del pastel

Nada bien cayó la por demás realista advertencia del gobernador Brown, pero sólo hay que recordar, por ejemplo, de qué forma la banca trasnacional se comió vivo al gobierno mexicano y pasó a cuchillo a los mexicanos. Y no ha dejado de hacerlo.

Twitter: @cafevega