Opinión
Ver día anteriorJueves 31 de julio de 2014Ver día siguienteEdiciones anteriores
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Ciudad Perdida

¿Desarrolladores en un bache?

Jauja de construcciones

Neumann y sus cuates

H

ace menos de una semana se publicaron algunas declaraciones en el sentido de que al quedar congelada la norma 26 para la construcción de viviendas de interés social, que impedía que los desarrolladores vendieran a precios inalcanzables sus departamentos, y al no haber una resolución sobre los posibles cambios que dejarían en manos del mercado el precio de los inmuebles, la industria encargada de estos menesteres estaba en un bache.

Desde luego, nadie que paseara por las calles de la ciudad podría avalar tales declaraciones. Por el contrario, la posibilidad de los cambios que se podrían dar a partir de las ideas de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda ha generado, en los últimos días, una especulación escandalosa en el precio de las viviendas en la ciudad.

La construcción no se ha detenido, ni mucho menos. Basta caminar por colonias como Narvarte o Del Valle, de pasar por Santa María la Ribera o alguna de las colonias principales de la delegación Cuauhtémoc para desmentir con hechos las declaraciones que advertían de los graves problemas de la industria de la construcción.

Y si la cosa es ir por Santa Fe, ni hablar; se mira una industria, de esas que llaman pujantes, que no paran por nada y que parecen tener horizontes promisorios en esta ciudad, o para decirlo de otro modo: la construcción es uno de los negocios que más dinero están dejando hoy por hoy en el DF.

Hasta hace algunos meses, en las zonas medias de la capital el precio por metro cuadrado de construcción llegaba con dificultad a los 30 mil pesos, pero ahora es difícil hallar algo con esos costos, y los departamentos se han ido haciendo cada vez más chicos, y como dijimos, más caros. No podríamos decir que se debe nada más al proyecto que el secretario de Desarrollo Urbano y Vivienda, Simón Neumann, ha tratado de ir encajando a la ciudad, pero lo cierto es que la especulación es galopante.

A la fecha, un departamento ubicado más allá de lo que conocemos por Santa Fe cuesta, en preventa, 35 mil pesos el metro cuadrado, 30 mil en la Del Valle y 42 mil en la Condesa. Este último precio es muy parecido al que tiene el metro cuadrado de construcción en las colonias aledañas a Polanco, donde se pueden hallar precios más altos.

Hacer de cuenta que esto que les relatamos no es real sería tanto como alimentar el caos de los precios. Los llamado desarrolladores inmobiliarios, a quienes entiende muy bien el secretario Neumann porque perteneció –hay quienes aseguran que no ha dejado de pertenecer– a ese gremio, tienen mucha hambre y el funcionario les ha afilado los dientes.

Por eso están protegiendo los cambios que permitirán que los precios se desaten de tal manera que la especulación sea el elemento más importante del mercado de vivienda y aleje a quienes menos tienen de la posibilidad de obtener una casa. Y si a eso añadimos la usura de los bancos, pues la cosa se pone casi imposible. Así que, antes que afilar los dientes a los constructores, la Seduvi tendría que pensar en que el caos no es bueno para nadie, ni para los cuates.

De pasadita

La posibilidad de que el proyecto del jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, logre cambiar la desgracia de lo que significa el salario mínimo para el país, parece cada vez más cierta, más cercana, mientras no se meta, por ejemplo, el secretario del Trabajo federal, Alfonso Navarrete, quien va a buscar ejemplos de la creación de empleos al paraíso de los sin chamba: España. Aguas con eso, porque el gozo se puede ir al pozo.