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La Jornada en Brasil 2014
Balance de La Jornada

Cracks de barrio

E

ste miércoles 25 se cumplieron 20 años desde que Diego Armando Maradona participó en el último partido de un Mundial (Estados Unidos 94). Salió de la cancha con una amplia sonrisa, llevado de la mano por una enfermera rubia que lo acompañó al antidopaje, y días después quedaría fuera al dar positivo.

Tuvieron que pasar dos décadas para que surgiera alguien capaz de llenar sus zapatos. Ironías del futbol, el Pelusa vivió ese último duelo ante Nigeria, rival al que ayer Lionel Messi le marcó dos goles y ratificó que él (casi en solitario) sería capaz de llevar a Argentina al campeonato en Brasil, el único requisito que le falta para ser considerado a la par de Diego, quien lo logró en México 86.

Messi –más allá de que su Fundación está bajo sospecha de posible dinero ilícito–, se ha mantenido en un perfil muy distinto al de su antecesor y lo que podría criticársele es que trata de imponer la visión del futbol a sus técnicos: lo hizo con Pep Guardiola en el Barcelona y lo está haciendo con Alejandro Sabella, a quien sus pupilos ya le perdieron el respeto y Ezequiel Lavezzi, en una supuesta broma, le aventó agua cuando recibía indicaciones.

Maradona es el máximo representante de esos genios surgidos del barrio. En la cancha crean arte, pero sin el balón se enredan en la polémica, como le sucede a Luis Suárez y le pasó a Cuauhtémoc Blanco, futbolistas que tienen todas las características del clásico boxeador que surge desde abajo y llega al título mundial, pero son noqueados por el dinero, fama, amigos y excesos...

En el camino se convierten en ídolos de multitudes –y suman detractores por igual–, pero lo mejor es verlos como lo que fueron: cracks del balón, cracks del barrio.

El Tyson Suárez dejaría huérfano a un equipo uruguayo que se perfilaba para otro maracanazo, mientras la Pulga con goles y buenas actuaciones se está echando al hombro a un equipo con pies (leáse defensa) de barro.

Y en Barcelona no deben estar muy contentos al ver a sus delanteros Messi y Neymar comandando la tabla del goleo en Brasil, en un rendimiento muy distante al que tuvieron con la playera azulgrana.