Opinión
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La Jornada en Brasil 2014
Cosas del futbol

El cementerio

L

a azzurra se unió este martes a las selecciones de España e Inglaterra para completar el trío de campeones mundiales que salen por la puerta de atrás en Brasil 2014, convertido en cementerio de equipos favoritos.

En un partido áspero en el que a los italianos les bastaba con empatar, fueron los uruguayos quienes, faltando 10 minutos para el final, se llevaron el triunfo al zurrón.

Más allá del gol charrúa, la nota desafinada la puso una vez más Luis Suárez, el potente e incansable delantero de Uruguay, quien estampó su fina dentadura en el hombro del defensa italiano Giorgio Chiellini.

Pese a que el árbitro del encuentro, el mexicano Marco Antonio Rodríguez, estaba a un paso del incidente, no vio o no quiso ver con todo y que el italiano corrió hasta él para enseñarle las huellas del mordisco.

Suárez es reincidente en la materia y por esa razón fue suspendido 10 partidos en la liga inglesa –jugaba en el Liverpool cuando mordió a un jugador del Chelsea–. Y siete en la liga holandesa cuando jugaba con el Ajax de Ámsterdam y le clavó los dientes a un futbolista de PSV Eindhoven.

Podría pasar que el Comité Disciplinario de la FIFA actúe de oficio y sancione con dureza al mordelón goleador charrúa. Y en ese caso habrá que ver cuántos partidos de suspensión le recetan.

Tres potencias fueron enterradas en el tórrido y húmedo Mundial brasileño, tres selecciones que llegaron con vitola de favoritas, tres selecciones que acabaron decepcionando a sus aficiones y al mundo del futbol.

Cesare Prandelli no dudó un segundo y presentó su dimisión irrevocable, decisión que fue seguida por el mismo presidente de la Federación Italiana de Futbol.

Nadie sabe de qué tamaño será la escabechina en La Roja española. El colmo de esa selección se registró ayer cuando el avión en que se transportaba fue alcanzado por un rayo minutos antes de aterrizar en Madrid. Mal augurio.

Parece ser diferente la situación de la deprimente selección inglesa que empató sin goles contra Costa Rica. Debe ser cuestión de carácter. En la flema británica no ven bien las histerias cuando de tomar decisiones se trata.

Twitter:@josetxoZ