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El mundo de aquí es su novela más reciente, publicada por el sello Educación y Cultura

Beatriz Meyer analiza la hipersexualidad como un mecanismo de sobrevivencia

Las mujeres que son víctimas de trata de personas se erotizan de manera permanente, señala

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Beatriz Meyer se inspiró en una historia real para describir el perfil de la protagonista de su novela, expresa la autora a la La JornadaFoto Marco Peláez
 
Periódico La Jornada
Martes 27 de mayo de 2014, p. 6

La hipersexualidad en una mujer, como conducta para sobrevivir, provocada por el maltrato sexual intrafamiliar, es el complejo tema en torno al que gira la novela El mundo de aquí, de Beatriz Meyer (DF, 1961).

Es un especie de thriller en el que se reflejan el dolor, la obsesión, el sometimiento, el abandono, la falta de amor, el deseo, la vanidad, el placer, el erotismo, la represión moral, todo salpicado, por momentos, de un ácido humor, explica la autora a La Jornada.

Andrea Murray, la protagonista de esa historia, es una joven traductora estadunidense desempleada quien reside en México, donde se casa, pero pronto se cansa de su relación matrimonial y su pasado se le presenta adonde quiera que va.

Andrea es contratada por un misterioso hombre, vía correo electrónico, para escribir relatos eróticos, lo que le viene a resolver un problema serio de dinero. Este individuo de cierta manera la somete y obliga a abrevar en prácticas eróticas que le sorprenden, pero que en el fondo ella conoce por haberlas vivido. Su empleador virtual llegará al límite de controlar la excitación sexual y vida cotidiana de Andrea.

Dicha situación se convertirá, en otra igual de abusiva y demandante, como el pasado que la persigue, comenta la escritora.

Empleador virtual y controlador

La joven protagonista reúne a varias mujeres para integrar un club de escritura erótica al servicio de su empleador; ellas ofrecerán distintas perspectivas y miradas: Ivonne, su casero transexual, quien aporta las virtudes y prejuicios de ambos géneros; Begoña, una mujer de unos 40 años, ex trabajadora de una tienda departamental, quien descubre que tenía habilidades de otro tipo y cuya relación con Andrea es más de complicidad; Sabana, la novia del marido de Andrea, una mujer ingeniosa, que tiene muchos recursos para sobrevivir, y la hija del casero transexual, una sicóloga que trata a Andrea, cuando la siquiatra de ésta se va de año sabático.

Mujeres que por un lado tratan de hacer funcionar un negocio, pero también de enfrentar sus propios problemas.

El mundo de aquí (Ediciones EyC) es una historia permeada por el uso de la sexualidad como mecanismo de sobrevivencia. Se trata sobre esa hipersexualidad de quienes han sido víctimas del maltrato sexual muy prolongado. Eso, abunda Beatriz Meyer, es lo que les pasa a las chicas víctimas de los tratantes de personas con fines sexuales, que las someten a tener frecuentemente relaciones sexuales de muchas formas, que su conducta se erotiza permanentemente. Son mujeres hipersexuales que están acostumbradas a obtener muchas cosas mediante su sexualidad: se les vuelve como una segunda naturaleza.

Aunque se trata de una biografía imaginaria, el perfil de la protagonista se inspiró en una historia real, señala Meyer.

“La sicóloga Minerva Glockner, ya fallecida, trabajaba en la Unidad de Atención a Víctimas del Delito de la Procuraduría General de Justicia del estado de Puebla, me contó sobre los casos de muchas mujeres rescatadas de la prostitución forzada.

Uno pensaría que el haber sido víctimas, su sexualidad se vería inhibida, pero se les vuelve necesaria, como una manera de sobrevivir y comunicarse, hasta convertirse en sus únicas armas, frente a una sociedad que las rechaza. En el caso de la protagonista de la novela es la hipersexualidad derivada del maltrato.