Cultura
Ver día anteriorViernes 17 de enero de 2014Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
 

Recibe presea del gobierno de Hidalgo

La obra de Fray Bernardino de Sahagún, a la lista de la Unesco, propone León-Portilla
Foto
Miguel León-Portilla en la ceremonia de condecoraciónFoto Aldo Falcón
Corresponsal
Periódico La Jornada
Viernes 17 de enero de 2014, p. 7

Pachuca, Hgo., 16 de enero.

El antropólogo e historiador Miguel León-Portilla propuso promover ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) la inclusión de la obra de fray Bernardino de Sahagún y del municipio de Tepeapulco (donde el religioso franciscano inició sus primeras investigaciones sobre la cultura indígena mexicana) como patrimonio intangible y tangible de la humanidad, respectivamente.

Al recibir la medalla fray Bernardino de Sahagún por su vasta obra antropológica derivada de sus investigaciones sobre nuestro pasado indígena, en la sala Salvador Toscano del ex convento de San Francisco, de manos del gobernador Francisco Olvera Ruiz, León-Portilla exaltó la figura de Sahagún y lo llamó padre de la antropología en el Nuevo Mundo, cuyo trabajo ha trascendido nuestras fronteras y es reconocido y estudiado en países como Alemania, Austria, España, Estados Unidos y Francia.

A veces me digo: ¡Ay! Bernardino, qué latita nos diste, nunca acabamos de estudiarte, nunca, porque salen más manuscritos, exclamó ante un público que festejó sus palabras con aplausos.

El homenajeado se refirió a los 60 años que el fraile franciscano, nacido en León, España, en 1499,dedicó a sus investigaciones antropológicas, las cuales inició en el actual municipio de Tepeapulco, localizado 50 kilómetros al suroeste de Pachuca y asiento de la zona industrial que lleva su nombre.

Refirió que en estos momentos tiene lugar en la Universidad Nacional Autónoma de México un seminario en el que se estudia el Códice Florentino con los textos de Sahagún, y se preguntó: ¿Por qué admiramos a Sahagún?; a ver, barájenmela más despacito, bromeó.

León-Portilla dijo que la importancia del trabajo del fraile franciscano radica en que concibió en 1558 un método de investigación antropológica que consiste en investigar siguiendo un cuestionario flexible para sus encuentros y parlamentos con los principales indígenas de Tepeapulco, entre ellos Jacobo Tlaltenzin, mediante los cuales conocía la cultura e historia del mundo de los indígena.

Otro atributo del método de Sahagún fue, dijo el homenajeado, el uso de la lengua náhuatl en sus investigaciones y el copiado de los códices por sus alumnos del colegio de Santa Cruz de Tlatelolco.

Mencionó también el mérito de Sahagún de anotar de puño y letra las fechas y los problemas que enfrentaba durante sus investigaciones y el entrenamiento al que sometió a sus discípulos para continuar su tarea que fructificó en la recopilación de la poesía náhuatl y de los anales de Cuautitlán.

Así, después de resaltar la importancia de la obra de Sahagún, el homenajeado propuso promover ante la Unesco la inclusión en su lista de patrimonio mundial de la humanidad, como bien intangible, toda la obra de Sahagún y como bien tangible a Tepeapulco, lugar en el que el fraile inició sus estudios sobre la cultura prehispánica y donde existen un convento edificado sobre una pirámide, una zona arqueológica con influencia teotihuacana y un acueducto y caja de agua que datan de 1545.