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El instituto paró obras de particulares que dañarían inmuebles históricos y zonas arqueológicas

En 2013, el INAH estableció con contundencia que la defensa del patrimonio es su prioridad

Para la paleontología fue un buen año, por el descubrimiento de una cola de dinosaurio en Coahuila

 
Periódico La Jornada
Martes 24 de diciembre de 2013, p. 4

Durante 2013, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) estableció una posición contundente en la defensa del patrimonio cultural e histórico del país frente a poderes estatales e intereses particulares, en primera instancia al resolver el polémico asunto de la instalación de un teleférico en una zona considerada Patrimonio Histórico Monumental en la ciudad de Puebla.

Con el respaldo unánime del recién reactivado Consejo de Monumentos Históricos Inmuebles, el instituto presentó una propuesta que aceptó hace unos días el gobierno de ese estado para redireccionar la ruta del teleférico, que ahora comunicará el Centro Expositor con el estadio Cuauhtémoc, sin lesionar inmuebles con valor histórico.

Además, en agosto, el INAH notificó a la empresa Choco Story Chichén (de origen belga) que su proyecto para construir un museo del chocolate en la zona arqueológica de Chichén Itzá, Yucatán, era improcedente y ordenó la demolición de las obras que se levantaron sin autorización.

No obstante haber conseguido los empresarios un amparo contra la orden de demolición, las obras se encuentran detenidas, mientras se resuelve un juicio en el cual el pronóstico es a favor del INAH, a quien asiste la ley para la protección de la mencionada zona.

El instituto también intervino en septiembre en defensa de la escultura ecuestre de Carlos IV, conocida como El caballito, ubicada frente al Museo Nacional de Arte en la ciudad de México, la cual fue dañada con ácido nítrico por la empresa Marina Restauración cuando se pretendía una limpieza y rehabilitación encargada por el Gobierno del Distrito Federal sin contar con los permisos correspondientes.

Se dictaminó que los daños, por un monto de poco más de un millón 400 mil pesos, fueron irreversibles. Autoridades capitalinas se encuentran preparando en estos días informes y propuestas de restauración de El caballito que el INAH deberá avalar antes de llevarse a cabo. Se calcula que esos trabajos llevarán alrededor de dos años.

Las acciones anteriores se dieron bajo la administración de María Teresa Franco, quien asumió en julio la dirección del Instituto luego de la destitución de Sergio Raúl Arroyo.

En este 2013 también destaca la repatriación de decenas de objetos arqueológicos, entre ellos tres piezas monumentales: una escultura de serpiente, una lápida de Tláloc, dios de la lluvia, y una estela con la representación de un gobernante.

Estas obras fueron entregadas a México por el Lowe Art Museum de la Universidad de Miami, Florida, en un acto de buena voluntad y respeto tanto a la legislación del país como a los acuerdos internacionales, dijeron las autoridades.

Hallazgos milenarios

Para la paleontología también fue un buen año, pues en julio se anunció el rescate en el desierto de Coahuila de la única cola articulada de dinosaurio (podría ser un hadrosaurio o pico de pato con cresta) que hasta el momento se ha descubierto en México, la cual consta de 50 vértebras completas y tiene una antigüedad de 72 millones de años. También se han recuperado huesos largos y de la cadera.

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El instituto también intervino en defensa de El Caballito, escultura que fue dañada con ácido nítrico cuando se pretendía una limpieza y rehabilitación encargada por el Gobierno del Distrito FederalFoto Yazmín Ortega Cortés
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Sitio donde se ubica el hallazgo de la única cola articulada de dinosaurio que hasta el momento se ha descubierto en México, que consta de 50 vértebras completas y data de hace 72 millones de añosFoto cortesía del INAH

Por otra parte, en Tamaulipas se encontraron rastros de los primeros pobladores de América. Se trata de 30 osamentas humanas, cuya antigüedad se calcula hacia el segundo milenio antes de nuestra era, halladas en la cueva de La Sepultura.

Con base en estudios osteométricos, de ADN antiguo y pruebas de radiocarbono aplicados a los restos óseos recuperados en el municipio de Tula, en la Sierra Madre Oriental, se demostraría que en esta área se encuentran indicios de uno de los linajes genéticos más antiguos de América, asociados con el de los hombres que cruzaron por el Estrecho de Bering 12 o 10 mil años atrás.

Luego de un año y medio de trabajos de remodelación, el Museo del Templo Mayor reabrió este 2013 sus salas de Flora y Fauna, con temáticas nuevas, como la taxidermia, así como piezas inéditas, entre ellas un peto de papel amate, textiles y una escultura en roca volcánica de una cabeza de águila.

Otra de las exposiciones que capturó la atención del público este año fue Visiones de la India. Pinturas del sur de Asia del San Diego Museum of Art, en el Museo Nacional de Antropología, conformada por un centenar de magníficas ilustraciones en pequeño formato creadas en India entre los siglos XII al XIX, como manuscritos iluminados budistas, jainitas e hinduistas; libros ilustrados de poesía persa, álbumes reunidos por los soberanos de la corte mongola y hojas sueltas pintadas para los colonos ingleses, dieron cuenta de esta manifestación artística a lo largo de más de 700 años.

Mientras tanto, el Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec se prepara para festejar 70 años en 2014.

El homenaje al historiador Alfredo López Austin fue otro de los acontecimientos que tanto la comunidad del INAH, como de la Universidad Nacional Autónoma de México celebraron en septiembre. El también antropólogo recibió una enorme ovación cuando señaló ante colegas, amigos y discípulos: En México la desigualdad y la injusticia se han profundizado; es un país que languidece desangrado por empresas voraces, por sus gobernantes y por el crimen organizado; parece haberse perdido toda esperanza, sin embargo, podemos estar esperanzados: nuestras grandes instituciones formadoras son más necesarias que nunca. La lucha debe intensificarse. Si los pasos de viejo aún sirven, hay que seguir en el camino. Sigamos.