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Al menos 30 muertos en operativo de rescate, entre ellos un estadunidense y un francés

Las fuerzas armadas de Argelia logran liberar a unos 650 rehenes

El Batallón de Sangre propone a los gobiernos francés y argelino negociar el fin de la guerra en Malí e intercambiar retenidos; Estados Unidos rechaza pactar con terroristas

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Una televisora de Argelia difundió ayer imágenes de trabajadores rescatadosFoto Ap
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Familiares de personas lesionadas durante la toma de la procesadora de gas intentan conseguir informes en un hospitalFoto Ap
 
Periódico La Jornada
Sábado 19 de enero de 2013, p. 18

Argel, 18 de enero. La organización islámica armada Batallón de Sangre se atrincheró este viernes en las instalaciones de la procesadora de gas Anemas, en el sur de Argelia, la cual tomó por asalto el miércoles pasado y secuestró a su personal. Las fuerzas armadas argelinas mantuvieron el sitio en torno de las instalaciones. Mokhtar Belmokhtar, presunto líder de la organización, manifestó su interés en negociar con los gobiernos francés y argelino el cese de la guerra emprendida por Francia en Malí y el intercambio de rehenes estadunidenses a cambio de un egipcio y una paquistaní encarcelados en Estados Unidos por terrorismo. Washington sostuvo que no negociará con terroristas.

Dos días después de la ocupación de la gasera es incierta la cantidad de trabajadores aún secuestrados, pero las autoridades argelinas dieron a conocer los primeros datos oficiales sobre la operación militar del jueves. Una fuente de seguridad citada por la agencia argelina de prensa Aps informó que 650 empleados de la procesadora fueron rescatados por las fuerzas armadas, de los cuales 573 eran argelinos y 77 extranjeros.

Además, indicó que cerca de un centenar de los 132 trabajadores extranjeros que en algún momento quedaron en poder del comando armado islamita fueron puestos en libertad.

El número de personas que siguen de rehenes continúa sin ser precisado, pero de acuerdo con un despacho de la agencia de noticias de Mauritania, Ani, el Batallón de Sangre retiene a por los menos siete extranjeros: tres belgas, dos estadunidenses, un japonés y un británico.

Otra versión de fuentes oficiales argelinas no especificadas señaló que 22 extranjeros están desaparecidos, incluidos 14 japoneses. La Aps reportó en las primeras horas del viernes que el número de no argelinos cuyo paradero es desconocido asciende a 30. El primer ministro británico, David Cameron, dijo ante el Parlamento que una cifra no mayor a 30 ciudadanos de su país estaban en riesgo en la zona de la gasera, hasta el jueves por la noche.

Sin dar un número exacto, la fuente oficial argelina afirmó que unos 30 individuos murieron el jueves, cuando las tropas gubernamentales, con apoyo aéreo, lanzaron la primera ofensiva sobre los musulmanes armados. Ese día se habló de 50 muertos, 15 de ellos del comando musulmán.

Los gobiernos de Francia y Estados Unidos confirmaron la muerte de ciudadanos de esos países, de nombres Yann Desjeux y Buttaccio Frederick.

Según la versión oficial argelina, en esta primera batalla murieron 18 guerrilleros, incluido el líder del comando. Ani, que logró contactar a fuentes del Batallón de Sangre –también identificado como Firmantes con Sangre–, explicó que el líder del grupo que el miércoles ocupó la procesadora de gas se llamaba Lamine Boucheneb, quien también era conocido como Taher.

El comando que tomó las instalaciones, cerca de la frontera con Libia, es conocido como Hijos del Sahara por la Justicia Islámica. La versión de los militares argelinos es que el grupo, que ingresó a la planta el miércoles, está integrado por unos 32 hombres.

Un representante del grupo, quien no fue identificado por su nombre, confirmó las hipótesis expresadas el jueves por analistas en materia de seguridad, quienes afirmaron que el asalto y ocupación de la gasera, ubicada en In Amenas, fue planeada con varios meses de anticipación, antes de que Francia comenzara –el viernes pasado– su intervención en el vecino país de Malí.

De acuerdo con esos expertos, los guerrilleros llegaron desde Libia, donde obtuvieron armas durante el proceso para derrocar al líder Muammar Kadafi en 2011.

El comando estaba listo para actuar desde hace dos meses, expresó el portavoz del Batallón de Sangre. Sabíamos con anticipación que el régimen argelino apoyaría a su aliado Francia en la lucha contra Azawad (nombre que se da a la región norte de Malí, fronteriza con Argelia), expresó el representante del grupo armado.

Azawad está en manos de las organizaciones islámicas armadas Ansar Dine y el Movimiento para la Unidad y la Yihad en África Occidental (Muyao), a las que se vincula con Al Qaeda en el Magreb islámico (Aqmi), que ha tenido como líder a Mokhtar Belmokhtar, argelino apodado El Tuerto, del cual se ha separado.

Fuera de las versiones filtradas a la agencia Aps, el gobierno argelino ha guardado silencio sobre los acontecimientos.

Los gobiernos de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Noruega y Japón confirmaron que las autoridades argelinas les han informado permanentemente de la situación, que según la secretaria de Estado, Hillary Clinton, ha sido extramadamente cambiante.

De acuerdo con una versión de la agencia Ani, una grabación de video que será distribuida a los medios de comunicación contiene declaraciones de Belmokhtar, según las cuales propone la liberación de los estadunidenses cautivos en la gasera a cambio de la liberación del egipcio Omar Abdel Rahman, llamado el Jeque Ciego, condenado a cadena perpetua en Estados Unidos en 1995 por conspirar para realizar ataques en Nueva York.

También pide la entrega de Aafia Sidiqui, científico paquistaní encarcelado en Estados Unidos por haber intentado disparar contra soldados estadunidenses en 2008 en Afganistán, donde fue detenido por presuntos nexos con Al Qaeda.

En respuesta a las supuestas declaraciones de Belmokhtar –quien al parecer no está en In Amenas y cuya ubicación no fue precisada–, el secretario de Defensa estadunidense, Leon Panetta, dijo que los terroristas deben estar avisados de que no hallarán santuario ni refugio, ni en Argelia ni el norte de África ni en ningún otro lugar.