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Autores como mi padre, Juan Benet y Eduardo Mendoza jamás fueron reconocidos, deplora

Javier Marías rechaza premio nacional de Narrativa conferido por el Estado español

Los enamoramientos, novela del escritor, es considerada la mejor obra del año pasado

Corresponsal
Periódico La Jornada
Viernes 26 de octubre de 2012, p. 4

Madrid, 25 de octubre. El escritor madrileño Javier Marías rechazó el Premio Nacional de Narrativa, concedido por el Estado español a la obra que un jurado especializada considera la mejor del año, en este caso su novela Los enamoramientos.

La negativa del narrador no supone ningún tipo de protesta a la actual política cultural y educativa del gobierno conservador de Mariano Rajoy, que ha protagonizado los mayores recortes en la historia de estos ámbitos, sino que es fruto de su convicción de que el Estado no tiene por qué dar nada a un escritor.

Marías admite que cuando decidió nunca recibir algo del erario lo hizo motivado porque grandes escritores, entre ellos su propio padre, el filósofo Julián Marías, jamás fue reconocido con un galardón a su obra.

Estoy siendo coherente

El premio de carácter oficial o institucional más reciente que Javier Marías recibió fue en 1998, cuando la Comunidad de Madrid lo galardonó por su obra literaria.

Desde entonces comenzó a reflexionar en si era moralmente justificado recibir dinero y premios de alguna institución pública y su conclusión fue inequívoca e inalterable. Asimismo, prometió que nada recibiría del Estado español y sus instituciones, desde el Instituto Cervantes hasta el Ministerio de Cultura.

Así lo explicó Marías, luego de dar a conocer su negativa, en una rueda de prensa en el Círculo de Bellas Artes de Madrid: Poco a poco fui pensando que quizás tampoco debía aceptar ningún premio si venía de una institución oficial. Fue algo que fui madurando. Recuerdo que en 1998, cuando acepté el de la Comunidad de Madrid, ya tuve entonces dudas, pero digamos que era uno que no tenía mucha repercusión y procedía de mi ciudad natal. Y entonces ya dudé, pero lo acepté. Sin embargo, hace ya 14 años decidí que no aceptaría ningún otro premio de carácter oficial o institucional. De manera que cuando hablo de otras épocas me refiero a antes de 1998 o quizá antes de 1995.

Marías explicó que su decisión no está motivada por cuestiones ideológicas ni es una protesta a la cuestionada política cultural del gobierno conservador actual, que además de recortar sensiblemente el presupuesto para todas las áreas de la cultura también aprobó un incremento generalizado del IVA, que en algunos casos pasó de 4 a 21 por ciento. Estoy siendo coherente con lo que siempre he dicho, que nunca recibiría un premio institucional. Si hubiera estado el PSOE en el poder hubiera hecho lo mismo, explicó Marías.

Su declinación fue inmediata. De hecho, al momento de recibir la llamada procedente del Ministerio de Cultura, el interlocutor que le comunicó la noticia reconoció que un integrante del jurado advirtió que podría rechazar el galardón, pero que decidieron mantener su decisión en coherencia con su convicción de que Los enamoramientos (Alfaguara) es la mejor novela de 2011.

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Javier Marías en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, durante la presentación de uno de sus libros. En la capital española, ayer, el escritor reprochó que el gobierno conservador de Mariano Rajoy haya destinado cero euros para bibliotecas públicas, en el presupuesto de 2013Foto Notimex

Javier Marías se mostró respetuoso con las instituciones, al sostener que, en verdad lamento no poder aceptar lo que en otro tiempo podría haber sido motivo de alegría. Pero sí deslizó algunas opiniones críticas a la clase política en general y a los gobernantes actuales en particular, a los que sitúa en la órbita ideológica del franquismo y los acusa sin tapujos, pero en otros foros o espacios, de expoliar y llevar al desastre al país.

Una de sus principales quejas fue que en los presupuestos generales del Estado, que se aprobaron el pasado miércoles en el Congreso de los Diputados, se destinaran cero euros a las bibliotecas públicas. “Es momento de gran dificultad económica para todo el país, para muchas personas. Quizás lo de aceptar el premio y luego donar el dinero habría sido un poco demagógico. Creo que es mejor que ese dinero el ministerio lo destine a lo que le parezca. Ojalá lo destinaran a las bibliotecas publicas, que han recibido un presupuesto de cero euros para 2013, lo cual me parece escandaloso (...)

En estos momentos la cultura es una de las esferas que más ha sido perjudicada por el actual gobierno, por no hablar del IVA o de que el cine es considerado un espectáculo y el futbol no. Si este dinero que no percibiré es destinado a alguna biblioteca me parecerá bien, pero no es asunto mío destinarlo. El hecho de aceptarlo y donarlo a la biblioteca de Guadalajara, por ejemplo, me habría parecido demagógico. Prefiero directamente no aceptar.

El galardón, dotado con 20 mil euros, lo más probable es que quede desierto. O más bien quedará el nombre de Javier Marías y su novela Los enamoramientos, pero el autor no recogerá el galardón ni asistirá a ningún acto oficial organizado con ese motivo.

Es mejor no aparecer en la lista

Javier Marías reconoció que desde joven, cuando veía que ni su padre ni otros grandes escritores eran reconocidos con estos premios nacionales, se planteó que quizá como escritor era mejor no recibirlos. “Desde que se dan premios nacionales, ha habido grandes autores que los han recibido con todo merecimiento, pero creo que en muchos aspectos han dejado que desear. Que el de Ensayo nunca lo recibiera mi padre, quien vivió 95 años, y publicó montones de libros… que nunca ninguno de sus ensayos fuera considerado el mejor de ese año era llamativo. Pensé que si él no mereció ese premio, a lo mejor yo tampoco era merecedor”, reconoció.

Citó, por ejemplo, a Juan Benet, a Juan García Hortelano y a Eduardo Mendoza, entre otros. Fueron maestros míos y si ellos no lo recibieron, quizás pensaba en por qué habría de merecerlo yo. Pensé: tal vez es mejor estar en la lista de los que no. Aunque luego lo hayan recibido escritores como Ferlosio o Muñoz Molina; también lo han recibido algunos muy malos. Todo esto ayudó a que tomara la decisión.