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Respalda EU la propuesta de la Liga Árabe que prevé la renuncia del presidente Bashar Assad

Rechazan Rusia y China un borrador de resolución contra Siria en la ONU

Diálogo entre Damasco y la oposición, demanda Moscú; el conflicto podría extenderse a Levante: Pekín

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Aspecto de la reunión del Consejo de Seguridad donde se discutió la situación que prevalece en Siria por la crisis política entre gobierno y oposiciónFoto Ap
 
Periódico La Jornada
Miércoles 1º de febrero de 2012, p. 28

Nueva York, 31 de enero. Rusia y China, que tienen poder de veto en el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU), rechazaron hoy por separado un borrador de resolución sobre Siria, en particular las medidas punitivas como sanciones económicas o una intervención militar; en cambio hicieron un llamado al diálogo entre Damasco y la oposición.

Rusia advirtió que la ONU no debe intervenir en la situación interna siria, en un debate en el Consejo de Seguridad en que Estados Unidos respaldó la propuesta de la Liga Árabe y se pronunció por una resolución que acabe con la violencia en ese país, mientras China previno que cualquier conflicto en Siria podría tener efecto en la región de Medio Oriente.

Al abrir el debate, el primer ministro de Qatar, Hamad Jassim Thani, pidió al Consejo de Seguridad apoyo al plan de transición de Siria presentado por la Liga Árabe, que prevé la salida del poder del presidente Bashar Assad y la adopción de medidas para detener la escalada de violencia, al tiempo que la oposición siria exhortó a la comunidad internacional a actuar contra las masacres y convocó a una jornada de duelo y cólera.

La realidad sobre el terreno demuestra que el baño de sangre no se ha detenido, que la máquina de matar (en Siria) está aún en marcha y que la violencia se extiende, dijo Thani al Consejo de Seguridad, que negocia una resolución que pide la renuncia de Assad.

Thani apostó por la adopción del proyecto presentado la semana pasada por países árabes junto a europeos y Estados Unidos, al afirmar que, de no ser así, se estaría animando a Siria a seguir adelante con la represión contra su pueblo.

Aclaró que no se pide una intervención militar. Pedimos el ejercicio de una presión económica concreta para que Siria pueda darse cuenta de que es imperativo cumplir las demandas de su pueblo. Y precisó: No buscamos tampoco un cambio de régimen, porque ese es un asunto que depende al pueblo sirio decidir.

No a violación de la soberanía

En el mismo sentido se pronunció el secretario general de la Liga Árabe, Nabil Arabi, al señalar que lo que intentan es evitar una intervención militar extranjera, si bien pidió actuar de forma rápida y decisiva para asegurar que haya un cese inmediato de la violencia y la implementación de un plan que ayude a poner fin a la crisis.

Arabi reiteró los pilares centrales de la propuesta árabe: el cese inmediato de la violencia y la apertura de diálogo político de todas las partes que conduzca a un gobierno de unidad nacional que convoque a elecciones libres y democráticas.

En declaraciones previas, el canciller ruso, Serguei Lavrov, aseguró en Moscú que su país nunca aprobará la fuerza contra Siria. Rusia también había estimado que la adopción de la resolución sobre Siria podría llevar a una guerra civil.

Así, el embajador ruso ante la ONU, Vitaly Churkin, rechazó el proyecto de resolución y consideró la posibilidad de que exista una última oportunidad de romper la espiral de violencia en Siria.

También el embajador sirio ante la ONU, Bashir Jafaari, destacó que Siria nunca aceptará que su soberanía sea violada, y acusó a las potencias extranjeras de intentar desestabilizar a su país, durante su intervención en la reunión, en la que la secretaria de Estado estadunidense, Hillary Clinton, dijo que ese país se convertirá en un problema cada vez mayor mientras Assad se mantenga en el poder.

De gira en Oriente Medio, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, calificó la violencia en Siria de amenaza para la paz y dijo esperar un consenso en la reunión del Consejo de Seguridad.

Al interior de Siria, la oposición llamó a una jornada de duelo y cólera por la muerte de unas 300 personas desde el viernes, 100 de ellas el lunes, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Londres.