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Afirma la publicación católica que los partidos políticos ejercen control sobre el IFE

Nuestra democracia, burocrática y cara, según editorial del semanario Desde la fe

Cuestiona salarios de los consejeros, cada vez menos vinculados a intereses ciudadanos

 
Periódico La Jornada
Lunes 21 de noviembre de 2011, p. 13

La Iglesia católica sostuvo que el Instituto Federal Electoral (IFE) se ha convertido en una institución controlada por los partidos políticos, y cada vez está menos vinculado al interés de los ciudadanos, aunado a que los institutos locales dejan mucho que desear, como demuestran los resultados electorales recientes en Michoacán, donde prevalecieron descontento e irregularidades.

En el editorial de su semanario Desde la fe, asegura: No podemos dejar de señalar que el IFE se ha convertido en una enorme burocracia que, comenzando por los ciudadanos consejeros, requiere de inmensos recursos.

En su homilía dominical, el cardenal Norberto Rivera Carrera exhortó a luchar contra la corrupción, la mentira, la falsedad, la hipocresía y la cultura de la muerte que nos amenaza.

Ante los feligreses reunidos en la Catedral Metropolitana de la ciudad de México, Rivera advirtió que si queremos implantar entre nosotros el reino de Cristo debemos trabajar por alejar de nuestro medio toda clase de injusticia, violencia y odio.

En su órgano de difusión, la Iglesia católica destacó que en México la democracia se ha convertido en uno de los productos más caros, al otorgarle un presupuesto de casi 16 mil millones de pesos para 2012; sostiene que pese a tanta erogación hay un descontento general porque no logramos consolidar nuestra costosa democracia.

Además de cuestionar el insultante sueldo de cada consejero –que es de 170 mil pesos, sin contar los 12 mil para alimentos, cuatro mil para celular y cinco mil para gasolina, más los costosísimos seguros médicos y de vida que cada uno goza–, habría que preguntarse si vale la pena tanta inversión en el IFE y en los institutos estatales.

Tal cuestionamiento lo hace a propósito de los resultados obtenidos en las elecciones pasadas en Michoacán, donde –subraya– prevaleció la falta de seguridad y la presión hacia los ciudadanos para ejercer su voto, además de lo costoso del proceso.

Muchos de los que pretendían contender por puestos de elección renunciaron por motivos de seguridad, los ciudadanos se sintieron presionados para participar y para no participar, sin que el instituto electoral local pudiera hacer algo.

Asimismo indica que los costos para recoger la votación de los ciudadanos michoacanos en el extranjero resultaron muy elevados: unos 53 mil pesos por cada voto, y llegamos al absurdo de que habría salido más barato ir y volver en avión por cada uno de los 341 votos obtenidos.

En esa entidad, dice el órgano de difusión de la Iglesia católica, todos los partidos contendientes expresaron descontento por las muchas irregularidades del proceso. También, indica, hubo inconformidad entre los ciudadanos, los cuales apenas superaron 50 por ciento de votantes.

Después de los resultados en Michoacán y de cara a los comicios presidenciales, invita a los ciudadanos a reflexionar. Ante el importante año electoral, es tiempo de hacer una profunda reflexión para mejorar nuestras instituciones ciudadanas.