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Les descuentan hasta 60% por vender artesanías; no es redituable, dicen

Familiares de presos rechazan fondo de ahorro para internos de penal queretano
Corresponsal
Periódico La Jornada
Domingo 23 de octubre de 2011, p. 33

Querétaro, Qro., 22 de octubre. Un fondo de ahorro creado con un porcentaje de la venta de artesanías que elaboran los reos de la prisión estatal –que se les entregará cuando salgan libres– no es funcional debido a que algunos purgan penas hasta de 50 años y difícilmente obtendrán su libertad, y les descuentan hasta 60 por ciento del total de los recursos que deberían obtener, denunciaron familiares.

Alfonso Jiménez Campos, subsecretario de gobierno estatal, explicó que 95 por ciento de los internos del penal varonil de San José el Alto maquilan bolsas de plástico, muñecos de peluche, bordados y artesanías de madera. El patronato del penal contacta a las empresas interesadas en la venta de los productos y pacta con ellas el precio, agregó.

De lo obtenido, 10 por ciento se destina a la materia prima, 30 por ciento para los familiares, otro porcentaje similar a los gastos inmediatos del interno y el restante para el fondo que las autoridades penitenciarias entregarán al recluso cuando sea liberado.

Sin embargo, en la ley de ejecución de penas y medidas de seguridad del estado se indica que 30 por ciento de los recursos es para el pago de la reparación del daño por el cual el acusado se encuentra recluido, otro tanto para el sostenimiento de los dependientes económicos del interno, similar cantidad para el fondo de ahorro y 10 por ciento para la materia prima.

María de los Ángeles Vargas Morales, esposa de un interno, indicó que son los reclusos quienes deben comprar el material para elaborar la artesanía y no es redituable porque los precios dentro de la prisión están al doble que afuera.

Explicó que su esposo hace bordados. Para un dibujo emplea hasta 20 madejas de hilos de diferentes colores. En la calle, cada carrete le cuesta 19 pesos y en prisión 35. Un cuadro bordado lo vende en 200 pesos, sin contar los descuentos por el fondo de ahorro.

Indicó que tiene conocimiento de que el precio de la madera es el doble y los familiares de los internos no pueden introducir la materia prima para fabricar las artesanías.