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Es un viejo sueño de físico, comenta investigador en coloquio realizado en París

Expertos buscan medir la acción de la gravedad en la antimateria

Gana terreno la idea de una presión negativa con el descubrimiento de que se incrementa la velocidad de expansión del universo, premiado con el Nobel, destacan

 
Periódico La Jornada
Miércoles 12 de octubre de 2011, p. 2

París, 11 de octubre. La antimateria ¿está sometida a la misma gravedad que la materia ordinaria o a una forma desconocida de antigravedad? Actualmente se preparan experimentos para medir las propiedades de esta materia espejo, explican participantes en el coloquio Antimateria y gravitación, que este martes terminó en París.

Es un viejo sueño de físico poder medir la acción de la gravedad en la antimateria, resumió Gabriel Chardin, del Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Francia y de la Universidad París-Sur.

Con el descubrimiento, en 1998, de que crece la velocidad de la expansión del universo, hallazgo premiado la semana pasada con el Nobel de Física, la idea de una presión negativa, una suerte de gravedad de rechazo, está ganando terreno.

Si la antimateria reaccionara de forma diferente a la materia frente a la gravedad, sería una revolución para la física, dijo Patrice Pérez, del Instituto de Investigación de las Leyes Fundamentales del Universo.

Materia espejo de la que conocemos, la antimateria es difícil de observar debido a que cada átomo se aniquila al entrar en contacto con la materia, lo que produce una enorme cantidad de energía.

Así, un átomo de hidrógeno está formado de un protón con carga eléctrica positiva y un electrón negativo. Un átomo de antihidrógeno se compone de un protón negativo (antiprotón) y un electrón positivo (positrón).

Los primeros átomos de antihidrógeno, producidos en 1995 en el Centro Europeo de Investigaciones Nucleares (CERN), en Ginebra, se aniquilaron en forma casi instantánea al entrar en contacto con la materia.

Recientemente se han realizado importantes avances en este campo: átomos de antihidrógeno fueron capturados por más de 16 minutos en el CERN, según los resultados publicados en junio, un nuevo experimento que debe facilitar el estudio de la antimateria.

A los físicos les es más fácil controlar, gracias a campos magnéticos, un antiprotón, partícula que lleva una carga eléctrica, que un átomo neutro de antimateria.

De ahí la idea de utilizar iones positivos de antihidrógeno (un antiprotón negativo asociado con dos positrones), indica Pérez, quien participa en el proyecto internacional Comportamiento Gravitationnal del Antihidrógeno en Reposo (GBAR, por sus siglas en inglés).

Estos iones, enfriados a 10 microkelvins (10 millonésimas de grado debajo del cero absoluto: -273.15 °C) para reducir su agitación, serían despojados en el último momento de su positrón supernumerario, gracias a un rayo láser.

De lo que se tratará luego es de medir la velocidad de caída de los átomos de antihidrógeno así creados, dijo Pérez, quien espera que este experimento pueda ser realizado en el CERN de aquí a 2016.

De este modo sería posible saber si la antimateria está sometida a la misma aceleración debida a la gravedad que la materia.

El instante en que los positrones de más sean arrancados daría, según Pérez, el pistoletazo de salida de la caída vertical, y su desintegración en contacto con la materia daría la hora de llegada.