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Suman 160 los integrantes del grupo armado que tiene sitiada la comunidad

Se incrementa riesgo de ataque contra la comunidad zapatista de San Patricio
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Periódico La Jornada
Sábado 17 de septiembre de 2011, p. 15

San Cristóbal de las Casas, Chis. 16 de septiembre. Siguen agravándose las condiciones de peligro y agresión contra la comunidad zapatista de San Patricio, en el municipio autónomo La Dignidad, en la zona chol, al norte del estado. La junta de buen gobierno (JBG) Nueva Semilla que va a Producir reiteró que el grupo armado, que mantiene sitiada la comunidad desde el pasado día 11, se incrementó de un centenar a 160 personas. Este miércoles los invasores, encapuchados, colocaron en la orilla de la comunidad una bandera nacional, tres banderas rojas y un tablero, y anunciaron su intención de permanecer allí por la fuerza.

La JBG del caracol de Roberto Barrios denunció los actos de agresión, amenazas, hostigamiento y desalojo que sufren nuestros compañeros base de apoyo de San Patricio, luego de que unas 100 personas se posesionaron en la orilla de la comunidad para desalojar a nuestros compañeros de sus tierras, en las que viven y trabajan con sus familias e hijos desde hace 15 años.

Y señala: Es una gran mentira que el gobierno está desarmando a los delincuentes, porque siguen organizando, preparando y financiando gente que todavía se deja llevar por la gran mentira. Están utilizando niños inocentes para mensajeros de un conflicto grave. La JBG reporta que los invasores, el martes, mandaron a un menor de 13 años para dejar una carta anónima en la casa de un zapatista, diciendo en ella que no van a salir nunca, que los compañeros ya no vuelvan a tocar sus tierras, que están dispuestos a levantar las uñas venga lo que venga.

Las autoridades autónomas sostienen que los tres niveles de gobierno –federal, estatal y municipal– saben muy bien de la situación que están viviendo nuestros compañeros, pero no hacen nada. Es parte, sostienen, de la estrategia de contrainsurgencia. “El gobierno quiere borrar en la historia la sangre derramada de nuestros compañeros y compañeras en 1994. Y luego, en los años 95, 96 y 97, siguió derramando mucha sangre por los mismos militares y paramilitares dirigidos, promovidos y financiados por las instituciones del mal gobierno.

“No se han saciado con la sangre de las más de 50 mil vidas que ha costado al pueblo de México la guerra sucia que encabeza Felipe Calderón Hinojosa; por eso está reactivando sus grupos paramilitares, para derramar más sangre, como en Acteal, en 1997. Piensan que así nos van a derrotar, sin importar quién pierda la vida, porque para ellos no somos nada. Lo que les interesa es mantenerse en el poder y en su riqueza.”

La JBG asegura tener identificados a los miembros de este grupo promovido y dirigido por el mal gobierno, a través de sus cuerpos policiacos. En días pasados uno de los dirigentes paramilitares, Samuel Díaz Díaz, amenazó a la comunidad diciendo que cuentan con 47 cañones y dos armas AR 15. Esas armas las utilizan, según la JBG, para hostigar y amenazar a la comunidad. Cuando los compañeros intentan ir a sus milpas empiezan a disparar para tenerlos encerrados o acorralados, así la población sufren la intimidación por los constantes disparos, y la escasez de alimentación y otra necesidades se vuelven insoportables.

La JBG detalla que en la madrugada del martes los invasores recibieron refuerzos provenientes de El Paraíso, El Calvario y Rancho Guadalupe, y remarca que los dirigentes son Mario Vásquez Cruz, comandante de la policía municipal de Tila; Fermín Vásquez Cruz, ex comandante municipal, y Mario Díaz Pérez, ex policía, además de los dirigentes de Paz y Justicia Santiago Díaz Cruz y Ambrosio Díaz Gómez. Todos de Ostelucum, junto con otros ex policías y ex funcionarios municipales de Tila y Sabanilla.

En pocos días, los invasores han edificado 18 casas y 32 que están por terminar. Entre los múltiples daños la denuncia menciona la destrucción de 200 árboles de maderas finas que se tienen de reserva, con un costo de 50 mil pesos. Milpas, platanares, yucales y camotales no se han podido descifrar por el peligro que viven los compañeros. La JBG deja claro que éstos nunca estaban provocando o amenazando, no somos delincuentes como nos trata el mal gobierno. Somos pueblos construyendo nuestra autonomía y luchando por un mundo más justo y digno para todos y todas. Y concluye: No nos cansaremos ni dejaremos de defender lo que es nuestro.

Comunicado de la JBG de Roberto Barrios.