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El domingo decidirán si continúan o deponen las protestas, que son silenciosas y a medianoche

Mantienen los indignados en la Puerta del Sol las comisiones de trabajo por un futuro mejor
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Transeúntes leen los reclamos políticos y sociales de los manifestantes que acampan desde hace casi dos semanas en la Puerta del SolFoto Ap
 
Periódico La Jornada
Viernes 27 de mayo de 2011, p. 31

Madrid, 26 de mayo. Unas personas limpian, otras debaten y otras reparten comida, algunas observan la plaza mientras unas pocas consiguen conciliar el sueño entre tienda y tienda: en la Puerta del Sol de Madrid, el campamento de los indignados del movimiento 15-M sigue en marcha cada noche.

El descanso en el campamento de la Puerta del Sol es importante: Descansa y organízate. Tu fatiga les beneficia, advierte un cartel de la comisión de política. Pero la actividad continúa hasta bien entrada la madrugada.

Alrededor de la estatua del rey Carlos III, ahora escondida entre decenas de pancartas y lonas de plástico, varios generadores de electricidad abastecen de luz a los puestos. Entre ellos, los voluntarios cuidan el aspecto de la plaza, barriendo o paseando con bolsas de basura para que la gente deposite los restos dentro.

Hasta las 3 horas suele haber gente hablando, relata Andrés Martínez, un estudiante de 19 años que acampa en la Puerta del Sol desde el domingo 22 de mayo, día de las elecciones regionales en España. Desde entonces hay más gente trabajando y acampando, pero menos gente de manifestación, señala.

Tras cinco minutos de protesta silenciosa cada medianoche, pequeños grupos de personas comienzan a preparar sus tiendas de campaña, donde charlan o tocan la guitarra, algo que está permitido, a diferencia de las batucadas y la megafonía, que se evitan durante la noche para no molestar.

También hay otras personas ajenas a la protesta, en su mayoría gente sin hogar que aprovecha la existencia de la acampada para pasar la noche en una zona protegida en pleno centro de Madrid.

Fuera de la vista de los vecinos del barrio y los viandantes de una de las zonas más comerciales de Madrid, la actividad no cesa cuando el sol se pone, y los voluntarios siguen reclamando mejoras laborales, sociales y económicas.

Las comisiones de trabajo se reúnen normalmente a las 22 horas y las reuniones pueden llegar a durar hasta las 3, cuenta Daniel Lorenzo, un joven desempleado de 21 años que participa en la comisión de actividades.

La acampada de la Puerta del Sol será en principio levantada el próximo domingo, aunque depende de lo que se decida en las asambleas. Si después del 29 la acampada continúa, yo seguiré viniendo a dormir, sentencia Lorenzo.