Opinión
Ver día anteriorLunes 25 de abril de 2011Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

Gobernación ataca a la Iglesia en plena Semana Santa: Martínez

Detienen a manifestantes en la liturgia del Domingo de Pascua

Zambrano deslinda al PRD de los hechos; huele a provocación, dijo

Foto
Elementos de seguridad en el interior de la catedral metropolitanaFoto María Luisa Severiano
 
Periódico La Jornada
Lunes 25 de abril de 2011, p. 34

Con altavoces varias mujeres y un hombre ingresaron a la catedral metropolitana e interrumpieron la liturgia del Domingo de Pascua con consignas contra el cardenal Norberto Rivera.

Las mujeres, que se decían embarazadas, llevaban cojines debajo de la ropa. Una de ellas afirmó  ser la elegida de las profecías y que es necesario destruir a la Iglesia católica para que nazca un nuevo Dios.

De inmediato, elementos de seguridad de la catedral los detuvieron con el apoyo del presidente del Colegio de Abogados Católicos, Armando Martínez, quien golpeó en la cabeza al hombre. Durante la trifulca cayó al suelo una imagen de cerámica de la Virgen María que llevaban consigo las mujeres.

Los acusados fueron detenidos por personal de seguridad de la iglesia, los cuales los entregaron a policías del Gobierno del Distrito Federal, quienes los trasladaron en patrullas a la agencia 50 del Ministerio Público, por denuncia de hechos.

La Subprocuraduría de Averiguaciones Previas Centrales, por conducto de la Fiscalía Central de Investigación, informó de la detención de Hortensia Jiménez Ojeda, de 37 años; María Magdalena Orta López (33), Dinorah Álvarez Rendón (32), Lorena López (22), Isabel López Chávez (52), Angelina García (45) y José Francisco Ávila García, de 23 años.

Consta en la indagatoria correspondiente al informe de la policía preventiva que los presentados comenzaron a gritar improperios y agredieron a algunos feligreses.

En tanto, el representante social integrará la averiguación previa para determinar, en las próximas horas, la situación jurídica de los probables responsables.

En los momentos en que ocurrió el zafarrancho, Martínez afirmó que quienes interrumpieron la homilía forman parte de una de las fracciones del PRD, específicamente la que encabeza Jesús Zambrano. En cambio, agradeció al gobierno de Marcelo Ebrard su apoyo por la detención de quienes irrumpieron en la misa mayor.

En entrevista televisiva, el líder nacional del PRD, Jesús Zambrano, se deslindó de cualquier relación política con los detenidos, al igual que el PRD del DF, que hizo lo mismo en un comunicado.

Zambrano dijo que esa acción huele a provocación, y pidió aplicar las sanciones que de ello se desprendan. Incluso, se dijo sorprendido de que en estos días de paz para la congregación católica, cuando se busca tranquilidad en el país, se despliegue una suerte de campaña de odio, no sé obedeciendo a qué razón.

Tras deslindarse completamente de esos hechos condenables, porque soy absolutamente respetuoso de las creencias y de una religión que profesa más de 80 por ciento de los mexicanos, yo mismo soy creyente, parte de esa religión, precisó que no agrandará el conflicto con Martínez ni abonará a las disputas con representantes de la Iglesia católica.

En la homilía, el cardenal Rivera llamó a hombres y mujeres de buena voluntad que viven en esta ciudad a que, aun cuando no tengan la misma fe que los cristianos profesamos, consideren este llamado a la renovación personal y familiar que haga posible una convivencia en la justicia y en la paz.

Más tarde, en rueda de prensa, Hugo Valdemar, vocero de la Arquidiócesis Primada de México, se dijo muy agraviado porque los inconformes rompieron la imagen de la Virgen de Guadalupe. Por su lado, Martínez admitió que había golpeado al joven que acompañaba a las mujeres, y alegó que no se puede permitir que se profane un símbolo tan sagrado como la Virgen María.

Martínez acusó a la Secretaría de Gobernación de actuar con falta de respeto y de ética, por atacar a la Iglesia católica en plena Semana Santa, al litigar en los medios de comunicación un asunto de especial y delicada naturaleza respecto al sacerdote Hugo Valdemar, a quien llamó mártir de la libertad de expresión.