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El 75 por ciento de esos ecosistemas del mundo se encuentran en esa situación: estudio

Peligra la producción de peces por cercanía de arrecifes a poblaciones

Científicos de 49 países recolectaron para la revista PlosBiology datos de diferentes partes del planeta con el propósito de esclarecer la conexión entre la biodiversidad y la actividad humana

 
Periódico La Jornada
Miércoles 6 de abril de 2011, p. 2

El 75 por ciento de los arrecifes del mundo están cerca de asentamientos humanos y la población de las zonas costeras se duplicará en los siguientes 50 años. Esto afectará la producción de peces, ya que esos ecosistemas son muy importantes para producir biomasa y generar beneficios económicos y de alimentación para las comunidades costeras.

Esto indica el estudio La huella humana global y su vinculación entre la biodiversidad y el ecosistema de arrecifes, publicado ayer por la revista PlosBiology y realizado por científicos de 49 países, quienes reportaron que el funcionamiento de los sistemas de peces de arrecife depende estrechamente de la diversidad de especies, la cual a su vez es afectada negativamente por las presiones causadas por la creciente población humana.

Los científicos realizaron durante dos años el trabajo de recolección de datos de alrededor de dos mil arrecifes en el mundo con el propósito de determinar si el número de especies influye en el funcionamiento de los sistemas de arrecife. La información fue analizada con modelos estadísticos muy avanzados, con la finalidad de establecer la conexión entre la biodiversidad, el funcionamiento de los ecosistemas y las actividades humanas.

Los resultados de la investigación demuestran que, al contrario de los estudios experimentales, el funcionamiento de los ecosistemas naturales no se satura con la adición de nuevas especies. Lo anterior comprueba que entre mayor sea la biodiversidad en un ecosistema, mejor será su funcionamiento.

En un resumen del estudio se señala que se encontró que los ecosistemas más diversos son más vulnerables por la explotación selectiva de peces grandes, que son funcionalmente más eficientes y no tienen competidores que puedan remplazarlos en el ecosistema.

En América Latina, y de manera especial en las costas del Pacífico, los resultados de este esfuerzo de investigación son relevantes para la toma de decisiones en espacios sociales y políticos, consideró Camilo Martínez, coautor del estudio, quien trabajó en la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo de Ecuador, en Quito.

Explicó que “fenómenos oceanográficos como El Niño alteran cíclicamente la dinámica natural de las poblaciones de peces y las pesquerías que sustentan, creando fenómenos migratorios humanos de gran escala que se ven reflejados en las sobrepoblaciones costeras en ciertas temporadas”.

En regiones como el Golfo de California, en el que las comunidades costeras se encuentran esparcidas y no se han desarrollado considerablemente, los efectos negativos de la pérdida de especies de peces se notan cada vez más, estimó Octavio Aburto, otro de los autores del esudio, del Instituto de Oceanografía Scripps, en Estados Unidos.

Urge agenda de reservas marinas

Agregó que “un número considerable de arrecifes ha perdido su productividad natural, y las pesquerías de la región han pasado de ser representadas por grandes peces predadores, como tiburones o grandes meros, a serlo por pequeños peces de grupos tróficos más bajos en la red alimenticia, como herbívoros.

Hoy más que nunca, una agenda de reservas marinas y áreas funcionalmente, grandes totalmente cerradas a las actividades extractivas y que protejan un porcentaje considerable de ecosistemas, debe ser promovida por los gobiernos latinoamericanos para asegurar la viabilidad de los servicios ambientales que prestan los ecosistemas marinos concluyó Aburto.

Los humanos han realizado una explotación descontrolada, comprometiendo la función de las especies en los ecosistemas, en términos tanto biológicos como económicos, indicó Arturo Bocos, del Laboratorio de Sistemas Arrecifales, de la Universidad Autónoma de Baja California Sur, México.