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Se cumplen 202 años del natalicio del narrador y poeta estadunidense

Expectación por ver de nuevo tres rosas y media botella de coñac en la tumba de Poe

Por primera vez en 60 años, el ritual se interrumpió en 2009

Persiste gran curiosidad por conocer la identidad del misterioso personaje que dejaba esa ofrenda en el cementerio de Baltimore

Foto
La tumba de Edgar Allan Poe (1809-1849), con las rosas y la botella de coñac, en Baltimore, captada el 19 de enero de 2008. En la siguente imagen, el autor de El cuervo Foto Ap
 
Periódico La Jornada
Miércoles 19 de enero de 2011, p. 7

En víspera del aniversario 202 del nacimiento del escritor y poeta estadunidense Edgar Allan Poe, existe expectación en torno a uno de los rituales más antiguos efectuados en su honor: la ofrenda de tres rosas y media botella de coñac en la tumba del célebre autor por alguien desconocido, el cual se interrumpió el año pasado.

Por primera vez en 60 años, el tributo del misterioso admirador no apareció el 19 de enero de 2010 junto a la lápida del autor de El cuervo, ubicada en el cementerio de Baltimore.

Seguidores de Poe (1809-1849), a quien se le considera creador del relato detectivesco y renovador de la novela gótica, viajan a esa ciudad del estado de Maryland a la espera de ser testigos del ritual y de descubrir la identidad del personaje conocido como Poe toaster (el que brinda por Poe, en español).

Espera hasta 2012

La ceremonia, breve pero muy conmovedora, consistía en que el brindador llegaba siempre entre la medianoche y las cinco y media de la madrugada, se arrodillaba frente a la tumba y ponía sus manos sobre ésta, relató el año pasado Jeff Jerome, curador de la Casa de Edgar Allan Poe, a la edición en línea de The Baltimore Sun.

Cuando ese día nadie apareció para dejar la tradicional ofrenda, comenzaron las especulaciones sobre una misteriosa tradición que la gente de Baltimore adora. Una versión es que luego del bicentenario del natalicio del escritor, el personaje misterioso decidió que esa fecha era la más simbólica para cerrar el ciclo de homenajes.

La identidad del toaster es, además de la interrupción, el tema que más curiosidad ha despertado. Se atribuía el homenaje a David Franks, poeta de la zona, con fama de bromista y quien falleció a principios de enero de 2010, además de varias personas; sin embargo, parece que lo más atractivo del toaster es que nunca se descubra su nombre.

Jerome anunció que piensa esperar al menos hasta 2012 a que el o la visitante incógnito aparezca. Si después de dos años no lo hace, creo que podemos asumir con seguridad que el tributo ha terminado.