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Debe haber una reforma en la materia, señala el diputado petista

Los diplomáticos deben representar al pueblo, no al gobierno en turno, señala Muñoz Ledo
 
Periódico La Jornada
Viernes 26 de noviembre de 2010, p. 18

La reacción del embajador de México en España, Jorge Zermeño, ante las críticas al gobierno de Felipe Calderón en el caso de Ciudad Juárez, constituyen un ejemplo más de la incomodidad de los diplomáticos ante los ataques a las administraciones a que pertenecen, expresó el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de San Lázaro, Porfirio Muñoz Ledo.

En entrevista, insistió en una reforma para que los embajadores sean representantes del Estado, no del gobierno federal. Dijo que si bien Zermeño es un fino diplomático, un buen militante, su único timbre de gloria es haber colocado la banda presidencial a Felipe Calderón, en una acción a hurtadillas.

–¿Tal reacción se inscribe en las tareas de un diplomático?

–En su oficina de la embajada de México en Madrid tiene un juego de fotografías donde se observa la secuencia de cómo ocurrió la entrega de la banda presidencial a Calderón. Él antepone una actitud moral y exacerba su afán de hacer respetar al Ejecutivo ffederal. Esa, entre muchas razones, me ha llevado a proponer una reforma constitucional para obligar a los embajadores a hacer respetar nuestra ley máxima, porque antes que nada son representantes del Estado mexicano.

Lo dije hace unos días en la clausura de la reunión interparlamentaria México-Canadá, y lo hice frente a los dos embajadores, que los diplomáticos representan, además del Estado, la cultura y las corrientes políticas de las naciones.

–Dicha reforma legal, ¿qué espíritu conllevaría?

–A los embajadores nos ha tocado siempre defender los intereses más elevados de México. Por ejemplo, cuando empezó a agravarse la cuestión de seguridad en Ciudad Juárez y teníamos debates fuertes en el parlamento europeo, poníamos por delante la cultura y los intereses nacionales. Organicé en la Universidad Libre de Bruselas un encuentro donde dije que México ha perdido jurisdicción sobre sus problemas.