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Revangelizar Europa
Arremete el Papa contra ley del aborto en España

Necesario, que Dios vuelva a resonar gozosamente bajo estos cielos, expresa

La libertad debe basarse en la justicia para todos, dice Benedicto XVI

El país atraviesa por un periodo de laicismo agresivo, señala

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Benedicto VXI concluyó este domingo la visita por España, donde criticó abiertamente el laicismo de esa nación y las leyes en favor del aborto y los derechos de los homosexuales. El viaje del Papa generó varias protestas en el terreno social y económico. En la imagen, Joseph Ratzinger tras oficiar una misa en la nueva basílica de la Sagrada FamiliaFoto Ap
 
Periódico La Jornada
Lunes 8 de noviembre de 2010, p. 2

Barcelona, 7 de noviembre. El papa Benedicto XVI atacó el domingo la legalización del aborto y el matrimonio homosexual en España en su visita a Barcelona, durante la cual decenas de parejas de gays y lesbianas protestaron besándose públicamente frente al pontífice.

La legalización del aborto y el matrimonio homosexual han avivado las tensiones de España con el Vaticano, aunque el gobierno restó importancia a las fricciones generadas durante la visita del pontífice.

El presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, promovió la legalización de matrimonios entre personas del mismo sexo, que también pueden adoptar niños.

La Iglesia se opone a todas las formas de negación de la vida humana y apoya cuanto promueva el orden natural en el ámbito de la institución familiar, dijo el Papa durante la misa de consagración de la iglesia de la Sagrada Familia, que lleva 128 años en construcción.

El amor generoso e indisoluble de un hombre y una mujer es el marco eficaz y el fundamento de la vida humana en su gestación, en su alumbramiento, en su crecimiento y en su término natural, agregó el líder católico.

España es el tercer país del mundo en legalizar el matrimonio homosexual, y parejas de gays y lesbianas se dieron cita el domingo para besarse frente al Papa como símbolo de su rechazo a la postura de la Iglesia sobre la homosexualidad.

Estamos aquí para hacer una protesta pacífica. La Iglesia nos oprime y no nos respeta. Está contra el uso de los preservativos cuando se está muriendo gente en África. No se puede tolerar un Papa así en el siglo XXI, dijo Eduardo Prado, de 39 años, una de las 300 personas que participó en la manifestación.

Benedicto XVI no reaccionó ante el beso y la protesta se vio sobrepasada en número por miles de fieles que ondeaban banderas y saludaban al Pontífice a su paso a bordo del papamóvil en dirección a la Sagrada Familia, la iglesia modernista y fantásticamente embellecida diseñada por Antoni Gaudí.

El papa Benedicto XVI, en su segunda visita a España desde que fue elegido en 2006, recibió críticas de algunos medios por las declaraciones que hizo a los periodistas durante su vuelo el sábado, cuando dijo que el país estaba atravesando un periodo de laicismo agresivo como se vio en la década de los años 30.

El gobierno no reaccionó a las declaraciones, pero algunos críticos cuestionaron la comparación del descenso de religiosidad –apenas 15 por ciento de los españoles que afirman ser católicos acuden a la iglesia– con el movimiento anticlerical de los tiempos de la Segunda República.

El Estado financia actividades católicas con no menos de 6 mil millones de euros cada año (colegios, clases de religión, reconstrucción de templos, salarios de obispos). ¿Es eso laicismo agresivo o anticlericalismo amenazador?, escribió Juan G. Bedoya en un análisis publicado el domingo en el diario El País.

El Papa pidió una revangelización de Europa, y llamó a sus habitantes a redescubrir sus raíces religiosas.

La historia de España ha estado intensamente vinculada con la Iglesia, desde la expulsión de los musulmanes y los judíos por los reyes católicos en el siglo XV, hasta las conversiones obligatorias a través de la Inquisición, o con la financiación de la evangelización del Nuevo Mundo.

Antes de volar a Barcelona, el Papa visitó el sábado la catedral de Santiago de Compostela. Ahí, dijo que la libertad tenía que basarse en la justicia para todos, comenzando con los más pobres y desvalidos, en referencia al aborto.

Es necesario que Dios vuelva a resonar gozosamente bajo los cielos de Europa, expresó el pontífice en la misa oficiada desde un moderno altar ubicado ante la catedral románica del siglo XII.

Benedicto XVI se reunió ese día con el vicepresidente primero del gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Mientras España trata de emerger de una prolongada recesión y de un desempleo que afecta a 20 por ciento de la población, las protestas contra el Papa se concentraron no sólo en temas religiosos y sociales, sino también en los millones de euros gastados en seguridad y logística.

Me parece mal, fatal, gastarse tanto dinero en un paisano que viene, da un discurso, se está una hora y se va, expresó Pedro Barral González, de 18 años, y quien vive en Compostela.

Los defensores de la visita afirmaban que la inversión se vería compensada con la afluencia de fieles, y la organización estimaba la asistencia en unas 200 mil personas, cifra muy superior a la registrada en realidad.

En contra de las previsiones del sector, había camas libres en hoteles y hostales, y las tiendas comerciales no registraron aumentos significativos en las ventas. Hay mucha gente en la calle, pero ya venían con el bocadillo, el agua, y no venían de compras, comentó Yolanda Salvado, propietaria de una tienda de recuerdos, situada en una de las plazas desde las que pudieron seguirse los actos oficiales en una gran pantalla.

A su vez, los comerciantes lamentaron la prohibición de instalar puestos en la calle, y que la presencia policial –unos 6 mil agentes– no actuó contra los numerosos puestos ilegales de venta ambulante de bufandas o camisetas promocionales.

En la misa del domingo, en Barcelona, el pontífice elogió la Sagrada Familia, que una vez completada tendrá 18 torres serpenteantes que representan a los 12 apóstoles, los cuatro evangelistas, Jesús y la Virgen María.

Antes del domingo, la Sagrada Familia no era usada como iglesia. Gaudí murió en 1926 y la construcción del templo ha continuado lentamente desde entonces, financiada sólo con donativos de visitantes y las cuotas de admisión. Ahora que ha sido consagrada por el Papa, se celebrarán misas regularmente.