Cultura
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El Cuarteto PaGAGnini se presenta en Cuicuilco, luego de su debut mexicano en Interlomas

Hazañas musicales para gozar y desternillarse
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El Cuarteto PaGAGniniFoto Pablo Espinosa
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El Cuarteto PaGAGniniFoto Pablo Espinosa
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El Cuarteto PaGAGnini durante su presentación en el teatro Nextel del Parque, en el estado de México, la semana pasadaFoto Pablo Espinosa
 
Periódico La Jornada
Viernes 6 de agosto de 2010, p. 4

Vuelan, se contorsionan, escalan los andamios invisibles del aire, hacen desternillarse a todo el auditorio mientras realizan hazañas musicales con partituras de Mozart, Boccherini, Pachelbel, Vivaldi y Paganini. Es el Cuarteto PaGAGnini en escena.

La base de su espectáculo, un homenaje al mitológico violinista Niccoló Paganini, es el chiste visual: el gag. De ahí su nombre. Pero como acostumbran otros músicos en el orbe que hacen de los recitales un gozo, sus mejores chistes son los musicales, lo cual vuelve una delicia la hora y media en que todo es risa, diversión, desenfado. Trivia musical.

Como en los cartones con tema musical de Quino, este cuarteto de cuerdas español realiza pizzicati mientras se catapultan de manera cenital, hacen chirriar sus instrumentos mientras ponen cara de circunstancia, parodian pasajes de obras célebres para hacerlas sonar de manera todavía más elegante. Divertida.

Experiencia sin reposo

Inician con la Fantasía sobre un tema de la ópera Carmen, de Bizet, que escribió Pablo Sarasate. Desde ahí es evidente que tras lo obvio, el chiste del que todos se ríen, hay mucha jiribilla escondida, muchos pliegues por planchar, vastos territorios por descubrir. Y eso es lo mejor del juego.

La versión que realizan del archisobado Canon en Re mayor de Johann Pachelbel es de risa loca en cuanto todos los desplantes graciosos que realizan como, sobre todo, los juegos, pasatiempos, acertijos y demás embrujos que hacen a partir de una partitura de posibilidades hasta ahora insospechadas.

No hay momento de reposo. Los cachetes duelen sabrosamente de tanto reír, cuando viene lo mejor de la noche: una parodia exquisita de los lugares comunes de la música contemporánea: los ruiditos, saltitos sonoros, efectos y demás recovecos que llevaron al escenario pasajes apócrifos pero por igual verosímiles de Stockhausen, Berio, Xenakis, et al.

El Cuarteto PaGAGnini hizo su debut en México el fin de semana pasado en el estado de México: el Teatro Nextel del Parque, en Interlomas. A partir de esta noche y hasta el domingo, repetirán esta experiencia fascinante en el Pabellón de Alta Tecnología en el centro comercial Cuicuilco.

Al terminar el espectáculo, el melómano no deja de suspirar: si hubiese más músicos como el Cuarteto PaGAGnini, que hacen de los conciertos un verdadero gozo, el mundo sería mejor.